Qué ruido tan mudo es un poemario lleno de verdad. Esa verdad escondida que transita libre por nuestros lugares oscuros y que aquí es desvelada a gritos, aunque sean mudos, incapaz de ser silenciada. La voz poética es un torrente incontrolado de sentimientos íntimos, sensaciones y nuevas experiencias que nos sitúan en el epicentro de la juventud y nos provocan una intensa emoción. Los versos –sinceros, penetrantes y transgresores– destilan amor y sensualidad, a la vez que una profunda y sutil inocencia. Su originalidad, su frescura, su naturalidad y su exquisita sensibilidad convierten a este poemario en una cita literaria imprescindible para el lector amante de la poesía, pues sus composiciones están llenas de talento y personalidad.