Elvio Guastavino, um homem franzino e aparentemente inofensivo, recebeu uma herança pesada de seu pai, um altivo e severo coronel chamado Aaron Guastavino. Considerado um dos maiores carrascos da ditadura militar argentina, costumava treinar suas técnicas de tortura em bonecas antes de aplicá-las em prisioneiras de carne e osso, dentro de sua própria casa. Elvio tenta transformar essas memórias perturbadoras em momentos maravilhosos de uma vida familiar exemplar. Para ele, realidade e imaginação começam a se misturar. Escolhida para a seleção oficial do Festival de Angoulême em 2009, A Herança do Coronel é uma das graphic novels mais brutais já realizadas sobre os anos de chumbo na Argentina. A edição tem acabamento de luxo, capa dura com laminação soft touch e verniz localizado, lombada redonda e 104 páginas coloridas, impressas em papel couché de alta gramatura, além de um marcador de páginas exclusivo.
Carlos Trillo was an Argentine comic book writer. Trillo began a prolific career as writer already at the age of 20, writing his first story for Patoruzú magazine. Trillo created, together with Horacio Altuna, the strip El Loco Chávez, which appeared every day at the back of the newspaper Clarín from July 26, 1975 to November 10, 1987. After that, the strip was replaced by El Negro Blanco, which he wrote for the artist Ernesto García Seijas until September 1993. He married writer Ema Wolf and had two children. He participated on the creation of several comics including Cybersix in 1992, with Carlos Meglia, and the Clara de noche and Cicca Dum Dum series with Jordi Bernet. He has also collaborated with Alberto Breccia and Alejandro Dolina. In 1999, his work La grande arnaque won the Prize for Scenario at the Angoulême International Comics Festival. He died in London on May 8, 2011, while on holiday with his wife. (Source: Wikipedia)
La portada puede vender una historia muy distinta a la que realmente es. Sin entrar en detalles, me gusta que Trillo vaya al hueso, a la oscura perversión sin dar rodeos innecesarios. Muy bien también el vínculo con la dictadura militar y las secuelas mentales que deja a todos los involucrados.
En relación a eso, el dibujo de Lucas Varela, medio cartoonesco, desacomoda en el contraste que genera con el guión, ayudando así a que ese desajuste traspase al lector.
Gran, pero gran cómic. Se lee rápido pero se sigue pensando en él por días.
Talvez a melhor HQ que li em 2022. Todo brasileiro que faz pitstop em frente a quartéis pedindo a volta da ditadura deveria ler esse libelo de Carlos Trillo e Lucas Varela. Eis o motivo pelo qual a Argentina jamais correrá o risco de ter torturadores em seu governo. Imperdível.
ADENDO: e não é que mordi a língua? Certo, o atual presidente platino ainda não torturou ninguém (com a provavel exceção de seus cães), mas que ele torce pelo mesmo time dos canalhas torturadores brasileiros, ah, não tenho dúvida.
"¿Dónde estás ahora, Natalio Ruiz? El hombrecito del sombrero gris." (Sui Géneris)
Una historia de obsesión, poder y locura, heredera de una de las épocas más oscuras de la historia argentina reciente. El síndrome Guastavino indaga lo que sucede la mente de Elvio, un hombre perverso y traumatizado que parece llevar en sí todo lo malo que tuvo su padre, el Capitán Aaron Guastavino. Trillo y Varela construyen una historieta que combina la historia, el humor negro, la sátira y la violencia de los '70. La edición de Hotel de las ideas viene acompañada por un prólogo escrito por Mara Bukart y Mariela Acevedo -ambas doctoras en Ciencias Sociales- que explica y pone en contexto lo que nos encontraremos en las páginas siguientes.
Carlos Trillo ha hecho duplas maravillosas pero esto que ha logrado con Lucas Varela es magnífico. La imagen oscila entre lo siniestro y la repugnancia. El guión no vacila, dispara. El relato de los vestigios de la época más nefasta de la historia argentina pero también de los monstruos internos, de su alimento y de una sociedad entre cómplice y ausente, desprevenida e ignorante. Brillante relato, originalmente publicada en Fierro y con pésimas críticas debido a su incorrección política, la edición la recupera en un número con doble prólogo, el segundo es una introducción de Trillo, un grande que selló a fuego su firma como protagonista de la historieta argentina.
