Cultura de la red es un clásico contemporáneo. Su traducción y publicación por parte de Tinta Limón, más de quince años luego de su primera edición en inglés, es un hito que debe ser agradecido.
A lo largo de 200 página, Tiziana Terranova intenta mapear y describir una nueva cultura, en el sentido de una formación sociopolítica compleja que se comienza a establecer a fines del siglo XX, en el inicio de Internet. A través de los distintos capítulos, pasa de pensar la metafísica fundamental de la información en la nueva era, por las formas de control blando que se ven implicados por ella, la estructuración de una nueva relación social (el trabajo libre) y, finalmente, el diagrama general del biopoder comunicacional. El marco teórico es claramente foucaultiano-deleuziano, con aportes del autonomismo y el operaísmo, pero informado por una variedad de fuentes: desde Manuel Castells hasta Richard Dawkins.
Pese a la claridad con que la autora desarrolla sus argumentos en cada capítulo, sentí que el libro necesitaba una mejor clarificación del pasaje de un punto a otro. Es evidente que los terrenos en los que se mueve Terranova implican los pilares fundamentales de la cultura de la red que describe, pero la relación lógica entre ellos es, a veces, imprecisa.
Más allá de esto, el libro sorprende por su vigencia, aún pese a los cambios científicos y tecnológicos desarrollados desde 2004 (amén de los económicos y políticos). Incluso en momentos en que se referencian elementos cuyas consecuencias han sido más reducidas de lo que podía creerse en ese entonces, el análisis de Terranova logra encontrar una reflexión relevante que demuestra que las hipótesis generales que planteó son absolutamente actuales.