Uno de los últimos escritores románticos de Italia. SPOILER ALERT. El libro narra la vida de un aristócrata sin objetivos en la vida; el Marqués Alberto Alberti. Un pequeño que al quedar huérfano es enviado a vivir bajo la tutela de su tío materno en Belmonte. Ahí conocerá a Adele, su bella y delicada prima, y a la coqueta condesa Velleda Manfredini. No pasara mucho tiempo en que Adele caiga perdidamente enamorada de Alberto, por lo cual deciden comprometerse; sin embargo, Adele se dará cuenta del deseo ferviente que siente Alberto por la condesa Velleda, por lo cual cae en depresión y disuelve el compromiso días antes de consumarse el enlace. Alberto resentido por lo acontecido decide viajar a Florencia para reencontrarse con su amor platónico, Velleda; sin embargo, sus planes se ven interrumpidos de golpe, debido a que la hermosa Velleda se ha comprometido con un prominente militar de nombre Metalliani. Alberto logrará convencerla para que termine su relación con dicho pretendiente y así se entregue a sus brazos. Los dos caerán en un remolino de pasión desenfrenado. Pero no pasara mucho para que Alberto le juegue una mala pasada a Velleda; pues se enamorará de la condesa Armandí; una mujer madura pero llena de encanto y sensualidad con la que tiene un breve pero tórrido romance. Con un libido insaciable, el conde Alberti decide abandonar brevemente a ambas mujeres para rejuntarse con una exótica bailarina llamada Selene, con quien comienza una relación de pura índole sexual. En ese lapso aventurero de ir y venir, el poderoso esposo de la condesa Armandí descubre la infidelidad de su amada con Alberto, por lo cual este último huye de vuelta a los brazos de Selena a buscar refugio. La bailarina no le inspira el más mínimo sentimiento de amor o cariño. Así pasaran los años del conde, moviéndose entre fiestas, apuestas, viajes, celos y aventuras sexuales, hasta que se reencuentre con su prima Adele, quien siempre guardó un profundo amor por él. Después de pasar unos días con ella, le pide matrimonio. Adele encantada con la idea de poder cumplir su sueño acepta y se casan. Pero el insaciable Alberto, incapaz de amar, y cansado de la rutina apacible del campo, decide ir en busca de su libertad perdida y regresa con Velleda. Adele impregnada de unos celos impetuosos descubre los sentimientos de Alberti, y eso hace que su matrimonio caiga en un tempano de hielo en el que apenas y se podrán dirigir la palabra. Alberto, en un arranque de locura decide abandonar a su esposa para irse a viajar por Europa. Durante su ausencia Adele cae en cama por una terrible enfermedad familiar, por lo cual encuentra consuelo en las palabras de Gemmati, un amigo de juventud de Alberto. Alberto se entera del delicado estado de salud de su esposa, por lo cual regresa velozmente a verla. Alberto podrá pasar una última noche con ella antes de que Adele tome el sueño eterno. Alberto sufre una sacudida de conciencia terrible y cae en profunda tristeza. Los fantasmas de la culpa lo orillan a ponerle punto final a su desordenada vida con un enfurecido balazo donde comenzó todo. El libro es escrito con demasiada descripción de sentimientos y me resulta bastante repetitivo. La mayor parte del libro es aburrido y tedioso; de hecho, me perdí en la lectura muchísimas veces y no tiene diálogos tan sustanciosos e interesantes como para levantar la curiosidad en el lector. Creo que Verga logra rescata la obra al final; las ultimas treinta paginas te mantiene pegado. Una novela de celos, deseo, pasión y tragedia. Muy al estilo de la literatura del siglo XIX.