A Quique le gustaba leer, la música y los chicos, pero eso último era un secreto que nadie podía saber. Suficiente era ya soportar las mofas de sus compañeros en clase, ser el “rarito” y llevar el mote de “El Plumas” y que nadie lo tratase bien. Una escapada a Tenerife cambiará para siempre su vida. ¿De qué sirve un corazón encerrado en una urna de cristal? Atrévete a descubrir este canto a la diversidad que te atrapa desde la primera línea, enseñándonos la belleza de la amistad, el respeto y el primer amor. Atrévete a leer el debut literario de David Pallás Gozalo que está plagado de plumas, giros Inesperados y ternura.
Creo que perdería la cuenta de las veces en las que he tenido que refugiarme bajo el cobijo de los libros. En ese amparo que proporcionan sus páginas llenas de historias, de magia, de ideas y emociones. Aventuras en las que poder desprenderte de todos aquellas tormentas que te acechaban cuando eras una barca en medio de las tormentas. Libros como La historia interminable fueron para mi todo un refugio, un lugar que me invitaba a creer en una esperanza que, pese a estar rodeada por todos lados de fantasía, para mi era completamente real y me permitía escapar ante la incomprensión, la incertidumbre y, sobre todo, ante los miedos que me acechaban. Claro está que mi vida no dejaba de ser una de tantas cuya mayor preocupación se solucionaba subiéndose a un dragón volador que reafirmara mis posibilidades. Toda una proeza que siempre reconfortó mi esperanza en que podía existir un mundo mejor alejado de todos aquellos matones perdidos que, por desgracia, no eran parte de la ficción. Los libros supusieron una vía de escape a la realidad y, a día de hoy, continúan siéndolo. De ahí la importancia de tener entre manos este Plumas de David Pallas Gozalo. La historia de Enrique, protagonista de esta novela, está muy alejada de cualquier fantasía. Aquí los monstruos que se nos narran son reales, se sienten cercanos y se reconocen aun escondidos entre las sombras. Se encuentran por todos lados, en la calle, en el colegio o en casa. Son tan temibles que ni siquiera el autor se para a describirlos ya que resulta del todo innecesario. Sin embargo, conoceremos a Enrique a través de sus miedos, su necesidad de comprensión y, sobretodo a través del mote que arrastra, El plumas, cuyo significado querrá negar para no decepcionar a las personas a las que quiere. Y es que Enrique es homosexual y quiere evitar a toda costa que su padre se entere de ello. Su aventura se presenta al tener la oportunidad de huir durante unas semanas de la pesadilla contínua en la que se ha convertido su vida, asfixiado por no poder ser quien realmente quiere ser. Y ahí comenzará un viaje que le llevará de la mano de su tía a un nuevo mundo absolutamente distinto al que está acostumbrado, un lugar en donde sentirse por primera vez comprendido, respetado y que servirá a nuestro protagonista para encontrar ese poder que creía ya perdido. De ese modo, nos acercamos a una historia en donde aprender a aceptarnos a nosotros mismos, a quienes somos y a quienes amamos. David Pallas insiste en la importancia que tiene cada una de las personas que transitan por su novela de una manera individual y diversa. A todos ellos les da pequeñas pinceladas de un trasfondo fácilmente reconocible pero las aleja de la victimización para ofrecerles el cobijo necesario en una trama de empoderamiento y, sobretodo, de amor. Sus personajes hablan a través de sus reacciones, algunas de ellas sutiles, pero todas ellas comprensivas hacia ese extraño que ya no lo es tanto. De ese modo, un libro como este Plumas se convierte en ese dragón volador que a mi me hizo volar en más de una ocasión. Historias como estas siguen siendo necesarias aún a día de hoy, consiguiendo un objetivo que está muy lejos de todos esos mundos en donde todo lo imaginable es posible. El plumas, en definitiva, no deja de compartir la misma fantasía que transmitieron aquellos libros de mi adolescencia. Unos mundos en donde aquellos lectores perdidos podrían verse reflejados en ellos y, en consecuencia, al menos por una vez comprendidos.