Falar sobre os horrores das ditaduras latino-americanas em forma de sátira teria grandes chances de dar errado, mas Carlos Trillo & Lucas Varela conseguem, por meio do exagero e da caricatura, mostrar as atrocidades de que os homens de bem, cristãos, e defensores da pátria, eram capazes de cometer, ao mesmo tempo em que os ridiculariza sem piedade. A leitura flui bem, é dinâmica, e a edição da Comix Zone está caprichada como sempre.
Esta historia parece hecha para generar en el lector toda la repugnancia posible. Bueno: lo logra. Particularmente a través de su personaje principal, Elvio Guastavino. Guastavino, en el mejor de los casos, estaría loco, aunque a la historieta no parecen interesarle tales honduras; lo único que quiere decirnos de él es lo miserable, lo patético, lo física y moralmente repulsivo que es. No se nos da nada de que agarrarnos para siquiera empezar a simpatizar con él. Eso, en algún punto, me parece bien, tratándose de una historia que trata, aunque sea mediante un prisma grotesco y vagamente humorístico, el período de la dictadura. Tampoco sé si me parece que está tan bien. Guastavino no puede ser un ser humano despreciable porque no es un ser humano creíble. Es una caricatura, una hipérbole, y eso en alguna medida trivializa el mensaje. La verdad también es que me cuesta sobreponerme a lo desagradable de la historia y ponerle algún entusiasmo, aunque sea negativo, a mi comentario. Porque todo y todos en el mundo de esta historia son tan repulsivos como el propio protagonista. El universo de Guastavino es todo feo y asqueroso, y no sé si en con ese contexto hay razones para pedirle a él que sea otra cosa.
Increíble lo bien que logran los autores que uno desprecie al protagonista. Y le tenga lástima. Y asco. Y algo de odio. Y otros sentimientos poco agradables. Básicamente, coincido en casi todo lo que afirma Sasturain en el prólogo, aunque quizás el resultado final no me parezca tan bueno. Eso sí, cuando pueda me lo compro.
Então, quadrinho argentino sobre a ditadura militar. A história de Elvio Gustavino, filho de um coronel argentino que foi um dos grandes carrascos da ditadura, é uma história triste; lá no fundo é só um piá de merda que não fez terapia e, ao tentar transformar os horrores do pai em memórias de uma família tradicional argentina, vira um covarde da pior espécie. Porém é claro que a história é mais do que a doentia obsessão de um funcionário público por bonecas; é uma história sobre um país depois de uma tragédia. Eu não sou um especialista em história argentina, na verdade, eu não sou nem mesmo um raso conhecedor, mas parece claro que existe algo além da perversão e da denúncia. Acho que existe uma representação da nação argentina nos personagens esquecidos e humilhados, acho que existe a fome de poder por aqueles que defendem a ditadura como forma de proteção, acho que existe o trauma de que nem sempre os nossos "heroicos" representantes estão certos, existe a infeliz ideia de que vale tudo contra uma "ameaça comunista" e qualquer um que não concorde vai pagar o preço que alguém colocou na "subversão". A arte representa bem o absurdo disso, todos os personagens são caricatos, Elvio é um fiapo de homem, a mãe é uma entidade suja e esquecida, o general eternamente de óculos escuros, não existe sedução, existe apenas a perfídia busca pela posse de um bem - que pode representar alguma espécie de falsa pureza ideológica. Enfim, acho que é um daqueles quadrinhos bem contundentes e que vale a leitura.
Este ha sido la primera historieta de Trillo que leí y debo decir que me encantó. Desde la oscuridad de su particular humor, Trillo nos trata de demostrar cómo un hijo de puta jamás va a entender lo que es, pues, desde su perspectiva, él nunca es el malo.
La historia de este libro es asquerosa pero no tanto como la realidad. Interesante texto para cuestionar lo que esconde la gente de bien y su fachada de valores, religión y patriotismo. Me hubiera gustado dedicaran más páginas a desarrollar el infierno mental del personaje principal.
Tan hermosa y delicadamente mala leche como se puede hacer un cómic de humor negro. El prólogo de Sasturain te aclara con muchos signos de exclamación ya de tempranito que sino tenes estómago, más vale que vayas por otra parte. Me declaro fan absoluto de Lucas Varela! Que dibujo maestro!
Varela y Trillo se juntan, avalados por Sasturain, para darnos asco y gracia a partes iguales en la historia del infame Elvio Guastavino y su muñeca de porcelana...