Vanee Slade regresa a Quebrada Blanca tras varios años de estancia en prisión por un crimen que no cometió. Antes de llegar, se encuentra con un cadáver totalmente destrozado, como si hubiese sido un acto de una bestia. Así que tenemos a Slade buscando hacerse con lo que le pertenece por apellido, que son las tierras de su padre, que a su vez se entera que posiblemente fue asesinado, y además tenemos “algo” que asesina salvajemente a los habitantes del pueblo.
Buen bolsilibro de Juan Gallardo Muñoz, que bajo el seudónimo de Donald Curtis publicó esta historia weird western.