Poderosas. Su verdadera historia A Cleopatra la llamaron serpiente, embaucadora, hechicera… Pero fue una reina que gobernó para proteger a su pueblo.
A Juana de Arco la etiquetaron de santa y de bruja y la acabaron quemando en la hoguera. Era una gran guerrera.
A Catalina la Grande la tacharon de inmoral, cuando lo que la hizo grande fue su poder para amar y gobernar libremente.
Durante siglos, el relato de quiénes fueron estas y otras mujeres poderosas ha sido distorsionado.
Sus vidas fueron fascinantes, pero el poder que ejercieron fue incomprendido y negado por el discurso misógino imperante en su época.
Historiadores, escritores, poetas y artistas reflejaron una visión sesgada de sus vidas. Nos ofrecieron un retrato desenfocado, que las estereotipa según clichés asignados al femenino y niega así sus cualidades y su capacidad para ejercer el poder.
Ahora la colección PODEROSAS. La verdadera historia de las mujeres que han hecho Historia pretende derribar estos mitos.
Rebecca Beltrán (Ibiza, 1977) nació un domingo de octubre a la hora de comer. De pequeña disfrutaba más contando historias que números, por eso al crecer se enzarzó en una carrera en la que se ganaría la vida escribiendo, Periodismo. Más adelante se mudó a Barcelona donde estudió Teoría de la Literatura y Literatura Comparada y decidió inmiscuirse en el sector editorial para trabajar con sus superhéroes de la infancia, los escritores. Finalista en 2005 del Certamen Literario El Fungible y aquejada de diógenes libresco, vive en su particular Batcueva, un entresuelo amurallado, con su amante y un gato negro que le trae muy buena suerte.
“Si se conocieran a fondo los deberes de los príncipes, pocos serían los que los desearan”
La figura de Cristina de Suecia ha estado desde siempre envuelta en dimes y diretes por el hecho de que ni como reina ni como mujer cumplió los roles que se esperaban de ella. Fue criticada y llamada una reina sin reino, una cristiana sin fe, y una mujer sin vergüenza.
Lo que me ha gustado de este libro es que pone su atención no sólo en lo que dejó de cumplir, si no en lo que sí hizo, y es aquí donde surge una figura absolutamente fascinante: la de una mujer que se atrevió a romper todos los moldes.
El lenguaje del libro es muy sencillo, los capítulos son cortos y logra hilar los hechos más significativos y trascendentales de esta “poderosa” mujer adelantada a su época, convirtiéndose en una lectura muy fluida e interesante.
El libro como tal es entretenido y logra contar de gran manera la vida de Cristina, aun que si llegue a sentir algo raro unas cosas que le pasaron a Cristina, principalmente en lo que pensaba al tratar de ejecutar cierta decisión casi al final del libro, principalmente por como se vio que fue educada y ser conocida por ser una persona muy inteligente para la época.
Ya entrando en temas de su vida fue maravilloso leer sobre ella, que ante todo lo que más valoraba era su libertad. Pero aun así en sus años como reina hizo mucho por su país de diferentes maneras, sobre todo por su amor al arte logro que su país dejara atrás el medievo por su promover las artes.
Algo que me encanto fue como a pesar de que ella amaba el gobernar su país, sentía también como la ataba e hizo de las cosas más raras en ese momento que fue abdicar al trono, lo que considero muy valiente y lo mejor, ya que no estuvo dispuesta a casarse y para evitar problemas en su país lo dejo en manos de su primo.
Considero que las decisiones que tomo después de abdicar fueron muy raras, no me puedo imaginar lo que paso por su mente para creer que funcionaria ya que su vida se fue en decadencia.
Este libro lo leí en junio del año 2023 ya que en ella hubo muchos rumores sobre sus gusto por las mujeres y que incluso llego a tener una amante, el libro lo maneja como si de verdad hubiera pasado y la forma en que se describe la manera de amar de Cristina es simplemente hermosa.
Algo que me puso sentimental fue ver el trato que tenia su madre hacia Cristina, pero puedo entender hasta cierto punto, ya que la señora fue educada y posiblemente sentía la presión de darle un varón al rey, pero ver como el rey amaba a Cristina me ponía triste, pero como digo no puedo culpar al 100% a su madre, no hizo nada grave como la madre de la Reina Victoria, pero si la llegaba a ignorarla.
