Finalmente, se siente como si el manga hubiera despegado en este tomo. Es una culminación, pero a la vez un comienzo de algo mucho mejor que queda a la vista del lector.
Se resuelve la estadía de Kai en el mundo de las piedras y la pelea entre él y Akeboshi con Kurotobi y el resto de los villanos se intensifica. Juntos deberán utilizar las nuevas habilidades de Kai, obtenidas en el mundo de ensueño, a su beneficio y al de todos los demás. Kai aprende importantes lecciones mientras estuvo convertido en piedra y ahora deberá tomar una decisión sobre cómo desea proceder, lo que finalmente lo acerca más a su objetivo.
Narrativamente, este es el mejor de los cuatro tomos iniciales hasta el momento y ya empezamos a ver la cara más oscura del conflicto con Kurotobi. El trasfondo de la historia se deja entrever (apenas un poco), pero ya podemos estar seguros de que el desarrollo promete.
Un buen manga que, una vez más, deja la puerta abierta para muchos misterios, pero, a su vez, también explica lo suficiente para seguir manteniendo la atención del lector. Ansioso por ver cómo continua.