Una novela redonda sobre la huida del dolor como forma de supervivencia y la rebelión ante los roles de género contemporáneos.
Es el verano de 2014. Una mujer joven que acaba de ser abandonada por su pareja huye de Barcelona a Madrid con un secreto y la convicción de que el apocalipsis se acerca. Cuatro siglos antes, otra mujer, Deborah Moody –quien pasó a la historia como «la mujer más peligrosa del mundo»–, se ve obligada a emigrar a las colonias de América del Norte cargando a su vez con otro secreto, muy distinto. ¿Qué tienen en común estas dos mujeres? ¿Por qué han decidido alejarse de aquello que conocen y empezar de nuevo?
Con una prosa deudora de Bret Easton Ellis y Mercè Rodoreda, no exenta de ironía, sarcasmo y misterio, Lucía Lijtmaer ha escrito una novela redonda sobre la huida del dolor como forma de supervivencia y la rebelión ante los roles de género contemporáneos. Asimismo, retrata la ciudad como un personaje más, orgulloso y abandonado, que mira a sus habitantes por encima del hombro y parece decir: sigo aquí, pese a todo, húndete conmigo. Frente a la autodestrucción, la autora propone una solución radical: quemarlo todo. Solo así todo cauterizará.
Lucía Lijtmaer Paskvan (1977, Buenos Aires, Argentina) es una periodista y escritora nacida en Argentina y criada en Barcelona ciudad donde se exiliaron sus padres. Es especialista en cultura pop desde la perspectiva de género.
Bueno, amigas, no voy a hacer un resumen de la historia que pa eso tenéis ya la contraportada.
Como tengo bastante mala experiencia con los libros que levantan pasiones alrededor, independientemente de que los publique una editorial grande, pequeña, comercial o independiente, quería esperarme un poco para leer Cauterio sin tener el furor tan encendido.
Pero no ha podido ser.
Ahora bien: CÓMO LO HE GOSAO. Tiene buen ritmo, los capítulos con las dos historias se van alternando de forma ágil, los dos perfiles de las protagonistas están muy bien construidos y quitando que hay cosas que no entendía muy bien de Anne y que quizás el final ha sido demasiado abrupto pero igualmente delicioso, me ha salido bien la jugada de tener las expectativas altas.
🚨 Existe lenguaje especista, algo habitual en muchas obras pero que a mi nunca me termina de encajar, lanzándome fuera del libro un rato. Pero el resto, muy guay.
Yo lo recomiendo y creo que va a ser uno de esos libros que regalaré a mis amigas cuando toque. Y a mis amigos misóginis de izquierda. O, bueno, no. Esos que se jodan.
Como a muchas otras por aquí, la noticia de una novela escrita por Lucía Lijtmaer me hizo salivar. Y bueno, me lo he pasado bien leyéndola, pero creo que su discurso (ojo, que lo compro de buena gana cada vez que leo uno de sus artículos o escucho Deforme semanal —siempre en tu equipo, Lucía—) aparece de manera demasiado obvia en la novela y no permite perder de vista a la propia autora a través de sus personajes.
Se disfruta mucho, que conste (esa radiografía al postureo contemporáneo aderezada con mala leche y un punto de fantasía casi sádica son sublimes) pero a veces las expectativas son traicioneras, y yo pensaba que la Lijtmaer en formato novela arriesgaría un pelín más.
Eso sí, el trabajazo de investigación que ha hecho para crear una de las dos tramas (va alternado ambas en cada capítulo) que tiene lugar unos cuantos siglos atrás, es admirable.
Primero de todo quiero señalar que quien ha redactado la sinopsis, soltando la perla de “una prosa deudora de Bret Easton Ellis y Mercè Rodoreda” se ha flipado bastante.
Segundo, que no soy concursanta, es decir, que no escucho el podcast de Lucía Lijtmaer e Isabel Calderón Peces-Barba porque, aunque amigas varias me lo han recomendando, y lo he intentado en 3 o 4 ocasiones, para mi la forma le puede al fondo, o dicho de otra manera, Isa Calderón me saca de mis casillas con su histrionismo, sus gritos y su tono de voz. No puedo, lo siento. Así que no lo escucho y por tanto soy más neutra en esta opinión, ya que he visto reseñas de fans que distan mucho de ser imparciales y que solo ven feminismo everywhere.
Lucía (que en lo poco que he oído del podcast siempre me ha parecido la que más vale la pena) escribe muy bien, y aquí la sorpresa es debida a mis prejuicios supongo, ni más ni menos. Pero que sí, que escribe genial y que la obra, que sí, que también tiene su reivindicación feminista, me ha gustado mucho.
