Este libro de relatos no es exactamente un libro de relatos. Este disco no es exactamente un disco. 2020 me pasó por encima, y 2021 me remató, pero también me dio herramientas que hasta entonces no conocía. Y decidí crear «Comas suspensivas».
Una colección de textos y pretextos que van un paso más allá, en un más difícil todavía, subiendo el nivel de incredulidad página a página, exigiendo cada vez más a las lectoras y lectores que se acerquen a él. Es mi obra más personal, pero también la más experimental.
Vaya obra maestra. He leído poco a Israel, pero puedo afirmar que aquí dentro hay relatos que me han fascinado y abstraído hasta niveles cósmicos jajaja. Me ha gustado mucho, con mención especial a La tarde en que llegaron las bestias y Silencio a dos voces. El Prólogo y la Coda me han cautivado, porque me recuerda mucho a Y el último, de El Chojin y no puedo evitar emocionarme recordando a este artista que descubrí hace unos pocos años y que tanto ha cambiado mi manera de ver el mundo. El libro, en formato disco, va ganando complejidad a medida que uno lee y esto ha hecho que vaya incrementando mi admiración por el escritor. Ojalá un día pueda escribir la mitad de bien que él. Mi más sincera enhorabuena.
No sé qué me esperaba, pero lo ha superado. Nueve relatos (o más bien ocho y una obra de teatro) progresivamente más complejos y experimentales, pero no por ello menos entretenidos y absorbentes. Y con una serie de "rimas" internas muy interesantes.
Especial mención de "A la orilla del río", un romance según todas las reglas tradicionales de este tipo de estrofa, pero agrupado en párrafos, y todo ello sobre una canción de Estopa. Sigo con la boca abierta.
Vaya disco, digo, libro. Es todo un experimento para lectores que quieran leer algo distinto y escritores que quieran fórmulas para ver hasta dónde se les puede ir la olla. Me gusta mucho que empiece hablando sin tapujos sobre lo jodido que es ser editor de una editorial independiente (especialmente en tiempos de pandemia, pero especialmente siempre).
Me quedo con el pedazo de homenaje a Estopa que es el relato "A la orilla del río".
Cuando abrí este libro y leí su dedicatoria le dije a una amiga que sabía que me iba a romper en trozos y qe me ba a reconstruir, pero que lo necesitaba. Así ha sido. No os quiero contar ucho sobre esta colección de relatos porque yo fui casi sin expectativas y la he adorado, así que solo puedo deciros que leáis a Israel, por favor y gracias.
Bueno pues al final la energía hoy me ha dado para hacer una unidad de foto saltándome toda la lista (no sé para qué hago listas) y voy a ver si me sale para expresarme porque tremendo librazo he escogido. De los que te late el corazón cada vez que recuerdas haberlos leído.
Si, lo sé me estoy saltando el orden de lectura y algunos compromisos; pero con algo tenía que vencer la desmotivación y la sensación de obligación y de amor/odio que tengo con la cuenta y con instagram. Pero al lío,,,
No sé por dónde empezar porque como digo: Tremendo Librazo. De esos que te vuelan la cabeza, de los que piensas: "qué suerte he tenido por haber leído tremenda joya" y "qué pena que poca gente lo conozca y no se haga viral". Pese a todo, sé que es un libro que puede que no guste a todo el mundo por que es muy experimental; aunque esa es la parte que más me ha gustado! El ritmo, el que cada relato sea una sorpresa y que cada relato sea más arriesgado que el anterior,,, como bien dice la sinopsis oficial: " (Comas Suspensivas es) Una colección de textos y pretextos que van un paso más allá, en un más difícil todavía, subiendo el nivel de incredulidad página a página, exigiendo cada vez más a las lectoras y lectores que se acerquen a él. Es mi obra más personal, pero también la más experimental."
Cada relato, asúmelo, te va a dar la media vuelta y se va a despedir con dos besos en la mejilla. Encantado y hasta luego. Es mejor dejarse llevar por la experiencia y abandonar toda preconcepción que tenemos de la ciencia ficción y la fantasía más constumbrista. El autor dice que comas suspensivas no es un libro, es un disco. Un disco de relatos. Para mí más que eso es una experiencia. Una experiencia que me ha embelesado tanto individualmente como en conjunto y que os recomiendo un montón.
Contadme si le dais una oportunidad, por que la merece; sobre todo si estáis cansados de ver los mismos tropos en los libros y de que nada os sorprenda ya,,,
El espacio se me queda corto, pero ved que lo tengo firmado 2 veces!!! Por algo será,,,
Alonso se desmarca aquí con un libro de relatos que emula a un disco. No porque incluya canciones, que alguna ha, sino por la edición, muy bonita, impactante y atrevida. Así también se podrían catalogar sus relatos: bonitos (bien escritos), impactantes y atrevidos, que buscan siempre el límite de las reglas para ver hasta dónde son capaces de llevar al lector. Echadle el guante si os va la ficción corta y la experimentación.
Qué espectáculo y qué forma de abrirse en canal. Escribir así es cosa de dioses o demonios. Creo que ambos escriben muy bien, pero los dioses son más chulitos. Uno de los mejores libros de relatos que me he encontrado nunca.
Leer a Israel Alonso nunca defrauda. El comienzo de cada relato es como estar dormido y que un ruido enorme te despierte: estas desorientado, saturado por todos los estímulos que recibes e intentando entender lo que ocurre. Luego, la historia cobra sentido, ya sea en el mismo relato o en otro distinto y todo se vuelve maravilloso. Admiro cada uno de los relatos por separado y la obra como conjunto. Es un discazo. Parafraseando a uno de sus personajes, este libro es una sacada de chorra. Y yo que lo aprecio. El libro, digo. Solo me queda descubrirme el sombrero ante Israel. En verdad no llevo sombrero y ahora mismo estoy en pijama, pero creo que se entiende lo que quiero decir.
Me ha gustado muchísimo. Ha sido una lectura muy especial (me atrevería a decir que de mis favoritas del año), me alegro de haberme vuelto a dejar «los dineros» en Cerbero.
Diría algo más, pero quizá para algunas personas se podría considerar spoiler. Y quienes hacen spoilers, como quienes leen el final de los relatos antes de empezarlos, son lo peor.
Interesantes, experimental en algunas historias y siempre "tuerceculos" con sus relatos cortos. Es divertido, sarcástico y perfecto si buscas algo distinto.