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Punto en boca.

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"El último, y como siempre divertido, libro de María Martín es un viaje por el lenguaje inclusivo que destierra la manida idea de que expresarnos de forma no androcéntrica sea ni difícil ni feo."

Este libro es para pensar sobre cómo hablas. Para que te preguntes por qué eliges unas palabras y no otras. Para que encuentres alternativas que te permitan decir exactamente lo que quieres sin discriminar a las mujeres, a colectivos minoritarios, a personas con discapacidad, a nadie. Con humildad e irreverencia, María Martín nos propone un crítico y divertido viaje por el lenguaje inclusivo que reúne un poco de la historia de nuestra lengua y, sobre todo, muchos trucos y consejos prácticos que no siempre se encuentran con facilidad. En este recorrido comprobaremos que algunos dogmas como “el masculino genérico” y “la economía del lenguaje” no siempre han estado ahí. También —y en contra de lo que se piensa— descubriremos que el lenguaje inclusivo no solo nos permite precisar, sino también economizar, si de ahorrar palabras se trata. Veremos ejemplos (nefastos y también loables intentos) extraídos de la literatura, de los medios de comunicación, de las redes sociales, de las campañas publicitarias, de textos jurídicos, y su “traducción” a un lenguaje inclusivo. Tras esta lectura, habremos desterrado por fin la manida idea de que expresarnos de forma inclusiva consiste en usar desdoblamientos y tripletes, de salpicar nuestros textos con equis y arrobas, de repetir, de “afear” nuestro discurso, de aburrir. Reconfigurar nuestra visión y expresión androcéntrica del mundo es un proceso creativo con el que podemos aprender y, de paso, divertirnos mucho.

176 pages, Paperback

First published January 7, 2022

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María Martín Barranco

5 books16 followers

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Displaying 1 - 12 of 12 reviews
Profile Image for Jorge Zuluaga.
439 reviews388 followers
June 5, 2023
Acabo de terminar la excelente "trilogía" de María Martín Barranco sobre la exclusión de las mujeres en el lenguaje. Me refiero a la colección formada por los libros "Ni por favor, ni por favora", "Punto en boca" y "Mujer tenías que ser", entre los que se encuentra el libro al que está dedicada esta reseña.

He decidido que en lugar de hacer 3 reseñas diferentes voy a escribir una sola para contarles sobre mi experiencia de lectura de las obras de María Martín. Bueno, en realidad no espero que muchas personas se interesen por mi experiencia personal con los libros que reseño aquí; la inmensa mayoría de mis reseñas están dirigidas especialmente a mi yo futuro, pero si las encuentran entretenidas, informativas o útiles ¡genial!

Violando una de las reglas del adecuado uso del lenguaje en relación con las mujeres –que he aprendido en este y otros libros– en lo sucesivo me referiré a María Martín, la escritora y autora de estos libros, simplemente como María. Aunque es una práctica común que llamemos a las mujeres por su primer nombre y a los hombres por su apellido –una práctica que ahora reconozco es odiosa y tiene un tufillo paternalista que apesta– la opción de referirme a la autora como Martín creo que entenderán, tampoco es muy buena. Espero que si ella lee algún día esta reseña, no se moleste. De verdad lo hago con todo el respeto que me merece.

Lo primero que debo decir sobre los libros de María es que no tienen página mala. A pesar de tratar un tema tan serio y trascendental, están escritas con tanto humor, y sobre todo con tanta ironía, que se convierten en lecturas divertidísimas. ¡Que gran comunicadora es María!. Tengo mucho para aprender de ella como divulgador.

Pero claro, no estamos hablando aquí sólo de una lectura para entretenerse.

Es difícil ser indiferentes ante los innumerables argumentos que María elabora y ejemplifica, con humor, ironía pero también con profundidad y erudición, a lo largo de las páginas de sus tres libros. Estos textos son una verdadera declaración política sobre el lugar de las mujeres en el lenguaje, verdaderos textos de filosofía feminista, aunque no posen como tal, que vale la pena atesorar.

Para mí, como hombre –por delante el privilegio–, pero especialmente como profesor universitario y comunicador de las ciencias, roles en los que debo usar permanentemente el lenguaje para hablar con o escribir a estudiantes –la mitad de ellas mujeres–, estas buenas páginas de divulgación han representado a lo largo de estos meses –el primer libro, "Ni por favor, ni por favora" lo leí a finales de 2022 hace cerca de 6 meses– verdaderas lecciones sobre la forma en la que las mujeres han sido sistemáticamente excluidas en el lenguaje.