Un libro que me hubiera gustado leer con 15 años. David capta de forma muy sensible como se siente el protagonista y es que no hay nada mejor que aportar su propia experiencia siendo niño. El Plumas es un libro que refleja diferentes realidades y que está lleno de diversidad y no solo trata sobre la comunidad Lgtbi sino sobre la vida misma. Lo mejor del libro es que no todo es drama (como solemos estar acostumbrados) y que tiene una gran mensaje de cambio y de esperanza.
Lo empecé hace unas horas y no lo he podido soltar hasta acabarlo. Menos mal que mañana no tengo que madrugar. Deberían escribirse más historias como ésta. Historias con esperanza, con gente que hace fácil la vida a los demás en vez de complicársela, gente que suma, que aporta y, ya egoístamente, de gente que crece aprendiendo de los que son distintos a ellos. Ojalá el mundo fuera así siempre. Y0 desde luego pienso seguir poniendo mi granito de arena.
He aquí el tipo de historia que debería leerse en los institutos en vez de tanto clásico con los que es imposible que los jóvenes de hoy en día se identifiquen. Pero ¿esta historia? Esta sí que llega.
David se las ha apañado para crear una historia con un mensaje necesario pero ligera y plagada de personajes entrañables. Por una vez, una historia de autodescubrimiento con personajes LGTBQ no recurre al cliché de los grandes dramas, y eso es un soplo de aire fresco. Sí, evidentemente hay cierto conflicto en la trama, ciertas cosas que nuestro protagonista tiene que afrontar, porque así es la vida. Pero consigue ser real sin caer en el dramatismo. Consigue ser real y enseñar la historia y el proceso de aceptación de Quique (tanto de sí mismo como de su entorno) dejándote a la vez una sonrisa en la cara y un sentimiento muy cálido en el pecho.
Es una historia que nos ayuda a dejar de lado los prejuicios, con diferentes tipos de representación que ayudan a ver diferentes realidades y con la posibilidad de reconocerse en esos miedos adolescentes de ser diferente, de no encajar y creer que no encajarás nunca. Y de cómo, a veces, la vida nos demuestra lo contrario. Afortunadamente.
La guinda del pastel es que el estilo de David es superfluido y que, literalmente, se puede leer de una sentada.
4'25/5: Novela middle grade/juvenil impresionante entre Zaragoza y Tenerife donde Enrique es un niño de 14 años que tiene muy clara su identidad sexual, pero aun no se atreve a comentarlo. En el colegio los niños no paran de acosarlo y lo llaman El Plumas. Quique está minado y se va a Tenerife con su tía Alicia, aunque a regañadientes debido a que su padre no quiere que tenga tanta relación con ella. Esta mujer será su aliada y será un gran apoyo para Quique. Se reencontrará con un grupo de jóvenes que él se juntaba con ellos cuando visitaba la isla con sus padres, pero por un fuerte motivo no había ido en mucho tiempo. En el grupo hay gente muy diversa y eso es lo que más me ha gustado. Thiago es un chico que me ha robado el corazón y su historia no la vi venir, me dejó con la boca abierta. Es una novela donde la amistad, la opresión, la libertad... todo eso se ve♥️ Me hubiese gustado una conversación final de Quique con un personaje, uno de los antagonistas de la historia. Creo que era necesario aunque fuese duro. Una novela que impondría en los instis para conocer diferentes realidades porque cada niño/a podría verse reflejado en alguien del grupo. El autor escribe muy bien y las referencias musicales son importantes.
Pues lo he bebido en dos días, y porque no he parado en casa, que sino del tirón habría caído.
La historia me ha parecido muy cuqui y los personajes entrañables, especialmente Thiago, Quique y tía Alicia. Es verdad que quizá tiene demasiadas expresiones coloquiales de chavales y eso está bien porque son chavales pero a mí me saca un poco de la historia ver repetida tantas veces la misma expresión
No obstante merece mucho la pena, se queda el corazón calentito y es un canto a la diversidad.