Reflexiones sobre el dolor, el abandono, los celos, la venganza, los roles de género y la autodestrucción puestos en papel de una manera original e inteligente, y que aunque difícil (dos tramas paralelas en el tiempo) funciona muy bien.
Como concursanta que soy, me apena decir que Cauterio me ha acabado decepcionando. El comienzo resulta atractivo; cada una de las dos historias que presenta paralelamente es interesante por distintos motivos: la más contemporánea por serlo, por su mordacidad hacia la modernez, o lo fácilmente identificables que son algunos personajes y conductas. La de Deborah Moody, por lo bien que evoca un personaje, por el uso del lenguaje y el cambio de registro que supone con respecto a la otra parte. Después, no obstante, se hace demasiado patente el deseo de hablar de ciertas cosas. Oye, yo quiero que me hablen de esas cosas, es uno de los motivos precisamente por el que escucho "Deforme Semanal Ideal Total", pero cuando leo una novela quiero algo más, quiero también una historia bien planteada y narrada. Incluso la parte de Deborah Moody, que al principio parecía la más lograda en ese sentido, se hace un tanto vaga y confusa conforme avanza, y acaba por parecer que en ella se ha sacrificado cierta profundidad solo por la obligación de dedicarle tiempo a la otra trama. Y el epílogo me parece completamente forzado.
Es la primera vez que leo a Lucía Lijtmaer en lugar de escucharla, y el haberlo hecho no deshace ni un ápice mi convicción de que es una persona con una cabeza de lujo y que maneja el lenguaje en consecuencia. Pero si algún conocido me pregunta si me he leído ya Cauterio, voy a mirar a la lejanía sin contestar, mientras pongo una cara de dolor profundo tal que disuada a cualquiera de insistir en hacerme esa pregunta.
Luces y sombras. Empecé con muchas ganas, ambas historias me estaban pareciendo interesantes y estaba impaciente por ver cuál era la relación entre ellas. Según avanzaba la lectura sentia que mi interés iba perdiendo fuelle hasta que el abrupto epílogo me dejó una sensación de no saber bien qué me producia lo que acababa de leer. La historia de la mujer barcelonesa, aunque reconozco que me ha hecho gracia y he disfrutado con su crítica a la sociedad del siglo XXI (la esclavitud al dinero, la gentrificación de las ciudades, la superficialidad de las amistades etc), me ha parecido que caía muchas veces en críticas manidas de los hipster de turno, así como clichés muy básicos de la masculinidad tradicional y las relaciones heterosexuales (aunque me parece importante recalcar que no hay nada más peligroso que un machista narcisista con la careta progre). La historia de Deborah me ha parecido más interesante con más matices y desarrollo, pero aún así muchas veces se me hacía inconexa la lectura intercalada de sus paginas. Entiendo que el eje de la novela gira entorno a la traición y el dolor de la mujer producido por el hombre a lo largo de los siglos pero creo que dada la complejidad del asunto se le podía haber sacado más jugo. Insisto, Lucia escribe bien, hace un muy buen uso de las palabras (a veces me recordaba a sus diálogos en el podcast) pero de momento me quedo con ella como ensayista.
Otro libro para la lista de "novelas que entusiasman a la gente y que a mí no me dan más". Las partes de la actualidad aún las puedo salvar, pero me aburrieron muchísimo y me resultaron forzadas y estridentes las partes del pasado. Sí que le concedo que tiene un lenguaje bonito, pero no he conectado con la narración ni le veo la profundidad (¿¿feminista??) al relato. Una decepción, qué pena.
Súper triste porque creía y quería que me gustase pero no ha podido ser.... está escrito como en un tono de misterio tan misterioso que parece que se tiene que sobreentender lo que pasa. Al principio está bien porque te entra el gusanillo... cuando es todo el libro es bastante agobiante. La historia de la señora del pasado: infumable con tanta plegaria y es una pena porque con el tema de la herejía y las brujas etc se podría haber sacado algo chulo. El entrecruzamiento de las dos historias... absurdo. Lo dicho, estoy triste, no me gustó. No le pongo 1 estrella porque 1 estrella es javier castillo y no puedo ser muy incoherente.