Conocerla aquí simplemente me dieron ganas de saber más sobre esta gran mujer, que para la época fue una persona intelectual, culta y revolucionaria.
Esta pintaba para ser mi biografía favorita de la colección, la historia y figura de Cristina me parece absolutamente fascinante. Lo inteligente y culta que era, lo adelantada que estaba a su época en cuestiones de género, sexualidad y religión. Me queda claro que si viviera en nuestra época, sería la más feliz del mundo.
Sin embargo, la razón por la que no le doy las 5 estrellas, es que la narración me dejó un sabor amargo a partir de su abdicación. A partir de ese momento, en el esfuerzo de la narradora por denotar que sus acciones eran en pro de su libertad, más bien sentía que estaba justificando un berrinche. Y no digo que Cristina fuera berrinchuda, aunque sí creo que, como diríamos hoy, no estaba consciente de su privilegio, como el querer disfrutar de los grandes placeres y comodidades de la vida de reina sin tener las obligaciones de una, y esperar que simplemente se le diera la vida que ella quería.
Siempre he dicho que es ahí en donde fallan algunos tomos de esta colección: la incapacidad de las autoras para reconocer que las mujeres de quienes escriben fueron seres humanos y cometieron errores, que el buscar limpiar la mala reputación de la que fueron víctimas eventualmente no significa justificar sus desatinos y hacerse de la vista gorda. Las mujeres nos equivocamos y podemos ser egoístas, sobre todo en las altas esferas políticas.
Si la obra hubiera mantenido un tono más objetivo en ese punto, hubiera sido perfecta.
Esta mujer de verdad hizo lo que quiso de su vida (literalmente). A pesar de ser reina por derecho propio en Suecia, ser aceptada, amaba y respetada por sus súbditos decide abdicar en favor de su primo por que ella no iba a casarse y ser madre únicamente por compromiso. Nunca había escuchado de este mujer hasta que leí su biografía que forma parte de la Colección Poderosas pero digna participante de esta lista.
Cristina de Suecia fue criada por su padre como "príncipe", ya que algún día se encargaría de liderar a su país como reina. Así que fue educada con gran esmero, era políglota, amante del arte, de la belleza. Como reina fue muy acertada en sus decisiones, pero sobretodo dio prioridad a su libertad. Abdicó y terminó en Roma, fomentando la cultura al pueblo, el teatro, el arte, murió católica y no protestante como había nacido. Muy interesante la biografía de la reina "príncipe".
Desde su nacimiento, Cristina fue todo lo que la gente a su alrededor no se esperaba, empezando desde luego con ser una niña en lugar de un varon, y mientras a unos sorprendió para bien, la opinión general estaba escandalizada, pero eso a ella poco le importó; siempre tuvo presente que su principal prioridad era su propia felicidad.
Que personaje tan admirable, desde la manera en la que afrontó y se preparó para tomar el trono, su papel como reina y sobre todo, la valiente decisión de abdicar en favor, más que nada, de buscar su propia felicidad y paz mental. Eso si, la Cristy vivía bien encerradota en su burbuja y que frustrante era leer que, todavía después de que dejó el trono y se largó a escondidas de todos para que no la siguieran y la dejaran en paz, ella quería seguir viviendo como reina. Me recuerda a mis compis que ya trabajan y ganan su propio dinero para gastarselo en viajes y borracheras, pero esperan que sus papás les sigan pagando la gasolina del coche y los medicamentos cuando se enferman 😆
La cosa es que Cristina fue una mujer extraordinaria en todos los aspectos. No solo era listísima sino que tenía un hambre de conocimiento tan tremenda y un deseo desmedido de compartirlo. Claro que en aquellos tiempos rancios su aspecto y deseo de libertad y autonomía (o "autonomía" por lo mencionado en el párrafo anterior 😅) levantaron cejas, pero me parece un ejemplo maravilloso a seguir sobre todo para las que, como yo, les funciona medio mal el cerebro y a veces sienten la obligación de sacrificarse por satisfacer a los demás. Definitivamente investigaré más sobre ella.