Si todavía eres una persona que piensa que esta idea es exagerada o que por la "economía del lenguaje" no podemos incluir a todo el mundo cuando hablamos o escribimos, o que al hacerlo convertiríamos nuestra comunicación en una enrevesada colección de repeticiones innecesarias –todos y todas, ellos y ellas, tortuga y tortugo– es el momento de leer a María .

He reconocido en estas páginas muchos errores que cometí a lo largo de mi vida y lo he empezado a lamentar muy sinceramente. Para compensar un poco la exclusión sistemática de la que he participado como un hablante cualquiera, pero también en la posición de poder que ocupo en el patriarcado por mis privilegios, y siguiendo algunas de las recomendaciones de María, he empezado a modificar la manera en la que hablo o escribo para incluir todas las experiencias posibles, y evitando siempre las excesivas repeticiones –aunque no siempre es posible hacerlo–; pero sobre todo, he empezado a incluir en mi campo semántico a las mujeres y sus experiencias, que es justamente lo que recomienda con vehemencia María.

(Tan solo les pido que lean nuevamente lo que he escrito hasta ahora y verifiquen que en ningún momento me he valido del masculino genérico o he caído en desdoblamientos innecesarios. Y si no lo he hecho hasta ahora es porque he seguido las recomendaciones de María Martín. ¡Gracias María!)

Solo les puedo decir que el resultado de mi cambio de actitud y de mis prácticas de comunicación ha sido espectacular. Primero para mí –el burro patea por delante– porque he entendido que en el mundo sobre el que pensaba y hablaba hasta ahora faltaban las físicas, las ingenieras, las genias, las presidentas… en breve, la mitad del talento humano.

Y segundo, y más importante, el cambio en la forma en la que he empezado a comunicarme ha beneficiado especialmente a las mujeres con las que comunico –especialmente estudiantes–, mujeres que ahora percibo se sienten más incluidas en lo que digo, preguntan más, se involucran más en mis clases; incluso, a diferencia de sus compañeros varones, encienden más a menudo sus cámaras en zoom cuando hablo en una clase virtual –un vicio que quedo de la pandemia–. Claro que esto lo digo solo desde mi percepción –tal vez me engañe y no sería raro–; en realidad no lo he "medido" realmente, y la verdad me da vergüenza indagar porque parecería que estoy haciendo un cambio forzado. Si es cierto o no, yo lo siento y creo que eso me hace mejor comunicador o un comunicador más empático con la experiencia del 50% de mis estudiantes.

Pero estoy hablando mucho de lo que he experimentado y poco sobre los libros que vine a reseñar. Muchas personas que leen una reseña vienen es para que les hablen de ellos –de los libros, digo, porque hay que aclararlo siguiendo el pegajoso estilo de María.

De los 3 textos el que más disfrute definitivamente fue el primero "Ni por favor, ni por favora". ¡Que vaciadon tan delicioso!.

Este fue mi primer contacto con una defensa verdaderamente seria del uso de un lenguaje menos excluyente. Deberíamos empezar por ahí, por dejar de usar el término "lenguaje inclusivo", que los señoros de toda calaña han terminado por convertir en un epíteto peyorativo. Cambiar "lenguaje inclusivo" por "lenguaje no excluyente" como sugiere María.

El libro se divide en ensayos relativamente cortos, todos con títulos provocadores –y contenido no menos divertido e impactante– como "vamos a contar mentiras, tralará", "consejos vendo que para mí no tengo", "las feministas y sus secuases", "de oca a oca y solo te nombro si te toca", "el misterioso caso de las vaginas mutantes". En cada uno de ellos, la autora aborda uno de las problemáticas de la exclusión de las mujeres a través del lenguaje en la sociedad patriarcal.

Los análisis que hace María de la innumerables entradas del Diccionario de la Lengua Española (DLE) que presenta con rigor y al mismo tiempo con divertida ironía –ríamos para no llorar–, y las críticas que hace a la máxima autoridad de la lengua castellana, la Real Academia de la Lengua (RAE), no solo en este libro, sino en el resto de la serie, son reveladores y simplemente indiscutibles.

