El título de este libro no busca sugerir de manera reduccionista que viviríamos en un mundo mejor si todos obedeciéramos la ley. Más bien se propone, como en el clásico libro de Fernando Savater, Ética para Amador, dirigir una carta-ensayo a millones de personas para entender mejor qué nos lleva a incumplir la ley y por qué es tan difícil que las sociedades contemporáneas vivan bajo una cierta armonía normativa.
Para el autor, Jaime Bermúdez, solo si abordamos en serio esta pregunta podremos pensar a fondo qué debemos y qué podemos cambiar del estado actual de la realidad en que vivimos, así como cuáles son los mejores arreglos institucionales que somos capaces de construir para avanzar hacia un estadio menos conflictivo e incierto.
Un libro fundamental para un mundo complejo en donde la discusión sobre la desobediencia a la ley está a la orden del día.
Me llamó la atención el título y subtítulo de este libro. Me ilusionaba un escrito colombiano sobre por qué incumplimos la ley. Además, me interesaba mucho que fuera dirigido a estudiantes pues me generaba curiosidad el tono y la forma adoptada para ese particular público. Lamentablemente el libro no cumplió mis expectativas. Me pareció que se queda en una aproximación general y superficial a puntos comunes. Por otro lado, creo que se trató más de qué factores motivan el cumplimiento de la ley que aquellos que dan lugar a su incumplimiento, y aunque obviamente hay correlación parcial entre lo uno y lo otro, no son lo mismo. Ojalá que por lo menos inspire más interés y conversaciones sobre esta cuestión entre estudiantes.
Puntos principales que me gustarón del libro y resumen la idea general
¿Por qué incumplimos la ley? De nuevo: incumplimos por la contradicción de las normas sociales y morales con las legales; incumplimos porque no creemos que nos van a sancionar; porque vemos que los de nuestro entorno no cumplen o no esperan que lo hagamos; porque las autoridad tampoco cumplen. Pero también vemos espacio para mayor incumplimiento en cuanto se degrada la confianza los que gobiernan o ejercen la autoridad, y no existe una norma social de cumplimiento arraigada. Todo ello unido a las tensiones sociales que hacen más difícil lograr acuerdos mínimos pero también a la transformación cultural que se refleja en alteraciones importantes delas normas sociales, en el deterioro de las relaciones verticales y tradicionales.
Lo que hace que sintamos obligados a cumplir no es la posibilidad de ser sancionados sino principalmente el convencimiento de que la norma es considerada como pauta de comportamiento que debe ser cumplida por todos. En cuanto observamos que los demás cumplen y que esperan que hagamos lo propio, el acatamiento a las leyes será más probable. A la inversa: si observamos que nuestro entorno incumple y que no espera que cumplamos, la probabilidad de incumplimiento es más alta.
Si bien me interesa el tema de este libro, y el título está muy bueno, el libro como tal no me pareció bueno. Bermudez hace un esfuerzo por reunir años de enseñanza en derecho y reflexiones de la pandemia, en un libro que, como excusa editorial, usa una estructura forzada: de "explicarle" al hijo de uno de sus amigos de qué se trata el derecho constitucional. Los ejemplos que usa son triviales y no los desarrolla tanto. Los capítulos pierden el hilo entre sí, y se siente más como una recopilación que una explicación verdadera. Se nota que se fue a la imprenta con sus errores, y me costó terminármelo. Pero sí me gustaron un par de reflexiones del comportamiento humano que menciona, el vínculo con la cultura, y la moral.
Un libro con reflexiones interesantes sobre el tema. Incumplimos porque las normas se contradicen, nos falta cultura, vivimos contextos distinto, se alejan de nuestra realidad social, entre otras ideas que sirven para pensar y así mismo aplicar.
No me gustó, pese a que aborda un tema relevante, es la repetición de la repetidera, se pueden leer las consideraciones finales y saben de qué va todo el libro sin tanta vuelta.
Quiero creer que me encontró en un mal momento porque si tenía expectativas y creo que es una forma de sencilla y clara de explicar el tema, pero no se, a lo mejor es que no es mi tipo de libro
Definitivamente no es el tipo de libro que leería pero vale la pena, es actual, ejemplifica muy bien las decisiones que tomamos con respecto a nuestra cultura, entorno y época.
Y así como el mismo libro lo dice desde el inicio te deja con más preguntas que respuestas, pero te lleva a tener otra perspectiva de tus acciones y hasta que punto la rebeldía puede cambiar el mundo.