Que puedo decir de esta belleza, en mayúsculas lo puedo decir más alto imposible sin palabras me he quedado con muchas ganas de más, es un libro corto y a la vez entretenido ya que trata de la historia de nuestro querido "Quique" un joven con un corazón inmenso que no le cabe en el pecho, una historia que esta ambientada en mi tierra donde yo nací. Creo que debería incluirse en todas las bibliotecas juveniles del mundo por los referentes amables y valientes que se incluyen en él sobre el colectivo LGTBI+ La verdad es que nos hace ver la realidad de la sociedad en la que vivimos, la diversidad, los primeros amores, los sentimientos encontrados que vamos teniendo a lo largo de la vida…
Tenemos frente a nosotres una gran obra de la que se hablará por mucho tiempo.
Debería ser un libro de obligada lectura, ya que su lectura no solo nos va a entretener y a deleitar con su historia, si no que va a ser de mucha ayuda a aquelles persones que se encuentren en una situación similar a la de sus personajes. Su autor trata temas tan diversos como: el bullying, las discapacidades físicas, las neurodivergencias, los tránsitos de género, y la diversidad sexual. Me ha enamorado la fluidez con la que escribe David. Hace que te sientas atrapade desde el primer momento y que no puedas dejar de leer.
Se nota el bagaje profesional de su autor en cada frase, aportándonos mucha sabiduría en la lectura de este precioso libro.
Está narrado en primera persona por su protagonista, Enrique, el cual tiene que luchar contra la homofobia y los estereotipos de esta sociedad. Gracias a un viaje que hace a Tenerife, conocerá lo que es el amor y la verdadera amistad, aquella que está basada en el respeto, la igualdad, y la aceptación.
Me enamoré de todos y cada uno de sus personajes, de los paisajes que tan bien describe, y de las canciones a las cuales hace alusión.
Ojalá hubiese un segundo libro porque me encantaría ver la evolución de esta historia tan bonita de amor que me ha dejado con ganitas de mucho más.
Coge este libro cuando tengas una tarde para dedicar a la lectura ya que no vas a querer/poder soltarlo. Es una historia preciosa, escrita con una sensibilidad increíble. Una novela que habla de acoso escolar, de inclusión, de amistad, de relaciones familiares, de comunicación, de salud mental, de autoestima, de amor. Un libro al que te debes acercar tengas la edad que tengas porque Quique, Thiago, Alicia...seguro que tienen algo que enseñarte. Un libro necesario en institutos, porque es de esas historias que te calienta el corazón y te encoge por dentro, te obliga a plantearte cosas que tal vez no habías visto desde según que perspectiva y en definitiva puede hacer que mires hacia dentro y te llenes de amor y cosas bonitas, queriendo ser mejor persona.
Una historia donde encontraremos amores sanos, salseo y giros y que nos transportará a tardes de verano en las maravillosas playas de Canarias.
Una de mis mejores lecturas en lo que va de año y unos personajes que se quedarán en mi corazón para siempre.
Se me dibuja una sonrisa cada vez que pienso en esta historia. Yo, que conozco a David desde hace tiempo, tenía muchas ganas de leer esta historia un poquito biópica, donde tanto las descripciones y la ortografía están tan cuidadas, y es más respetuoso que otra gente con relación a los canarios (en este caso, a los tinerfeños). La historia se hace super ligera, y te la terminas en un suspiro; algo dura, pero con un mensaje muy esperanzador, lo que se agradece enormemente. Los personajes que nos presenta el autor me encantan, aunque a otros les deseo una muerte muy dolorosa. Tendréis que averiguar el por qué. Y, bueno, no puedo decir mucho más salvo que quisiera una secuela, o spin-off, o lo que sea. Pero quiero más de Quique, de Thiago y los exploradores. Se lleva la siguiente puntuación: 4'5/5⭐
Es un libro corto y que se lee en un periquete. Un libro que emociona, que hace reír. Que ensalza la amistad y sentirse querido. Un libro para adolescentes LGTBIQ. Cuenta la historia de Quique un chico de 14 que esconde su homosexualidad en casa y en el cole y aún así sufre bullying. Pero unas vacaciones en Tenerife con su tía y unos antiguos amigos pondrán a Enrique en conciencia de quién es y que debe sentirse orgulloso de él mismo.