Un ejemplo tomado literalmente del libro:


matriarca. Mujer que ejerce el matriarcado, [que es, según el DLE, Predominio o fuerte ascendiente femenino en una sociedad o grupo.]

¿Qué será patriarca? Huy, qué nervios, ¿no?

patriarca. Persona que por su edad y sabiduría ejerce autoridad en una familia o en una colectividad.


Y aunque no es el mejor ejemplo (son tantos los que analiza María en sus tres libros que me da rabia no encontrar fácilmente los mejores), las diferencias entre el masculino y el femenino se hacen notar a la vista.

Sobre la ausente experiencia femenina en el DLE, el mejor ejemplo para mí que María cita es este (espero que no se me espanten los y las camanduleras):


Cunnilingus. Práctica sexual consistente en aplicar la boca a la vulva.

Felación. Práctica sexual consistente en la estimulación bucal del pene.


Aplicar versus estimular: ¡no me joda!. Se nota que a quiénes escriben el diccionario se lo estimulan y a las demás solo se la aplican.

Es una verdadera vergüenza lo que hace la RAE en relación con la exclusión sistemática y el trato asimétrico de lo masculino y lo femenino, no solo en su diccionario básicos sino a través de todas sus publicaciones y comunicaciones.

Lo que más me impresiona es que las evidencias están ahí; no hay que ser una genia o un genio –que miren que aquí si hace falta un desdoblamiento por aquello de que la RAE esta llena de genios pero María, por ejemplo, es una genia y no pertenece a la RAE– para darse cuenta del sexismo rampante de los documentos oficiales de esa institución.

Después de leer los tres libros me doy cuenta que bastaría sentar a un grupo de profesionales de la lengua, hombres y mujeres –que no hay desdoblamiento aquí tampoco porque describe correctamente quiénes deberían formar el susodicho comité– para revisar a fondo el diccionario y eliminar, al menos, los sexismos más rampantes e incluir la experiencia de las mujeres –¿hará falta recordar que son el 50% de la humanidad–.

El tema de las marcas lexicográficas ("en desuso", "coloquial", "despectivo", etc.) en las definiciones del DLE, de los que solo supe hasta leer los libros de María, es uno de los aspectos que hacen más evidente el sexismo de la RAE. Para citar solo un ejemplo del libro "Ni por favor, ni por favora", nos cuenta María que el DLE tiene más de 150 sinónimos de la palabra puta y solo dos de la palabra puto. Ya ahí tenemos un problema evidente. Pero lo peor es que en la mayor parte de los 150 sinónimos de puta no aparece la marca de "despectivo" o "en desuso" a pesar de que obviamente son despectivos y no se usan, algunos de ellos, hace siglos.

En síntesis, "Ni por favor, ni por favora" es un conciso y contundente manual de lenguaje no excluyente que no les dejará indiferentes y sacudirá muchas de sus nociones sobre lo que dice y no dice el español sobre la mitad de la humanidad. Una guía indispensable para hablar en un mundo en el que debemos caber todos, con nuestras experiencias incluidas.

En su segundo libro "Mujer tenías que ser: la construcción de lo femenino a través del lenguaje" (que en realidad fue el último que leí de los 3) María va más allá de la discusión del lenguaje excluyente para adentrarse en los temas más álgidos del feminismo.

Aunque no deja de exhibir innumerables ejemplos de la manera como lo femenino es tratado de forma absurdamente desigual en el lenguaje, los capítulos de este libro abordan temas que incluyen la sexualidad, el matrimonio, el trabajo de cuidado, la maternidad (¡tremendo capítulo!), las violencias contra las mujeres, el cuerpo femenino como objeto y mercancia en el patriarcado. El capítulo dedicado a la menstruación, "Por regla general", fue para mí una verdadera lección ¡que ignorantes hemos sido! (y seguimos siendo).

¡Tremenda lección de feminismo!. Este libro es una verdadera declaración política como no la había leído en otros textos de la materia que he tenido la fortuna de leer en estos años. Me quito el sombrero ante María por estas buenas páginas.

Resalto en especial los dos últimos capítulos ("Y yo con estos pelos", "hay cuerpos y cuerpos") y el epílogo: ¡simplemente espectaculares!.

