What do you think?
Rate this book


194 pages, Kindle Edition
First published October 31, 2012
—Y si se duerme…
—Me despiertas y ya está, fin del asunto.
—No puedo —musito, perdiendo mis últimas reservas de esperanza—, me olvidará.
Él me mira por encima del hombro, con la barba crecida y el pelo alborotado. Sus ojos acaramelados me sonríen con ternura, desvío la vista para no pensar cosas que no son, no es saludable. Es lástima y ya está.
Nada más que eso, lástima.
—No, no lo haré.
—¡Por favor! —grito, intentando abrir, porque quiero ver a Emil, necesito decirle tanto. Ella tiene que saber que lo siento, que no la culpo por no desear a ese bebé. Tengo que pedirle perdón no sé por que, pero tengo que hacerlo. Y me doy cuenta de que estoy llorando.
“Caminamos sobre manitos tiernas y pies chiquitos. Me obsesiona tanto esa idea, que oigo el llanto de un niño. Irah se detiene otra vez y me baja, sujeta mi gorra y mi pelo mientras vomito hasta el alma. Sólo después de preguntarme tres veces si estoy bien, vuelve a cargarme.”
Podría andar lamentándome como los protagonistas de los libros antiguos, esos dramáticos personajes que, alguna vez vi en el traro, llorando por los rincones del escenario, gritando al mundo que les habían roto el corazón. Peor no, no podrías caricaturizar mi experiencia de esa manera, porque ha sido púnica y épica.
<>, me repetí mentalmente.