Julio se encuentra ante una encrucijada decisiva de su vida profesional cuando su empresa planea fusionarse con otras compañía. Al mismo tiempo descubre el mundo del rugby a través de su hija Marina, que da sus primeros pasos con entusiasmo en la práctica de este deporte. Cuando la acompaña a los entrenamientos, conoce a Javier, uno de los preparadores y experimentado jugador. Javier le propone unirse al equipo de veteranos. Aunque al principio Julio se muestra reticente, al final decide aceptar el reto. Muy pronto, el rugby se convertirá para este ocupado directivo en algo más que un pasatiempo: con éxitos sobre el terreno de juego pero también algunos inevitables sinsabores, le resultará una valiosa fuente de inspiración para las decisiones que debe tomar en un momento clave de su carrera. Y el rugby le guiará en una dirección que cambiará su vida
Una delicia para los que consideramos que los valores deportivos pueden y deben guiarnos en la vida. Para los soñadores que creemos que las moralejas no deben quedarse sobre el papel. Y especialmente, para los que llevamos el oval en el corazón.