Aunque naturalmente muchas de las ideas discutidas allí están dirigidos a las mujeres que leen el libro y que comparten las experiencias que María describe, también son capítulos que debemos leer los hombres como ella misma lo manifiesta explícitamente en al menos en una frase. O tal vez debo decir que son capítulos que deberíamos leer especialmente nosotros.

Los libros de María, además y para mí que amo los "dinosaurios en un dedal", frases cortas que contienen grandes ideas, están repletos de grandes citas para guardar y reproducir.

Una de las cosas que me parecieron perturbadoras de este libro fue la innumerable colección de dichos o refranes populares sobre las mujeres y el grosero y muchas veces evidentemente violento sexismo que los atraviesa. Si esa es la "sabiduría popular" que diremos de los aspectos más oscuros de la sociedad que no se nombran ni expresan en ingeniosas frases. ¡Que vergüenza!. Todos y cada uno de esos dichos deberían recopilarse y exhibirse como una muestra de lo peor de nuestras sociedades pasadas. Una especie de museo lingüístico destinado a exponer para no olvidar las atrocidades que hemos cometido con las mujeres de todos los tiempos, de la misma manera que se exponen uniformes, bombas, fotos de las guerras mundiales.

El tercer y último libro de la serie "Punto en boca" (que leí de segundo) me pareció una reiteración del tema del primero, "Ni por favor, ni por favora". No quiero con esto decir que se trate de un esfuerzo baldío o repetitivo. Es tanto lo que se tiene que decir y escribir sobre el tema, como lo demuestra María a través de este libro, que si se escribieran otros dos o tres más, seguiríamos desnudando la horrenda realidad de la exclusión de las mujeres en el lenguaje –y sin duda los compraría también porque me enganche al estilo y a la genialidad de María para analizar el lenguaje–.

Si me preguntaran, sin embargo, en que se diferencia este libro del primero, diría que hay en "Punto en boca" encontré algunas discusiones más profundas sobre la estructura del lenguaje, la gramática o la sintaxis. De resto, sugeriría que se leyeran, prácticamente sin solución de continuidad, los dos libros uno después del otro.

Pero ¿hay algo negativo en los libros de María? ¡no todo puede ser tan bueno! ¿o sí?.

Puede que con esto pongan en duda mi escepticismo u objetividad, pero la verdad yo solo me encontré con un defecto. Y uno que tal vez solo afecta a lectores que no somos de la península ibérica –bueno, que en realidad somos el 75% de los hispanohablantes–.

El estilo desparpajado e irónico de María es delicioso pero a veces muchas de sus frases pueden ser difíciles de leer porque están escritas con expresiones idiosincrásicas muy particulares. En muchas partes me pille devolviéndome para leer de nuevo un párrafo porque no había entendido completamente el sentido de lo que decía. No ayuda tampoco que María use de forma muy repetida los incisos o las aclaraciones –como esta que estoy escribiendo y que yo también uso mucho– en medio del texto. Esto hace más difícil leer o le obliga a uno a veces a leer en voz alta. Yo entiendo que María lo haga como una herramienta válida para hacer más cercano el lenguaje escrito al lenguaje hablado, pero es pesado. O al menos lo fue para mí.

Aclaro: no todo el libro está escrito así. Hay capítulos completos bellamente escritos, que cualquier hispanohablante entenderá sin reparos y que se leen de una sentada.

Definitivamente hay que leer estos libros. Les recomiendo comenzar con el divertido y aleccionador "Ni por favor, ni por favora"; continuar con el igualmente divertido pero más profundo "Punto en boca"; y finalizar con el más político y filosófico "Mujer tenías que ser".

¡No se arrepentirán en dedicarle las horas, días o meses que estas lecturas les puedan quitar!
Profile Image for Laura.
70 reviews
January 19, 2023
Otro muy buen libro con humor tronchante y con el que se aprende un montón. La frase final es con lo que más me reído en días y la autora es lo más, sinceramente.
Profile Image for Elisabeth Laperal.
14 reviews
August 25, 2022
Qué difícil es adoptar un lenguaje inclusivo y no sexista y qué sencillo lo hace María.

Tres reglas básicas:
- ¿Nombra solo lo masculino?
- ¿Subordina o jerarquiza?
- ¿Perpetua el marco hegemónico?


