Un joven pianista de Chicago se alista a las Brigadas Internacionales y viaja a la España de la Guerra Civil en lucha contra el fascismo, donde perderá el brazo derecho. De regreso a los Estados Unidos, el suyo será un relato de superación que lo convertirá en una leyenda de la bohemia artística de Chicago, en un storyteller prodigioso y en un pionero de la contracultura, que nos contará, como si de un libro de caballerías se tratase, la historia norteamericana de la segunda mitad del siglo XX. «Fue un superviviente que se aferró a la vida. Una lección ambulante de resistencia y de superación sonriente. Un perdedor entre perdedores al que nada terminó de salir bien, pero del que todos se encariñaban. Un idealista a quien la vida maltrató con saña, obligado a descubrir demasiado pronto que la vida «iba en serio» y que, pese a ello, se obstinó en vivirla hasta no poder más. Sin resentimiento. Mentor espiritual y gurú salvador para muchos, aunque él no supiera redimirse, como los buenos mesías. Un hombre esencialmente libre y de una cierta candidez. Un buen tipo. Un amor. Un idealista iluso. Un maestro of the streets. El pianista de un solo brazo. Aquel pecador tan agradable. El rey de los callejones».
És una temàtica que d'entrada, no sé si l'hagués triat però comences a llegir i se t'emporta. Molt ben triat el protagonista, molt ben treballada la història. Orensanz és obsessiu, és meticulós, m'agrada. Els primers paràgrafs de cada capítol els trobo molt encertats perquè et situen en el capítol, sense desvetllar-te informació rellevant. T'ajuden a no parar.
Relato entrañable sobre la vida de Eddy Balchowsky, artista, poeta, pianista de la bohemia de Chicago, que perdió el brazo en la Guerra Civil Española. Con gran tesón y ansias de superación, Balchowsky aprendió a tocar el piano con una sola mano, y no solo eso, sino que influyó en grandes artistas como Tom Waits. Leyéndolo te adentras en el mundo del arte y la drogadicción un tanto marginal de aquellos años 70 y empatizas con este "Rey de los callejones" tan peculiar y carismático y te enganchas a su historia hasta crearse la necesidad de saber más sobre su obra, escuchar su música...A través de los títulos descriptivos a modo de Libro de caballerías, Toni Orensanz nos descubre a este héroe quijotesco que formó parte de nuestra historia y tanto indaga en su vida que parece no querer dejarlo ir y, a pesar de saber que murió hace años, te aferras a la ilusión de que se salva. Y es que Orensanz ha logrado revivirlo en sus páginas. Grande Balchowsky. Grande Orensanz.
Tremendo Balchowsky y enorme el descubrimiento que nos ha hecho Orensanz. Si le quito una estrellita es porque, en mi modesta opinión, le falta un poquito de profundidad, aún a sabiendas del pedazo de trabajo de investigación que se pegó y con la pandemia de por medio. El mérito es muy grande.