La lingüística del amor ha sido una de mis lecturas favoritas de lo que va de año. Es como un abrazo. Todes les colaboradores aportan con sus capítulos nuevos conocimientos, algunos muy curiosos, que a priori pensaba que no me interesarían. Creo que no hay que tener especial interés en la lingüística para acercarse a él, sino que quien lo lea debe querer saber más sobre el amor, sobre como amar, sobre como detectar un amor putrefacto y sobre como enamorar o saber si eres el objetivo amoroso de alguien. Y quien dice amor, dice cariño, dice sexualidad y dice también sexo.
Felicidades, editoras y colaboradores, espero leeros de nuevo.