Si la literatura argentina es un caleidoscopio de imágenes y voces, Farrés lo hace girar a toda velocidad. El Libro del Buen Olvido no es la excepción. Un hombre advierte que las personas que lo rodean lo han olvidado, como si nunca hubiese existido. Su nombre, los libros que escribió, las huellas de su ser, todo lo suyo fue borrado. En ese punto el presente se volverá desierto y la búsqueda de sí mismo lo llevará a perderse en un laberinto de espejos enfrentados, donde el buen olvido hará de la memoria y la ficción una máquina festiva del amor y el desquicio.
Recuerdo un posteo en Facebook donde Farrés daba a conocer este libro. Un amigo de él le dio sus felicitaciones, a lo que Farrés contesta "ésta es la historia de amor que en algún momento me pediste que escribiera" (la cita puede no ser exacta). Para el que haya leído otras obras del autor, la idea de "historia de amor" es extranísima, pero no menos cierta. El Libro del Buen Olvido es, ante todo, la historia de un amor infantil y una pasión que se extiende por treinta años. También trata sobre la memoria, la identidad y la relación del hombre con el estado, pero el núcleo de todo esto está en una pequeña escena que se repite a lo largo de toda la novela. Este es el punto que marca el inicio de un amor, el momento exacto en el que el enamoramiento ocurre. Todo lo demás girará en torno a eso. No puede ser más fantástico.
Las palabras hoy no me ayudan pero todo lo que leo de Farrés me produce un entusiasmo que quiero compartir.
Farrés nos propone abordar la literatura y la lectura como una experiencia bastante distinta a la usual. Un libro que literalmente "desafía", te hace entrar en un juego interactivo con lo que va pasando, que se reescribe a si mismo y lo ya leído para dar una nueva perspectiva. Sobre el pasado, la ficción de eso q llamamos memoria, los mil tiempos del presente, y lo propio q no es tan propio. Librázo. Como siempre me pasa con este autor, creo q termino entendiendo muy poco, sin embargo ese poco me genera mucha satisfacción.