El inocente cuenta la apasionante historia de Carlos Mugica, una vida de película como observará cualquier lector que se interne en estas páginas. Pero, al contar esa vida, la periodista María Sucarrat cuenta mucho más: básicamente, la génesis y desarrollo de la gran tragedia argentina que se desarrolló a partir de los años 50. Nacido en el seno de una familia aristocrática, conservadora y antiperonista, cumple el sueño de su madre el día que decide hacerse sacerdote. Pero el sueño deviene en pesadilla familiar cuando ese camino espiritual lo acerca a la villa, a los pobres, al peronismo y a la revolución. También a los atentados, las persecuciones y la muerte.
Carlos Mugica es uno de esos personajes históricos que generan admiración. Fue alguien que a lo largo de su vida siempre se relacionó con las personas de una manera muy natural y genuina. Así desarrollo una empatía y preocupación en el otro que terminó desembocando en la religión y también en la política. Como cura no se privó de ninguna discusión de actualidad, generando rechazo en varios sectores de la iglesia que lo llevarían a ganarse tanto enemigos como muy buenos lazos. En general todo lo que es lectura sobre la dictadura argentina me gusta porque suelo admirar a esa gente que deja "todo" en esos momentos más jodidos. Y el libro habla de este tema en el prólogo, más puntualmente habla de este tipo de mártires, esas personas que por causas que consideran justas dejan la vida y por eso son glorificados. El prólogo hecho por "no me acuerdo preste el libro y no tengo el libro a mano" menciona eso e intenta explayar que lo que hace grande a este tipo de figuras no es la muerte en si misma, sino que es esa búsqueda y lucha de día a día con la que se empeñan a darlo todo (y todo no necesariamente incluye la vida). Sin embargo, el componente más interesante por el cual quería leer sobre “el cura villero” era el de leer sobre una persona perteneciente a la institución de la iglesia con orientación más de izquierda (en este caso marxista/peronista). Antes de leer el libro me parecía una anomalía pensar en la existencia de casos como este. Con la lectura de este texto me enteré acerca del Concilio Vaticano II impulsado por Juan XXIII, con el cual nace una corriente más “popular” de la iglesia, con la idea de ayornar la institución a los tiempos que corrían post segunda guerra mundial. De esta manera se da pie a esta posible especie de combinación de ideologías. Y Mugica (junto a los curas tercermundistas) no le fue ajeno a ese tipo de planteos que podían hacerle, de hecho siempre como cura intentó acercar ambas visiones parar dialogar e intentar comprobar que tenían más puntos en común de los que se creía. Para darle un cierre a la reseña, el libro me gustó bastante y si te interesa la historia particular de Mugica, los textos relacionados con la dictadura o conocer un poco más sobre la evolución de la iglesia en el tiempo, recomiendo bastante el libro.
"El Inocente" de Maria Sucarrat es una de las mejores biografías que leí. La cantidad de información que aporta y el estilo de narración de los hechos, te atrapan desde la primera hoja hasta la última. La sensación de querer que continúe el relato -a pesar de saber por cuestiones lógicas que se acerca el final- hace que el balance de esta lectura se más que positivo.