"Me dijeron que tuviera cuidado del diablo, que Salem parecía tranquilo, pero el diablo está en todas partes"
"(...) sé lo que es el frenesí porque ya no lo siento, sé que en algún momento lo tuve, que existió esa energía que consume tiempo y espacio, sé que el frenesí son ganas de vivir, y no este hueco entre mis ojos"
Una lectura amena, aunque de momentos muy confusa. Las diferentes voces se van complementando de cierta forma en un relato sobre la feminidad, tanto en la antigüedad como en la actualidad. Elegantemente escrito, pero no tan interesante como esperaba que fuera. Hacia el final remonta mucho.
Seguramente es un error lo que estoy diciendo, pero encontré mucho de Margaret Atwood en este libro. Me mantuvo deseosa de saber qué es lo que pasaba a continuación todo el tiempo y muy sorprendida por la forma de contarlo. Muy recomendable.
A fiery and kinetic reading experience that I absolutely flew through. Cauterizes the gaping wounds women all collectively bear from living under the patriarchy and provides the sort of literary catharsis that felt like a giant exhale during trying times. The writing is sharp and witty, and the translation really elevated my experience. Don’t skip the Translator’s Note at the end! Immaculate— easily one of my favourite reads of the year so far.
De verdad que me hubiese encantado empatizar con la protagonista pero ya desde que decide irse a oler el aire acondicionado del Zara ha sido un rollingeyesvcontinuo. Di no a Amancio, sea cual sea el escenario.
me parece un libro súper guay pero es q he estado súper desconcentrada leyendo y no me he enterado de nada jajajajjaak no he entendido el final... me siento un poco tonta pero es k he tenido q retroceder mil veces porque me perdía... quizás ha sido mal momento para leerlo
he leído en internet q habla de los celos, la autodestrucción, el abandono... pues qué queréis q os diga yo no me he enterado de eso... enfin creo q cada día me vuelvo mas tonta
Hay dos tramas en dos líneas temporales, dos mujeres con algunas cosas en común (se supone) que se van intercalando. Para mí ha sido infinitamente más interesante la ambientada en el s. XVII, con mucho más peso que la actual, que no me ha gustado tanto y es algo repetitiva. Pero bueno, está bien, se lo puedo comprar.
Lo que pasa es que se supone que en algún momento las dos historias se van a unir, unir, lo estaba esperando todo el rato porque no sabía cómo podría hacerlo y, cuando lo hace, pues... es como un giro sin mucho sentido a conveniencia del guión, precipitado y sin apenas desarrollo.
No es un libro malo, pero por cómo lo han vendido esperaba bastante más...
«Vamos a envenenarnos todos juntos, vamos a darle caña a este ritual conjunto, vamos a darlo todo, “once more with a feeling”. Pero no lo logro. En su lugar, me voy a vivir a Madrid. Que es algo bastante parecido a la muerte». . Muchas me habéis preguntado qué me ha parecido el último libro de Lijtmaier: «Me ha gustado pero no me ha fascinado». A las asiduas del podcast «Deforme semanal», les resonará en este libro muchos de los temas sobre los que gira aquel: las relaciones de pareja, el (des)amor, la (falsa) amistad, la masculinidad tóxica, la salud mental. A través de dos voces narrativas, una en el presente, otra en el siglo XVII, la autora va hilando cómo estos temas han cambiado (o no) con el paso del tiempo. . «No sabes lo que es ser débil y cobarde. Apenas un esqueleto calcificado». . Del estricto corsé de qué significaba haber nacido mujer en el siglo XVII y qué implicaba salirse de él, hasta una Barcelona en la que una joven logra salir de una relación de maltrato sin que sienta al principio el alivio esperado, Lijtmaier, con una prosa ágil y un ritmo narrativo vertiginoso (capítulos cortos que alternan ambas historias), huye a través de los personajes de lo “políticamente correcto”. He leído que ella quería tratar el tema de la amistad con todas sus aristas y límites. Creo que eso está muy bien logrado. . Ambas mujeres buscan, cada una a su manera, seguir con su vida sin un hombre al lado y en el camino se dejan amigas. Especialmente esto ha hecho que la novela me haya parecido oscura, “destroyer”, casi apocalíptica; y no solo porque una de las obsesiones de la mujer contemporánea sea la que de que el mundo en breve se vaya a acabar. El final (obviemos ese “momento venganza” que se marca la mujer contemporánea y que me dejó fría) parece abrir una puerta a la esperanza pero, ha sido tal el desencanto acumulado con los personajes a lo largo del libro, que ni a eso como lectora me aferro, pues intuyo que esa amistad también tendrá un final fatal. . «Pero un pacto es un pacto, y quien elige el amor debe pagar por ello». #Cauterio #LucíaLijtmaier #NarrativaContemporánea #PersecuciónReligiosa #Desamor #RupturasDePareja #LoModerno
Una historia fragmentaria sobre el dolor y la huida, sobre la necesidad de cerrar heridas, de resurgir tras las cenizas, tras los naufragios. Dos mujeres, dos épocas. Una, sin nombre, perdida tras la ruptura con su pareja en plena Barcelona del siglo XXI y otra, Deborah, una mujer del siglo XVII que tras el fracaso de su matrimonio observa en el horizonte el nuevo mundo y la promesa de un posible renacer, de la libertad.