Una novela de obligatoria lectura, trata tantísimos temas tan necesarios, y tantas situaciones que vivimos y viven tantas personas y tan dificiles , que es imprescindible concienciar a los más jóvenes con novelas así, reales, porque es necesario educar en el respeto y la empatía. Felicitaciones al autor David Pallás por la labor que hace día a día.
Una historia preciosa, unos personajes entrañables a los que les deseas todo el bien posible. Un libro escrito desde el corazón que te hace disfrutar desde la primera página. Un must have en toda regla.
Libro de fácil lectura, con reflexiones bien marcadas y necesarias. El ritmo no decae en toda la novela, terminando el capítulo con ganas de más. Y lo mejor son sus personajes porque además de que te puedes identificar, hay diversidad!!! Un gran libro, sin ninguna duda
Le saqué mil defectos y problemas en las primeras 60 páginas. Me importaron un pito en todas las demás.
Tiene cosas malas, sí. Pero es de estas novelas donde importa menos la forma que el fondo, una historia universal contada con tacto que hace que al final salte una pequeña lágrima de emoción, tristeza y esperanza, todo mezclado.
Alguien necesita una lectura de confort? Una de esas sencillas, bonita, que te deja el corazón calentito? Porque eso es todo lo que transmite este libro.
El autor nos muestra la vida de Quique, una vida nada fácil para lo que debería ser un chico de catorce años. Lo hace de una manera sencilla y directa que, si bien a veces nos hace chocarnos de golpe con la dura realidad, también nos lleva a situaciones conmovedoras por su sencillez y la ingenuidad de la mirada de su protagonista. "El Plumas" es un libro bonito, sencillo y de lectura ágil, que trata temas complicados como el bulling, el autoconocimiento, la homofobia y la propia aceptación. Un indispensable para los chavales de edades similares a la de Quique (y para los que ya la hemos pasado con creces), independientemente de si tienen dudas o no. De lo que se habla es de una necesidad básica y universal, la necesidad de respetar y ser respetado.
Lo primero creo es reconocer que de no haber conocido previamente a David por booktube y haber estado en alguna de sus lecturas conjuntas, lo más probable es que no me habría fijado en este libro, que de todos modos no está dirigido a mí como público objetivo. Y yo que me lo habría perdido. Es una novela juvenil, contada desde un adolescente y para adolescentes que están ahí a ver si se terminan de encontrar, que si no tuvieran bastante con las novedades que a esas edades llegan a golpe de hormona tienen además que bregar con un exterior hostil. Pero en esta novela no hay espacio para esas oscuridades, al menos el justo para mentarlas, porque esta es, sobre todo, una historia luminosa. La voz del narrador, el propio protagonista de 14 años, es uno de los grandes aciertos del texto y desde el inicio, aun sabiendo que hay aspectos nada agradables, sabemos que el resultado del viaje a valido literalmente todas las penas porque el propio Quique no puede evitar expresar ese entusiasmos al contarnos directamente cómo fue ese verano en Tenerife que le cambió la vida. Y sí, el narrador nos habla directamente a los lectores y además en plural cosa que, la verdad, al principio me sacaba un poco pero que finalmente se convierte en parte de pacto y que nos mete en un supuesto círculo de colegas al que está contando esta experiencia con la emoción del que se sabe héroe de su propia historia, al punto de tener que refrenarse para ordenar el relato sobre la marcha y sin evitar que le escape alguna que otro “ostras” llevado por la emoción del recuerdo de lo vivido. Así es casi imposible