Si cambiamos “Grupo de expertos” por “Grupo experto” no dejamos de nombrar a nadie. La totalidad de la personas en el mismo grupo.

Un libro para pensar en nuestra manera de comunicarnos.
41 reviews
April 19, 2024
Excelente y gran divulgadora.
Todavía no he terminado el libro, estoy a punto, pero no me he podido resistir para comentarlo y sí, se lleva las 5 estrellas y porque no hay más. Me encanta su forma de conectar y transmitir su mensaje, su humor tan característico y por qué no, su "relación" y fascinación con Darío Villanueva (la he oído decir que él le escribe sus libros, porque cada vez que opina la lía parda). Me encanta esta mujer.

"Otro ejemplo de historia, contada hoy en un manual revisado por mí en los primeros meses de 2021: los romanos llegan a la península ibérica y la pueblan, los fenicios conocen nuestras costas mediterráneas y se establecen, los celtas ya habían pisado suelo aquí, los musulmanes nos invaden. Sin embargo, España (sí, así, España; no la Corona de Castilla) llega a América y la descubre, Europa (también así, demos gracias a que, al menos, no dijeron la Unión Europea) llega a América y la cristianiza (echad un ojito cuando podáis a las definiciones de colonia y colonizar en el DLE). Europa (en Europa somos muy de viajar de toda la vida) llega a África y la civiliza. La elección de verbos nunca es casualidad. Por supuesto, los masculinos son omnipresentes en este tipo de textos. Ya sabemos que la Historia la han hecho hombres mientras las mujeres esperábamos amorosa, y pasivamente, su regreso (o la llegada de los civilizadores, claro, dependiendo de dónde estemos)."
Profile Image for Maria.
241 reviews1 follower
October 13, 2023
Es el segundo libro de María Martín que leo (el primero fue Ni por favor, ni por favora) y voy de camino a comprarme otro de ella.
No sé cómo la encontré pero me alegro de haberlo hecho! Nunca había leído sobre el lenguaje inclusivo y no sexista y me he dado cuenta de que tengo mucho que aprender.
María habla del tema de manera muy amena y fácil de entender. Además, cuando crítica algo en concreto, lo hace aportando información para respaldar y explicar el porqué lo hace.
Tengo el libro lleno de post its para poder volver sobre mis pasos y releer lo que para mi tiene más importancia.
Lo único que me ha fallado más a título personal, es que a veces lo que se contaba me parecía un pelín caótico. Un "luego hablaremos de esto" o mencionar algo de lo que se había hablado más atrás pero ya no me acordaba.
En conclusión, un libro muy recomendable. Y también voy a hacer caso de la recomendación de la propia autora de leer a otras escritoras que hablan del mismo tema y que menciona al final del libro.
Profile Image for Amaia.
66 reviews3 followers
August 31, 2022
Es un libro que aborda, de manera un tanto jocosa, pero también rotunda, temas que tantas veces -no acierto a saber por qué - sacan de quicio, cómo es es la inclusión o el sexismo en el habla (escrita, oral ...): "......la GRAE hace algún amable recordatorio cuando el tema de nombrar a la mitad de la población mundial aparece, aunque sea de refilón...". Interesante.
Profile Image for Johan LS.
18 reviews
November 16, 2025
Es el primer libro que leo sobre el tema del lenguaje no sexista. Comencé muy reacio a casi todo lo que decía la autora, y terminé convencido de lo que me decía. Las primeras páginas fueron insufribles, pero una vez que conecté con el sentido del libro se me hizo muy amena la lectura.
46 reviews1 follower
July 15, 2022
El libro reflexiona (y hace reflexionar) sobre el uso del lenguaje y nos muestra cómo es posible utilizar un lenguaje mucho más inclusivo más allá del desdoblamiento.
Profile Image for irene ✨.
1,283 reviews46 followers
March 19, 2023
No está mal, es interesante e intentaré aplicar algunas de las sugerencias de la autora.

Pero, el libro es repetitivo y me aburrió un poco.
Profile Image for Lauri CHi.
34 reviews2 followers
July 2, 2023
De lectura sencilla , clara, contundente, y sobretodo imprescindible.
Profile Image for Deva.
45 reviews3 followers
September 7, 2023
Tiene puntos muy interesantes, aunque creo que cae en errores que perpetúan el marco hegemónico.
Displaying 1 - 12 of 12 reviews

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