Puedo entrever el propósito de esta novela, el sentido y fin que pretende y su compromiso hacia el feminismo; lo intuyes, lo hueles, lo compras. Sobre la pérdida de oportunidades de la mujer, sobre una esclavitud a manos del amor y de las leyes dictadas por hombres durante la historia de la humanidad. La crítica hacia la pérdida de identidad de las ciudades, sobre la falsa moral imperante y la gobernante angustia por el dinero para sobrevivir en esta enferma sociedad; sobre la pérdida total de perspectiva de una generación, de varias. Pero lo que no alcanzo a ver es la imagen que se vierte aquí sobre las mujeres frente al desamor ni la necesidad de tratar con etiquetas y tópicos muchos de los temas contenidos en la novela. Quizás tenga un concepto erróneo del amor, de la fortaleza y madurez de la mujer y del poder que ostenta la literatura y, desde luego espero errar, de verdad y no haberlo entendido. Ojalá, ojalá que así sea.
“El golpe en la carne es súbito, no avisa. Por eso los animales quedan paralizados en el bosque: temen la inminencia de otro golpe. (…) El animal primero se queda quieto y luego huye.”
Cauterizada me he sentido yo al acabar este libro.
Em vaig avorrir profundament. Fins a tal punt que em quedaven 40 pàgines per acabar i el vaig deixar. Demostració infal·lible del poc interès que hi tenia.
«Un golpe es un instante, sí, pero el dolor es un proceso».
Si coges todos los ingredientes que más valoro a la hora de leer un libro, el resultado es algo parecido a «Cauterio».
Ingrediente número 1: puntos de vista diferenciados. Las dos protagonistas, Deborah Moody y #ChicaSinNombre, tienen vivencias distintas y, sin embargo, similares. Ambas caminan sobre la delgada línea que separa el amor y la enfermedad, la entrega y la dependencia, la lealtad y la sumisión. Dos mujeres que viven y sobreviven.
Ingrediente número 2: saltos en el tiempo. Estos, a su vez, se dividen en otros saltos, sin una clara línea temporal hasta que llega el tramo final. Entonces, la autora comienza a conectar hechos para dar paso a un cierre que puede gustar más o menos, pero a nadie deja indiferente. Yo me decanto por un «sí».
Ingrediente número 3: personajes bien construidos. La manera en que Lucía Lijtmaer retrata a sus protagonistas es, sencillamente, perfecta. El lenguaje de cada una, así como sus pensamientos, se diferencian de forma notable atendiendo al baraje cultural y personal de cada una, pero también de la época. Y la autora lo logra con una sencillez y claridad entre capítulo y capítulo increíbles.
Ingrediente número 4: frases y reflexiones para la posterioridad, de esas que se quedan a vivir en uno sin darse cuenta, de esas a las que uno siempre vuelve tiempo después. Frases y reflexiones mordaces, profundas, que disparan directo al corazón.
Y, así, se cocina un libro que, en cuanto ha caído en mis manos, he devorado.
Qué barbaridad, qué escritora más descomunal, qué libro más redondo. Leía en una reseña de algún periódico que, de diez libros en los que se entrecruzan dos historias sin aparente conexión, solo uno solo suele poseer la capacidad de lograrlo satisfactoriamente, sin ser impostado. Ese único libro elegido, en este caso, es Cauterio. No puedo sino darle razón. Lijtmaer es capaz de crear dos nouvelles con el peso suficiente como para tener entidades propias y de unirlas para generar una única novela redonda, justa y precisa. Las historias elegidas para tal fin están vertebradas sobre un estigma infinito y, por tanto, inabarcable: la transmutación en loca, a ojos de la sociedad, de la mujer dolida. El resultado, sin embargo, no cae en obviedades ni en sentimentalismos panfletarios. El resultado no otorga a las protagonistas el lugar destacado que les correspondería en una conversación de sobremesa ni la perfección del sujeto del debate feminista ni la altivez y la molonidad por todas soñada. El resultado es una reflexión directa y punzante, como el cauterio que raspa, sin tiritas. Me gusta de Lijtmaer que reflexiona sobre la amistad femenina, y la ensalza, pero no siempre la abraza, no siempre apuesta por su victoria. También que coquetea con la venganza, y la logra, pero no sin antes pagar un precio por conseguirla. Lijtmaer es errática en sus reflexiones y en los desarrollos de sendas protagonistas y, al serlo, acierta. Solo estando de vuelta y media de todo, abrazando el desbarajuste extremo para ver lo esperpéntico del mundo, solo ahí, descansaremos. Pero «mejor esperar. Tenemos todo el tiempo del mundo».
