Parte del diálogo entre Santiago y Ambrosio y se extiende por una innumerable serie de caminos que se entrelazan para explicar la situación a la que Perú ha llegado a lo largo de varios años de historia. No es una novela histórica, más bien política. Diseccionada en cuatro partes, este volumen contiene las dos primeras.
Jorge Mario Pedro Vargas Llosa, 1st Marquess of Vargas Llosa, more commonly known as Mario Vargas Llosa, was a Peruvian novelist, journalist, essayist, and politician. Vargas Llosa was one of the Spanish language and Latin America's most significant novelists and essayists and one of the leading writers of his generation. Some critics consider him to have had a more substantial international impact and worldwide audience than any other writer of the Latin American Boom. In 2010, he won the Nobel Prize in Literature "for his cartography of structures of power and his trenchant images of the individual's resistance, revolt, and defeat". Vargas Llosa rose to international fame in the 1960s with novels such as The Time of the Hero (La ciudad y los perros, 1963/1966), The Green House (La casa verde, 1965/1968), and the monumental Conversation in The Cathedral (Conversación en La Catedral, 1969/1975). He wrote prolifically across various literary genres, including literary criticism and journalism. His novels include comedies, murder mysteries, historical novels, and political thrillers. He won the 1967 Rómulo Gallegos Prize and the 1986 Prince of Asturias Award. Several of his works have been adopted as feature films, such as Captain Pantoja and the Special Service (1973/1978) and Aunt Julia and the Scriptwriter (1977/1982). Vargas Llosa's perception of Peruvian society and his experiences as a native Peruvian influenced many of his works. Increasingly, he expanded his range and tackled themes from other parts of the world. In his essays, Vargas Llosa criticized nationalism in different parts of the world. Like many Latin American writers, Vargas Llosa was politically active. While he initially supported the Cuban revolutionary government of Fidel Castro, Vargas Llosa later became disenchanted with its policies, particularly after the imprisonment of Cuban poet Heberto Padilla in 1971, and later identified as a liberal and held anti-left-wing ideas. He ran for the presidency of Peru in 1990 with the center-right Frente Democrático coalition, advocating for liberal reforms, but lost the election to Alberto Fujimori in a landslide. Vargas Llosa continued his literary career while advocating for right-wing activists and candidates internationally following his exit from direct participation in Peruvian politics. He was awarded the 1994 Miguel de Cervantes Prize, the 1995 Jerusalem Prize, the 2010 Nobel Prize in Literature, the 2012 Carlos Fuentes International Prize, and the 2018 Pablo Neruda Order of Artistic and Cultural Merit. In 2011, Vargas Llosa was made the Marquess of Vargas Llosa by Spanish king Juan Carlos I. In 2021, he was elected to the Académie française.
Historia de varias vidas relacionadas entre sí directa o indirectamente, personajes que se dejan llevar por otros, igual que la sociedad peruana se deja llevar por la dictadura militar de Manuel Odría. Los monólogos interiores se mezclan con los diálogos. Los personajes principales son: Santiago Zavala; Ambrosio, chófer de su padre y luego de Cayo; Amalia, antigua empleada doméstica de la familia Zavala y pareja de Ambrosio; y Cayo Bermúdez, alto cargo del Gobierno, encargado de la represión, y conocido de Fermín Zavala, el padre de Santiago. Aparte, es imprescindible el personaje de Carlitos, confidente de Santiago. La novela se divide en cuatro partes. El primer volumen incluye las dos primeras.
La primera parte parece centrada en la salida del colegio de Santiago y su breve paso por la Universidad. Llosa mezcla el estilo indirecto con el directo, con uso anárquico de la coma y olvidando las comillas. Resulta a ratos muy visual y ágil, pero también un ejercicio de estilo bastante forzado, que cuesta seguir con los personajes secundarios nuevos. Se repite mil veces en la novela la palabra «Piensa», y pensaba, piensas... Como el autor no sigue las reglas gramaticales es imposible saber a qué momento o persona se refieren algunos.
Comienzo de la novela: Desde la puerta de «La Crónica» Santiago mira la avenida Tacna, sin amor: automóviles, edificios desiguales y descoloridos, esqueletos de avisos luminosos flotando en la neblina, el mediodía gris. ¿En qué momento se había jodido el Perú?
Sonó el teléfono y el mayordomo vino corriendo: su amigo Santiago, niño. Tenía que verlo urgente, pecoso. ¿A las tres en el Cream Rica de Larco, flaco? A las tres en punto, pecoso. ¿Tu cuñado iba a sacarte la mugre si no dejabas en paz a la Teté, pecoso?, sonrió el senador, y Popeye pensó qué buen humor se gasta hoy. (I, II, 33) Ejemplo de mezcla de monólogo interior y diálogo con estilo directo e indirecto.
-Sí, es imprudente seguir reuniéndonos tantos -dijo Héctor-. Lo mejor sería dividirnos en dos grupos. -Sí, dividámonos, yo fui el más convencido, ni se me pasó por la cabeza -dice Santiago-. Semanas después me despertaba repitiendo como un idiota no puede ser, no puede ser. (I, VI, 108)
-Pero qué es lo que te dijo -murmuró Santiago. -Que está enamorado de mí -como los quejidos del Batuque cuando estaba cachorrito, piensa. (I, VI, 112).
-No se trataba de ti, además -su voz deprimida, preocupada, piensa, ronca-. Me estaba siguiendo los pasos a mí. Aprovechó esta ocasión para hacérmelo saber sin decírmelo de frente. -Creo que nunca me sentí tan amargado, hasta esa vez del burdel -dijo Santiago-. Porque los habían metido presos por mí, por lo de Jacobo y Aída, porque me habían soltado y a ellos no, por ver al viejo en ese estado. (I, X, 186). Aquí se anticipa un hecho que se narrará en la III parte.
La segunda parte está más dedicada a Amalia y a Cayo Bermúdez, y los secundarios que son como satélites de ellos. Atención al personaje de Ludovico. Al principio, como sucedió en la I parte se permite un estilo narrativo más legible y convencional. A continuación, alterna escenas separadas por un par de líneas en blanco. Sigue la desorientación por no poder aclara el orden temporal de los hechos. En conclusión, reconoces los personajes y las situaciones, pero los ves a distancia, por no saber ubicarlos. Todo ello influye en mi valoración de la novela.
-Haya estado o no lo despedirá -dijo él-. No conviene que un tipo que firma manifiestos esté en una agencia noticiosa. (II, III, 231) Más adelante sabremos quién es este periodista.
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¿acaso todos no tenían que creer en algo, niño? Por consiguiente, el universo no había podido ser creado, concluía Politzer, ya que hubiera sido preciso a Dios para poder crear el mundo un momento que no había sido ningún momento (puesto que para Dios el tiempo no existía) y hubiera sido preciso, también, que el mundo saliera de nada: ¿y eso te preocupaba tanto, Lavalita? decía Aída. Y Jacobo: si de todas maneras había que empezar creyendo en algo, preferible creer que Dios no existe a creer que existe. Santiago también lo prefería, Aída, él quería convencerse que era cierto lo que decía Politzer, Jacobo. Lo que lo angustiaba era tener dudas, Aída, no poder estar seguro, Jacobo.