Nueva edición del clásico "Ciudad Rota" que, además, viene con tres historias cortas (unaa cargo del genio Greg Rucka). Me centraré, naturalmente, en la historia que da título al tomo, creada por dos leyendas: Azzarello y Eduardo Risso. Lo primero que hay que decir es que la historia, en el tono, parece arrancada directamente de Sin City de Frank Miller. Y eso no es un defecto. Sin City -se sabe-, es un clásico. Azzarello admira a Miller y coescribió con él la regular "The Dark Knight III. The Master Race" (2017, dibujos de Andy Kubert). Eduardo Risso, por su parte, sencillamente ha copiado el estilo expresionista y oscuro del Miller de Sin City. Asímismo, y cómo no podía ser de otro modo, el Batman de "Ciudad Rota" es el Batman de "The Dark Knight Returns": violento, constantemente reprochándose sus errores, y dejando caer selectas pizcas de humor negro. Eso tampoco es un defecto: para muchos ese Batman Es el Batman definitivo. En otras palabras, lo que hacen Azzarello y Risso es tomar al Batman de TDKR y hacerlo encajar en el tono noir de Sin City. Y el resultado difícilmente podía ser malo. Se trata de una historia de detectives (a veces DC hace que nos olvidemos que Batman es, ante todo, un detective), sobre el crimen de una mujer ligada a sujetos de negocios ilegales. Aparecen, el Pinguino, el Ventrilocuo y una versión pandillera de Killer Croc que se roba la historia. También, claro, la clásica femme fatale del género noir. Es reconfortante, por supuesto, ver a este Batman humanizado, que se cocina solo y que tiene que telefonear a los policías para enterarse de datos de las víctimas (otros autores como S. Snyder, por ej., han hecho que Batman sea capaz de escanear la morgue policial desde su cueva: un Batman hiper tecnologizado). El giro del final está bien. Entiendo que a algunos pueda decepcionar, porque implica que Batman ha errado. Pero ese es el mérito de esta historia. No se puede humanizar más a Batman que mostrando sus errores. Buena Historia.