no ver a Quique, y hasta a sus expresiones faciales según nos va relatando sus encuentros y desencuentros en la isla, como incluso a veces le sale un gallo o se le quiebra la voz y humedecen los ojos en ciertos momentos. Resulta muy complicado que no te caiga bien este chaval y, por extensión, su pandilla de exploradores, transunto de aquella de perdedores formada por el Mr. King, y absolutamente diversa (cosa que servirá como detector de ranciedad) y cada uno posible protagonista de su propio libro (ahí lo dejo…) que le ayudarán enfrentarse, sobre todo, a sus monstruos interiores para poder llegar a reconocerse y aceptarse con la torpeza y las meteduras de pata propias de la edad que dará pie a momentos tiernos y hasta cómicos. Así el texto es sencillo, fluido, ágil, pero no carente de complejidad, sobre todo emocional. Y si bien se centra, narrador obliga, en el prota también hay bastante espacio para desarrollar a algún otro explorador y parte de la familia del chico tanto por lo vemos de ellos como por lo que no. La novela se bebe como agua fresca en una excursión de agosto, vamos. Y no voy a entrar más en lo que sucede, la verdad es que a poco que se vea la portada y se ojee la sinopsis es fácil sabe más o menos qué va a ir sucediendo. No importarían los destripes también digo ya que lo importante aquí es acompañar a Quique en ese viaje, disfrutar de los pequeños detalles y dejarse contagiar de su optimismo. Sobre todo, eso, creo, es lo que más aportará esta obra a la chavalada (y quizás no tanto) que se acerque a ella: un ejemplo, más o menos idílico, de que se puede brillar por oscuro que parezca el mundo que nos rodea, eso sí, de la mano de aquellos que nos quieren. Y seguir, porque esta novela apenas nos narra un primer paso, como siempre el más importante ya que nos pone el camino y da impulso para dar los siguientes que, como deja entrever el texto también tendrán lo suyo, pero todo se andará… Así que, aunque solo sea por el chute de optimismo, me la lean.
Hola lectores!! Hoy les traigo una historia especial... y porque es especial? Porque de ver solo el color gris, pasamos a ver toda una gama de colores, el libro que nos trae @bibliodelepetitdavidliepoulain es un grito a la sociedad. Gracias a la @editorialsieteislas por el envío del ejemplar.
¿ PORQUE TE HACEN BULLYING? ...ME LLAMAN EL PLUMAS ...PORQUE SOY GAY...
David con esta historia nos deja ver un camino de superación, pero antes de eso , nuestro protagonista Quique ha tenido que vivir entre las sombras, ser objeto de burlas, ser incomprendido por sus padres, lo han hecho sentir "DIFERENTE" simplemente por no seguir los estereotipos que la sociedad nos ha implantado.
Quique no es diferente, es un niño que ha crecido sin saber el significado de " el plumas" es un niño que con sus dudas no ha tenido el apoyo de sus padres porque tener un hijo gay es una vergüenza...
Cuando leemos un libro de este calibre siempre hay algo que nos "choque" y a mi me ha pasado sobre todo en una parte, cuando a Quique no le queda más remedio que buscar por Internet el significado de su apodo... ( tener pluma: ser afeminado en rasgos o ademanes exagerados en los hombres, desde un punto social) y el sin entender, se miraba en el espejo y se veía normal.
Gracias a un viaje a Tenerife, a un grupo de amigos de la infancia y a su tía, Quique vive sus dos mejores semanas de su vida, ahí sabrá lo que es ser libre y expandir sus alas. Una historia de superación donde los perjuicios se queda olvidados, donde la amistad y el amor serán claves para Quique. Una historia con representación LGTBIQ+ donde también veremos la historia de Thiago y su lucha de transgénero.