PD: El epílogo. ¡Qué epílogo! Qué barbaridad, Lucía.
bueno… frases cortas que pretenden ser mucho y que no llegan a nada. se me ha hecho como que intenta todo el rato imitar el estilo de Moshfegh, pero sin más. como que pretende una intensidad que personalmente no consigue. me ha puesto nervioso el constante cambio de narrativas, al final ya no sabía quién hablaba ni qué decía. aun así, al principio me había parecido muy chulo, pero como dice Mencey en su review, va perdiendo fuelle y el final no me ha dicho nada :(
Tengo que admitir que al principio me costó coger el hilo de ambas historias pero una vez entré, he de decir que me ha removido mucho. Es un libro escrito de manera cruda, directa y muy real. El final me ha parecido perfecto porque te deja con la sensación de paz que ambos relatos merecen.
Genial! Me ha encantado... creo que es porque no me lo esperaba y ha sido estupendo. Me da rabia lo pronto que se ha acabado... no quería acabar de leer.
Soy muy fan de la Lijtmaer ensayista y me producía mucha curiosidad su primera novela. Desde luego indiferente no me ha dejado, ni por la historia (que encierra un desdoblamiento intrigante) ni por la forma de contar dos realidades que pueden parecernos lejanas y ajenas sin llegar a serlo del todo, porque las dos narraciones se solapan no solo entre ellas, sino que también entre la multitud de líneas que, aún sin verlas, están dibujando nuestros horizontes. Extraña, amena y con un fondo tan salado como el que ya se anuncia en los primeros capítulos. Las calles de Barcelona y las de un nuevo mundo que se fundó en lo viejo son tan protagonistas como las mujeres que narran en estas páginas una historia de cauterio que si bien no se me ha grabado a fuego sí ha dejado, de algún modo, una cicatriz.
Očekivala sam više, očekivala sam bolje, povezanije, smislenije, oštrije, realno za 3⭐️, ni zeru više, ali dajem 4, jer ženska borba zaslužuje više od trojke u svakom slučaju, pa i ovom!
Me ha entretenido mucho, lo cual parece tener a veces una connotación negativa (mediocre, diría) pero sentirme entretenida con una historia es un poco a lo que aspiro.
"Un golpe es un instante, sí, pero el dolor es un proceso".
Hay fragmentos que están bien pero es como si fueran independientes del texto completo. Me parece inconexo y confuso en general. Las dos protagonistas escriben su propia historia dirigiéndose una a Dios y la otra a su ex, a ellos les hablan con rencor pero les perdonan todo, son incoherentes y contradictorias y no se comprende su transformación. No he entendido bien el final, o lo que quiere contar en general, o nada quizá…
“Siempre tenías que ir más allá, siempre hasta la herejía, hasta la guerra”
“La gente a la que realmente conoces es aquella a la que has visto transformarse, a la que has querido desde antes de ser lo que es hoy, ahora que ha formado una identidad menos áspera, más amable.”
“El amor es una monstruosidad. El sexo pertenece al inframundo”
Puuuf, qué pereza. Crea un perfil y si no te resulta para conseguir seguidores crea otro hasta que consigas los suficientes como para ser una marca reconocida, porque de eso se trata, de ser una marca para que las editoriales apuesten por ti, sin importar lo que escribas. La historia no está mal escrita y parece ser interesante, pero les propongo un reto: que me digan a qué se parece este librito tan pobre.
Me ha sacado del bloqueo de lectura que tenía, no sé si por cómo está escrito, por las historias que cuenta, porque me recuerda a muchas autoras o porque me he sentido identificada más veces de las que pensaba. No podía evitar pensar en Hamnet en los capítulos de Deborah y en el hate barcelonés de la protagonista.
Una maravilla de estructura bien pensada y trabajada. Si te gusta Mercè Rodoreda, no te lo pierdas. Riqueza en el lenguaje a raudales. Feminismo hecho novela.