Junio de 2019. Jorge Carrión recibe un extraño correo electrónico. Lo firma alguien llamado Mare, que parece vivir en el futuro. La conversación durará varias semanas demenciales, durante las cuales el narrador recurrirá a lecturas de todo tipo, a 2001: Una odisea del espacio, a artistas, a Google y a expertos en física cuántica, ciberseguridad e inteligencia artificial para tratar de entender lo que está viviendo.
El resultado de esa vivencia paranormal es esta novela, que puede leerse también como el catálogo de la exposición del mismo nombre. O viceversa, pues al fin y al cabo todos los museos son novelas de ciencia ficción.
Una idea original de Jorge Carrión, desarrollada y escrita por él, diseñada por Fernando Rapa y parcialmente imaginada en forma de cómic por Roberto Massó. Con la participación de: Barcelona Supercomputing Center, Francisco Baena, Fernando Cucchietti, José Guerrero, Kate Crawford, Luís Graça, Vladan Joler, Robert Juan-Cantavella, Alicia Kopf, Justine Emard, Marta de Menezes, Joana Moll, Marta Peirano, Saša Spacal y Mirjan Švagelj.
Escritor español que ha sido vinculado por parte de la crítica con el movimiento Afterpop, y crítico literario español. Nació en Tarragona, pero ha pasado la mayor parte de su vida entre Mataró y Barcelona. Ha vivido también en Argentina y en los Estados Unidos. Licenciado y doctor en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, da clases de literatura contemporánea y de escritura creativa en esa misma universidad, e imparte clases sobre literatura y literatura de viajes en la Escola d’Escriptura del Ateneu Barcelonès. Es autor de numerosos libros, que van desde la novela hasta el ensayo y la literatura de viajes.
Entre 2000 y 2005 fue miembro del consejo de redacción de la desaparecida revista Lateral. Entre los años 2006 y 2009 fue codirector de la revista literaria Quimera junto con Juan Trejo y Jaime Rodríguez Z. Ha publicado crítica cultural en los suplementos culturales de los diarios Avui, ABC, Perfil, Clarín y La Vanguardia. Sus artículos y reportajes han aparecido en Letras Libres, National Geographic Viajes, Otra Parte, Revista de Occidente, Eñe y Lonely Planet Magazine, entre otros medios hispanoamericanos. Ha sido incluido en antologías literarias de México, España, Alemania, Cuba y Argentina.
Desconcertante y estimulante artefacto narrativo. Autoficción, relato costumbrista, especulación científica. Si Membrana es un guión para un museo imaginario, este libro es un relato imaginario para un museo realmente existente. Interesantísimo el diálogo con las obras de arte que se preguntan por la convivencia de los seres humanos y la inteligencia artificial. Forma parte del mismo ciclo transmedia de Carrión junto al podcast Solaris, el ensayo Lo viral y la novela Membrana.
Un libro increíble, que da cuenta del cómo, más temprano que tarde, la ciencia ficción terminará por hacerse realidad. En ese sentido, destacó la que a mí parecer es LA gran reflexión que nos deja ¿Porqué pensar el futuro como una distopía, cuando se puede soñar con utopías? Un relato corto y rápido, pero no por eso menos profundo, que se acompaña de arte e imágenes que lo hacen aún más vivido.
Oh!! Me acabo de dar cuenta que no había comentado!!
Bueno, a falta de leer Membrana, del mismo autor y, por lo que he oído, el libro del que sale este (o al revés o a la vez) me ha gustado ya no tan solo como esta planteado y cómo escrobe Carrión sino la edición y los elementos visuales que hay en él.
¿Es una novela de ciencia ficción? Sí ¿No es una novela de ciencia ficción? También
Una propuesta interesante que se queda a mitad de camino. Un catálogo para una novela-exposición, en la que se incluyen fotografías y gráficos que complementan un texto que a un mismo tiempo configura una crisis personal, y quiere ser especulativo. No llega a lo que tan bien hace un Stanislaw Lem, con menas pretensiones y más ambiciones. Como libro, se presenta como un libro objeto, pero le faltan elementos, una vez abierto y leído, para ser tan atractivo como quiere serlo. Entretenido y corto.
Ejercicio artístico-científico-cultural del Centro Guerrero de Granada, que es un auténtico viaje transmedial, lleno de superposiciones intertemporales que sugieren un Futuro o presente, que está ya sucediendo gracias a nuestras futuras capacidades cuánticas y su convergencia con la Inteligencia artificial.
Un metarelato que intuye una nueva forma de narrar la relación entre las personas, los artistas y los museos.
La mezcla entre auto-ficción y ciencia ficción es interesante, el mensaje que trata de mandar al lector acerca de la representación del futuro y la inteligencia artificial, válida; también me parece interesante el rol que ocupa la masculinidad y la familia como telón de fondo del conflicto. Pero creo que se queda en la superficie de muchos de sus mensajes, y aunque el texto se mantiene bien, sí que da cierta sensación de estar algo incompleto. Luego lees que esto fue, en origen, ¿una exposición? y te cuadra un poco más. Quizás no todo tiene que ser una novela. Porque eso es lo que es, a pesar de ciertos intentos críticos de clasificarlo lejos de su intención narrativa: "libro-objeto", "artefacto". Yo creo que es una novela. Una novela recomendable, experimental, sencilla y profunda, pero que se queda a medio gas con alguna de sus propuestas.
Una hermosa forma de promover el arte, un relato original que pone como centro el museo, la IA y el espacio temporal. Un sueño de los aficionados a la ciencia ficción que les encantaría experimentarlo.
El tema es muy chulo y me interesa. Es genial que sea un libro hecho exposición, y que incluya las imágenes de los artistas. Pero la forma no me ha volado la cabeza.
Original relato sobre la inteligencia artificial. Me gustó mucho porque me sorprendió para bien, para muy bien. Me lo leí en una tarde, porque tiene imágenes de gran calidad (chapeau por la encuadernación y el papel que consiguen que "veas" la exposición) y ocupan muchas páginas. El libro te sumerge de pronto en una realidad diferente donde sospechas de todo, de la cámara del ordenador, de lo móviles, en realidad, ¿nos espían? Nuestro protagonista recibe un mensaje del futuro con preguntas acerca de algo que está escribiendo y solo conoce él. ¿Le vigilan? ¿Alguien le ha plagiado el trabajo? Sn embargo las preguntas dicen venir del futuro y a él que está a punto de publicar el libro (finales de 2019) le comenta la que le escribe que no lo hará hasta dos años después, ¿cómo puede ser? Le dice que no sabemos lo que se nos venía encima (esto es muy bueno, una pandemia después todos lo entendemos, pero si nos situamos en la mente del escritor en ese momento de 2019 ni se lo podía imaginar). Y luego, poco a poco, esta persona se va enganchando a la información que le da esa inteligencia artificial a través de correos y whatsapp y hay una frase que me volvió loca: De pronto me di cuenta de que ella (se refiere a su propia mujer) pasaba más tiempo con su iMac y su Huawei que conmigo. Que yo pasaba más tiempo con mi MacBook y con mi iphone que con ella". Y varias ideas más que me parecieron superinteresantes sobre que si la inteligencia artificial siempre basa sus algoritmos en lo que ya está escrito, que hasta ahora, todas acababan con la raza humana, igual era el momento de cambiar esto para que no ocurra. Da que pensar.