El plumas es una lectura obligatoria para colegios e institutos y para la sociedad en general, ponerse en la piel de la otra persona y conocer el sufrimiento que la sociedad les acarrea. Algo importante esque el autor sabe lo que escribe, ya que es educador e imparte charlas sobre el bullying y LGTBFOBIA, una gran labor💜.
¿De qué sirve un corazón encerrado en una urna de cristal?
A Quique le encanta la música, leer y los chicos, aunque es un secreto. En el colegio se mofan de él por ser el rarito, incuso le han puesto el mote de “El plumas”. Sin duda su vida no está siendo fácil como para encima contar su secreto. Un viaje a Tenerife, donde se encontrará con su tía, le cambiará la vida, sentirá que puede ser libre y tener un sitio en el que ser el mismo de verdad, sin máscaras. El pasado volverá a su vida en esos días, recuperará amistades que dejó atrás cuando era pequeño, sentirá el cariño de gente que le quiere como él es sin prejuicios. No todo será bonito y es que el amor llegará a su vida y tendrá que luchar con sus propios miedos. En esta novela nos encontramos con un protagonista dulce y cariñoso, que no tiene una vida fácil, no solo sufre a manos de sus compañeros, en casa tampoco encontrara el apoyo necesario. Se creará su propia burbuja, donde aislarse del mundo y de lo que siente. En muchas ocasiones se culpará por no ser normal y hacer daño a quien le rodea. Por suerte dará con su tía y podrá ser el mismo, dándose cuenta de lo equivocado que estaba en sus pensamientos. La narración es perfecta, te atrapa desde el principio, cuenta cada situación con delicadeza y poniendo un toque de simpatía, para que no sea todo tan duro. Cuenta con momentos de risas y mágicos en el amor que empezará a sentir. Los personajes son los justos para aportar sentido a la historia, siendo todos muy distintos entre sí. No puedo ponerle ninguna pega a esta novela, cuenta cosas muy importantes, con una simpleza y delicadeza preciosas. He disfrutado muchísimo con esta novela, los capítulos se me hicieron cortos y me quedé con ganas de más, el final es precioso y hace más adorable a los personajes. De esta novela destacaría la forma de tratar un tema aún muy presente en esta sociedad, los valores que representa y sobre todo la manera de afrontarlos. Ha sido todo un placer perderme entre las letras de este autor. Si estáis buscando una historia de superación, que afronte temas relevantes y llena de amor, donde pondréis conocer mejor al autor entre sus letras, os la recomiendo de corazón.
Una historia tierna, muy tierna; dura, muy dura también (hay especialmente unas páginas que me sobrecogieron las entrañas); y sobre todo, llena de esperanza.
La ambientación, súper acertada. Veraneo canario adolescente, total. Salir por la mañana de tu casa y no volver hasta la noche. Esos "tolete", "pelete", mi niño... esos ¡mi niño!, que nos sirven igual para que te quede claro que te hablamos con muchísimo cariño, o con muchísimo enfado y que nos es tan característico a los canarios. Esa alusión al pique insular sano de los carnavales. Esos paisajes tan bien descritos...
Empatizar con los personajes me ha costado muy poco. Quizás porque reconozco a la perfección su forma de hablar y la canariedad de sus expresiones, quizás porque tengo adolescentes a mi alrededor, quizás porque están descritos con gran precisión. No lo sé. Sin embargo, más que chavales de 14 y 15 años, me parecen algo mayores, entre 16 y 18. Creo que me da esa impresión por la madurez de ciertos momentos y la forma de hablar, pero cuando tu vida no ha sido fácil, ¿quién no madura más pronto de lo que se le presupone?
Y dejo lo más importante de la historia para el final, que no es la novela en sí, sino el propio autor. David Pallás, al leer el primer párrafo de tus agradecimientos he sentido la necesidad de decirte que ojalá haber sido la red en la vida de alguien en mis años de colegio o instituto, pero como no fue así y el tiempo no da marcha atrás, estoy educando a mis hijas, de 5 y 7 años, para que sí lo sean y no miren nunca para otro lado con el sufrimiento de los demás. Gracias por el bonito rato que he pasado leyéndolo.
