“Can you believe me, though?” he asks quietly. “That the worst thing I ever did was for the best reason I ever had?”
Este es el libro más bonito y feel-good que he leído en mucho tiempo. Es una historia de amor preciosa y que sobrevive a las circunstancias más inesperadas. En serio, me fascinó. Y, como cosa rara, voy un poco en contra de la corriente porque he visto que este es uno de los libros menos populares de estas autoras.
En Twice in a Blue Moon nos encontramos con la historia de Tate, una chica que ha vivido siempre muy resguardada del ojo público, pues es la hija de uno de los más reconocidos actores de Hollywood. Sin embargo, después del divorcio, su madre se la llevó lejos de Los Angeles y de un padre ausente para que viviera de la manera más normal posible y, de hecho, cuando empieza el libro pocas personas saben quién es en realidad Tate. Después de cumplir 18 años, Tate y su abuela se van de viaje a Londres y allí conocen a dos personas muy peculiares también de Estados Unidos: Sam Brandis y su abuelo. A partir de ese momento, empezarán a explorar la ciudad británica juntos y, sin que ninguno lo planeara, Sam y Tate empiezan a enamorarse. Y así Sam se convierte en la primera vez de Tate en muchos sentidos, tanto que incluso le revela su verdadera identidad. La cosa es que, eventualmente, Tate termina con el corazón roto, su secreto traicionado y la obligación de volver al ojo público para controlar la narrativa de su vida.
Catorce años después del incidente de Londres, Tate es una de las actrices jóvenes más reconocidas de Hollywood y está a punto de empezar a grabar la película que catapultará su carrera al estrellato definitivo. Pero lo que Tate nunca esperó es que, al llegar al set, se diera cuenta de que el escritor de la película era Sam. El mismo Sam del que se enamoró. El Sam que le rompió el corazón y la traicionó. Pero ¿y si todo hubiera sido un malentendido y Sam hubiera traicionado su secreto por la mejor razón posible?
Ya había leído un libro de estas autoras, The Unhoneymooners, y me había decepcionado un poco, así que tenía un poco de miedo con este libro. Pero Twice in a Blue Moon me dio más de lo que esperaba, me hizo sonreír, llorar y querer abrazar el libro, todo al mismo tiempo. La historia de Sam y Tate es tan especial que no podía parar de leer. Me encantó ver cómo se enamoraron tan rápido el uno del otro, con largas conversaciones bajo la luz de las estrellas y en una ciudad tan mágica como Londres. Los momentos robados, las trampas para escapar de sus abuelos, las miradas y, sobre todo, las declaraciones que podrían sonar cursis pero que salían de tan dentro de sus corazones que eran absolutamente perfectas.
Y sí, luego llega el drama y el clímax del libro. Y es terrible ver cómo cambia radicalmente la vida de Tate por culpa de ello, pero eventualmente vas entendiendo todo lo que sucedió en esos años, los éxitos y los fracasos, y tienes una perspectiva más amplia de lo que estaba pasando. Y quizá lo mejor de la historia es cuando Tate y Sam se reencuentran en el set, pues ese momento refleja todo el shock, las dudas, el rencor y ese pequeño sentimiento de que todo podría volver a resurgir cuando entiendan sus motivos.
La verdad es que leer a Tate y Sam adolescentes es absolutamente tierno, pero leerlos cuando ya son adultos y han vivido tantas experiencias es otro nivel. Las emociones y los sentimientos son muchísimo más maduros, pero también más intensos. Ni siquiera puedo expresar lo que sentí cuando Sam reveló sus verdaderos motivos para hacer lo que hizo con los tabloides en Londres. Y luego ver todo el debate interno de Tate fue espectacular porque no volvió corriendo a sus brazos, sino que lo tomó a su ritmo y pensando en ella misma.
Y nada, son este tipo de libros los que me hacen sentir que los finales felices son posibles, que las cosas pueden salir bien y que quizá haya un Sam Brandis por allí afuera esperándome, jajaja. Sólo tengo que ir a Londres para encontrarlo. Pero, fuera de bromas, si les gusta el romance, este es el libro para ustedes.