A veces las estrellas de Goodreads son un quebradero de cabeza. Como en este caso.
Este libro tiene muy buena nota pero la verdad es que no me ha terminado de gustar. Primero comentar que es el libro cuarto de la serie sobre Sebastian Clifford, y que algunos lectores aseguran que es más mediocre que los anteriores. No lo sé, no he leído ninguno de ellos.
En cuanto a este libro tenemos a Birdie Lucinda Bird, una mujer policía que acaba de dejar el cuerpo de policía para ser socia con Sebastian Clifford en su agencia de detectives. Ellos viven en el campo inglés pero también trabajan en Londres. Birdie es una mujer que pertenece a la clases media, fue a la universidad, ingresó en la policia y la dejó porque no le gusta seguir las normas de las fuerzas de la ley. Supongo que ya ves qué tipo de personajes es. Para darle drama personal, ha sido adoptada por su actual familia y está buscando a su madre adoptiva, que considerando toda la tecnologia y lo lista que es, me resulta raro que aún no ha haya encontrado, más cuando tiene su nombre. En fin.
Que Birdie no le gusta su nombre, Lucinda, e impone a todo el mundo que la llame Birdie, que si lo traducimos en español su nombre sería Parajito Pájaro. No, no me lo estoy inventando.
En cuanto a Sebastian, es el hijo de unos aristócratas con dinero. Estuvo en la policia metropolitana de Londres pero lo dejó por una serie de problemitas con un caso. Ahora es detective privado. Pero de los buenos, no de esos que se dedican a bucar mujeres y hombres infieles.
La relación entre los dos no es mala, son compañeros de palmadita en la espalda. No hay ningún interés romántico por el momento, lo que ha sido una de las sorpresas más agradables del libro. Si hubiera alguna tensión sexual no resuelta podría ser una novela un tanto insufrible de leer.
La trama no está bien desarrollada, le falta algo. No es profunda y con esto me refiero a que lo resuelven todo preguntando a la gente -que siempre les dicen la verdad- y buscando el Google. Esto tampoco me lo invento. Le añando al brebaje un poco de aristocracia, un cuadro que vale un millón de libras, una falsificación, una modelo, una ex prometida, un amigo en la policia...
Leyendo esta novela me he sentido como si estuviera leyendo el guion de un episodio de cualquier serie policial de detectives privados de la tele. Tipo Crimen en el paraiso o Castle no Bosh. No es en sí algo malo, a veces este tipo de libro son muy entretenidos, pero el caso es que no me gustó el personaje de Birdie, cada vez que iban a un sitio lo primero que pensaba era lo mucho que podría cosar el lugar. Si hablaba con aristocracia temía no saber cómo comportarse. Esta mujer tiene un gran complejo de inferioridad social y una tendencia a valorar a las personas que conoce por primera vez por el dinero que tienen. Lo que no resulta agradable que cada vez que abre la boca ante ciertos personajes salga la relucir sus orígenes modestos, y el poco dinero que tiene ella en comparación con los demás.
Comentar por último que este libro, y supongo que toda la serie, pertenecerá a ese estio policial suave, que se presenta sin grandes complicaciones, o sea, nada de la brutalidad del norte europeo, o de la oscuridad que a veces se observa en las novelas británicas. Es un libro ligero, sin complicaciones que solo busca entrener, que cuenta con personajes simpáticos, y una investigación de pacotilla.
No creo que lea nada de esta autora, o de la serie. No ha habido nada que me impulse a hacerlo en el futuro. Y estoy empezando a dudar de las valoraciones de esta página porque no es la primera vez que me encuentro con un libro supuestamente muy bueno que resulta ser uno del montón. Eso sí, como nota positiva, me entretuvo bastante en el aeropuerto y en el avión, así que no hay mal que por bien no venga.