La lectura de El Plumas me ha provocado una sensación parecida a la de Heartstopper: mucha ternura y mucha esperanza. Es la historia que me hubiese gustado leer en mi adolescencia, y Quique y sus amigos, el grupo de amigos que me gustaría tener incluso ahora.
Quique, el prota, a quien le hacen bullying en su colegio de Zaragoza, encuentra en Tenerife la red de apoyo que necesita: su tía, Thiago, Laura y el resto de amigos, quienes lo ayudan a sentirse seguro para, por fin, ser él mismo.
Con una narración natural, sencilla, ágil y directa, vamos conociendo el día a día de Quique en la isla, las quedadas con los amigos, el vínculo con su tía, el miedo de volver al colegio y encontrarse con sus acosadores, la complicada relación con sus padres y los sentimientos que, desde el primer momento, surgen entre Thiago y él.
La voz del chaval de catorce años está superbién lograda, parece que es él mismo, un crío cualquiera de esa edad, quien te cuenta su historia de tú a tú. El autor, además, consigue transmitir muy bien esa intensidad de la adolescencia y el primer amor, esa montaña rusa de hormonas y sentimientos, de vivirlo todo (para bien y para mal) con mucha pasión.
«El Plumas», por cursi que vaya a sonar, es como una tirita para el corazón y un abrazo de oso.
Antes de empezar quiero agradecerle a la editorial permitirme disfrutar esta novela.
Esta novela está escrita en primera persona. Enrique (Quique para los amigos, y como yo me considero su amiga, a partir de ahora le llamaré así), nuestro protagonista nos cuenta cómo un viaje a Tenerife le cambia la vida.
Quique tiene 14 años pero 14 años de verdad, 14 años puros, como puro es él. La novela está escrita tal y como habla Quique lo cual al principio nos puede sonar algo raro pero luego hace que sea una de las cosas que hacen que esta novela sea tan bonita. Porque ya por la manera de hablar de Quique, el autor nos transmite muchísimo.
Otra cosa que me gustó mucho de esta novela es la representación que encierra en sus páginas a todos los niveles: orientaciones sexuales, neurodivergencias e incluso discapacidades físicas. La inclusión de esta novela no es para nada forzada, nos sorprende y nos abre los ojos a la realidad de otras personas.
Hay otro tema que considero muy importante que también se trata en esta novela que es el bullying, la manera en la que Quique se siente arropado por sus nuevos amigos y estos le ayudan a plantar cara a sus acosadores es muy inspiradora.
Considero que esta es una novela que debería de leer todo el mundo porque encierra mensajes muy importantes y además es una lectura ligera, amena y divertida.
Antes de empezar quiero agradecerle a la editorial permitirme disfrutar esta novela.
Esta novela está escrita en primera persona. Enrique (Quique para los amigos, y como yo me considero su amiga, a partir de ahora le llamaré así), nuestro protagonista nos cuenta cómo un viaje a Tenerife le cambia la vida.
Quique tiene 14 años pero 14 años de verdad, 14 años puros, como puro es él. La novela está escrita tal y como habla Quique lo cual al principio nos puede sonar algo raro pero luego hace que sea una de las cosas que hacen que esta novela sea tan bonita. Porque ya por la manera de hablar de Quique, el autor nos transmite muchísimo.
Otra cosa que me gustó mucho de esta novela es la representación que encierra en sus páginas a todos los niveles: orientaciones sexuales, neurodivergencias e incluso discapacidades físicas. La inclusión de esta novela no es para nada forzada, nos sorprende y nos abre los ojos a la realidad de otras personas.
Hay otro tema que considero muy importante que también se trata en esta novela que es el bullying, la manera en la que Quique se siente arropado por sus nuevos amigos y estos le ayudan a plantar cara a sus acosadores es muy inspiradora.
