En la oficina del Passeig de Gràcia se hace de todo menos trabajar.
Un cayetano, una catalufa, un amante de las plantas, un adonis, una amiga demasiado sincera y muchos más que no saben tener la boca cerrada (en todos los sentidos) comparten tiempo y espacio.
Y todo es buen rollo entre bromas y piques hasta que las cicatrices salen a relucir. Porque a veces el amor duele. Porque a veces el pasado se tiene que enterrar. Y porque a veces con solo querer no es suficiente.
Entre chats, churros, reproches, malentendidos, recuerdos, tensión, discotecas, bares, la Barceloneta, caricias y calor se darán cuenta de que las relaciones no son todo luz. A veces son la noche más oscura. Y en ocasiones relucen entre esa oscuridad, formando una constelación de cicatrices.
Prepárate para vivir una historia de alta tensión.
Lo primero que quiero decir es que la manera de escribir es fresca, actual, amena. Eso siempre de agradece. Por esa parte, chapó.
Sin embargo, no ha sido una historia para mí. Hatear personajes es una personalidad y es la mía, no es nada nuevo. Y eso no es negativo para nada en mi caso. Aunque aquí debo decir que no he empatizado con ningún personaje: tienen 30 años y cero capacidad de comunicación. Ambos protagonistas están actuando de pena y se hacen daño mutuamente. Pero a uno de ellos se le aplaude y al otro se le crucifica cuando, literalmente, están haciendo las mismas cagadas 😂 el arco de los personajes no me ha gustado.
En cuanto al final, creo que se resuelve demasiado rápido y, otra vez, sin hablar las cosas profundamente. Me han faltado conversaciones con los personajes secundarios para arreglar las relaciones.
Al final mi resumen del libro es: agridulce. Pero al fin y al cabo no todos los libros son para todas las personas, y no pasa nada ❤️
Me ha gustado mucho la historia de este grupo de amigos. No conocía a sus autoras, han sido un descubrimiento gracias a las rrss. Realmente te llegas a sentir parte del grupo de amigos y compañeros de trabajo durante toda la lectura. En es especial de Mariona(la catalufa que me ha encantado) y Bertrán el cayetano) y esa especie de enemies to lovers/ friends to lovers que me llevan. Una lectura amena, divertida y romántica. Además pasa en en Barcelona no soy objetiva con mi ciudad y además hay un poquito de catalán❤️❤️
"Una constelación de cicatrices" es una novela romántica contemporánea autoconclusiva en la que Mia y Silvia, sus autoras, te llevan de viaje hasta Barcelona.
Supe que quería leer esta historia en cuanto se publicó, así que lo tuve muy claro cuando las autoras organizaron una lectura conjunta. Me ha encantado vivir esta experiencia en grupo porque, literalmente, ha sido como volver a ir a Barcelona, y en la que me lo he pasado genial comentando con mis compañeras.
La historia nos presenta a un grupo de amigos que trabajan juntos en la misma oficina. Aunque todos son importantes, Beltrán y Mariona y su relación son el hilo conductor de toda la novela; de hecho, la novela está narrada con las dos voces de estos dos personajes y está cargada de muchísima tensión sexual.
Beltrán es mi personaje favorito. Considero que tiene mayor profundidad que cualquier otro y es con quien más he empatizado y sentido las mismas emociones que él. Además, también es el personaje que evoluciona más y de forma gradual, por lo que creo que es una evolución muy verosímil y que vives con fuerza. Y, ya no solo eso, he disfrutado mucho leyendo los capítulos narrados por él y descubrir todas las inseguridades que tiene porque, sorpresa, los hombres también se enamoran y me encanta encontrar novelas que tienen en cuenta de primera mano los sentimientos o pensamientos de esta parte de la relación.
Mariona me ha costado mucho más de pillar, ya que sus inseguridades y dudas eran mucho más drásticas que las de Beltrán y me daba rabia que cambiase de opinión respecto a Beltrán en ciertos momentos.
Otros personajes que me han gustado mucho han sido: Iván Cuervo, Arlet o Eric, sin duda.
Lo que más me ha llamado la atención es que, a pesar de que tienen alrededor de treinta años, carecen de comunicación. A todos ellos les cuesta comunicarse para expresar lo que sienten, que necesitan arreglar x problema, por ejemplo. Esto a veces puede hacerte rabiar, como lectora, pero demuestra que no todas las personas son igual de maduras a la misma edad y que no todo el mundo es capaz de estar en una relación en el momento indicado. A lo largo de la novela, asistimos a esa carencia de comunicación y cómo consiguen trabajarla poco a poco, los unos con los otros.