Considero que esta es una novela que debería de leer todo el mundo porque encierra mensajes muy importantes y además es una lectura ligera, amena y divertida.
Una novela de las que aún son necesarias. Es difícil no sentirse completamente atrapado por la historia de Quique. Una novela que empieza en la gama de los grises y termina llena de colores. Una historia de miedos, de sentirse sólo, perdido y pero que va poco a poco cambiando el tono hacia la liberación, la felicidad, la amistad... Es fácil verse reflejado en sus páginas, sin duda al lector joven le dará un punto de vista diferente para entender que no hay motivo alguno para sufrir bullying y que el miedo nos hace prisioneros y que el miedo al rechazo y a decepcionar es frecuente pero no puede condicionar toda nuestra vida. Creo que David Pallás ha hecho un gran trabajo, la lectura es sencilla ( adecuada a público joven pero disfrutable por todos los enamorados de la literatura LGTB) y por momentos muy emotiva, se escapan lágrimas de frustración, de reconocimiento, de tristeza pero también hay momento para la esperanza... Ojalá haber podido disfrutar de una novela similar en mi adolescencia, ojalá que llegue a todo el que la necesite para echar abajo sus muros, entenderse y encontrar su momento para abrir sus alas.
En este libro nos cuenta la vida Quique, el protagonista de esta historia. A Quike le gustan los chicos y en el colegio es el rarito... El plumas! Y en casa por miedo a decepcionar a sus padres se calla. Pero un inesperado viaje a Tenerife para visitar a su tía, le va a cambiar la vida. Desde que tuve el libro en mis manos, supe que iba a ser una historia preciosa y a la vez dura... me ha sido imposible no ponerme en el lugar de Quique. No sé como un libro tan corto puede crearte tantas emociones al mismo tiempo. Tristeza, dolor, impotencia y la vez cariño, comprensión y sobretodo amor muchísimo amor del bueno! El de tu familia y tus amigos esas personas que escogemos como si fueran hermanos! Pienso que es un libro LGTB que todos deberíamos tener y leer! Este libro se ha convertido en unas de mis mejores lecturas! Una historia que te deja con muchísimas ganas de saber más sobre Quique. Un libro que recomiendo muchísimo!! Por último dar las enhorabuena a David por esta preciosa historia!
Escribo esta reseña con lágrimas en los ojos. Lágrimas de tristeza, por ver la realidad que por desgracia todavía existe en nuestra sociedad, y de alegría, mucha alegría. Gracias a Quique, a su manera de ser, a su bondad y a sus exploradores en Tenerife… porque demuestran que un cambio es posible (y necesario).
Independientemente de mi condición de profesora y lo que esto conlleva (sin ir más lejos, alumnos como Quique o Thiago a los que trato de ayudar diariamente de la mejor manera posible y que hace que se me rompa el alma cada vez que la sociedad no se comporta como debería con ellos), este libro debería ser leído por TODXS, sea cual sea la profesión, orientación, ocupación, ideología. Para comprender, empatizar, ayudar. En definitiva, para ser mejores personas y hacer del mundo un lugar más justo con todos. No dejéis de leerlo si tenéis oportunidad.
No es el tipo de libros que suelo leer, aunque me gustan, prácticamente, todo tipo de géneros. En particular, este libro tiene una trama sencilla pero muy bien contada, desde el punto de vista de un adolescente con sus particularidades y unos personajes secundarios muy interesantes por lo factibles de encontrar. Además de ello, destacan los sentimientos que transmite y el mensaje con el bullying y las diferentes sexualidades en este caso, pero podría haber sido cualquier otra cosa pues el ataque a quien se cree diferente está, por desgracia a la orden del día. He visto muchos casos de bullying a lo largo de los años y contados por los, por desgracia, protagonistas, y ver esos sentimientos plasmados en la historia me ha encantado. Por eso, lo dicho, a pesar de ser una historia sencilla, no le hace falta más para transmitir lo que quiere transmitir, así que yo le doy las 5 estrellas.