Respecto a la ambientación, la ciudad de Barcelona está perfectamente retratada en cada capítulo en todas sus descripciones y detalles, pero también en el lenguaje. Hay personajes que utilizan expresiones catalanas y me ha parecido muy acertado introducirlas.
Pero, si hay un motivo por el que no puedo dejar de recomendar esta historia, es porque es adictiva. Solo he parado por respeto a la lectura conjunta, pero creo que podría habérmelo leído en una tarde perfectamente. El estilo de las autoras es ligero y muy ameno hasta el punto de que te invita a seguir leyendo sin parar durante horas.
He disfrutado DEMASIADO de este libro. Los personajes son lo mejor. Te encariñas con facilidad de ellos. He amado cada uno de los diálogos. Sin duda, los mensajes de chats grupales me han dado LA VIDA. No puedo estar más feliz de que la Nerea del pasado decidiera darle esta oportunidad. Me ha dejado el corazón calentito. Aunque primero me lo rompió, no nos vamos a engañar. Pero de eso va el libro. Al menos para mi. Trata de como personas que se quieren se rompen y se tratan de reconstruir juntas. Echo de menos a los personajes pero, igual que Mariona y Beltrán buscan mirar hacia el presente, dejando de lado el pasado, no puedo quedarme mirando hacia ellos toda la vida. Aunque bueno… “todo vuelve”
Estoy un poco con sentimientos encontrados. Por una parte, la historia me ha enganchado mucho y me ha tenido leyendo hasta las tantas de la madrugada hasta acabarlo. Por otra, me ha parecido un poco batiburrillo y sigo sin saber quiénes son algunos personajes. Pasan muchas cosas muy rápido y de manera muy intensa que no he entendido, como que todo pasa del 0 al 100 en una página y esto me ha sacado mucho de la historia. Personalmente, prefiero historias con menos personajes pero que se tomen más tiempo con cada uno de ellos. Me ha gustado, pero muchos aspectos me han chirriado y no me han permitido disfrutarla al 100%.
Terminas el libro, palpas el lado vacío de la cama y te nace decir dos cosas: "por lo menos tenemos salud" y "qué sola estoy". Mia y Silvia te llevan de la mano a Barcelona, a bailar, a reír y a desear estar ahí, siendo una más del grupo. Todos los personajes son maravillosos, sus personalidades están muy bien diferenciadas y me parece todo un logro. Es un libro muy dinámico, rápido de leer, gracioso y ha derribado de una estocada mi bloqueo lector. No creo que tarde en volver a leerlo porque lo terminé anoche y ya los echo de menos. Sin duda, lo recomendaré.
"Las constelaciones no se pueden separar. Las constelaciones son y siempre serán". Desde la Barceloneta hasta Passeig de Gràcia hay un buen paseo y lo recorrería todas las veces que hicieran falta con ellos. Gracias Mía y Silvia por la historia, por los personajes, por la playlist y sobretodo por las risas (¡y sufrimientos!) de esta historia. Y por enseñarme que ///SPOILER ALERT/// no hay vuelos a Formentera.
¡Me lo he leído rapidísimo! Es un libro genial para desconectar y pasar un buen rato. Honestamente, necesitaba algo así. Te engancha el romance y no te suelta. Los personajes más de lo mismo. Sobre todo Mariona y Beltrán, me ha gustado mucho su profundidad (me he enamorado de Beltrán, sos).¡Los últimos capítulos me han gustado un montón! 0 decepciones. Enhorabuena otra vez 😊
Estamos ante una gran novela escrita por Mia Mallen y Silvia M. Díaz. Una de esas novelas muy fácil de leer y que te va dejando con el corazón calentito al adorar a los personajes y con ganas de seguir leyendo.
Les recomiendo que le den una oportunidad a la novela, no se arrepentirán.
En esta oficina barcelonesa hay muchas cosas (incluyendo dos tíos buenos y un buen manojo de secretos), pero poca madurez, y aún menos comunicación. No voy a mentir, me he cabreado más de una vez con los personajes. Porque como ya les he dicho a las autoras, son tontisimos. En plan, muy muy tontos. ¿Se hacen querer? Pues a su manera, si. Pero eso no evita que a veces me pregunte cómo han llegado a esa edad todavía con el pavo encima. Pero el estilo de narrarlo todo es lo suficientemente ameno como para que te saque una carcajada incluso cuando estás a punto de ir a buscarlos personalmente a darles una colleja. Y es que el libro se lee con bastante rapidez, pasando de una capítulo a otro (y otro, y otro) sin darte cuenta apenas. Y aun así, a pesar de la narrativa ligera y los chistes, no se romantiza la toxicidad de los personajes. Una constelación de cicatrices no es un libro sobre relaciones perfectas, sino sobre los errores que se pueden cometer, y cómo aprender de ellos. #TeamArlet #TeamPato #TeamBelván