Ferviente budista, Miyazawa concibió la literatura como una misión. Apreciado en vida por un puñado de admiradores, es hoy una de las grandes figuras literarias de Japón.
En la oficina de los gatos se registran día a día las incidencias relativas a la historia y la geografía felinas. Bajo la atenta mirada del enorme gato negro que dirige la sucursal número seis, los disciplinados oficinistas realizan sus tareas diarias: el impoluto gato blanco, el apuesto gato atigrado, el bello calicó… pero el más valioso y sensible de todos ellos es el gato de hollín, que sufre la ira y el desprecio de sus compañeros por un único motivo: no tiene raza.
Estos veinticinco cuentos, escritos entre 1918 y 1927, están protagonizados los entrañables habitantes de Ihatov, la utopía fantástica creada por Miyazawa donde todo es posible: gatos oficinistas, cuadrillas de ranas trabajadoras, señales ferroviarias viviendo idilios románticos a la manera de Romeo y Julieta o niños soñadores que viajan entre mundos. Cuentos cautivadores que tejen una alquimia poética entre la vida cotidiana y un mundo surrealista y onírico; cuentos que se nutren del rico folclore tradicional del norte de Japón y de la filosofía budista para construir dramas reales teñidos de fábula que son, ante todo, un canto a la naturaleza y una oda a la compasión universal, los dos pilares sobre los cuales Miyazawa Kenji cimentó su vida.
His name is written as 宮沢賢治 in Japanese, and translated as 宮澤賢治 in Traditional Chinese.
Kenji Miyazawa (1896-1933) was born in Iwate, one of the northernmost prefectures in Japan. In high school, he studied Zen Buddhism and developed a lifelong devotion to the Lotus Sutra, a major influence on his writing. After graduating from an agricultural college, he moved to Tokyo to begin his writing career but had to return home to care for a sick sister. He remained in his home in Iwate for the rest of his life. One of his best-known works is the novel Night on the Galactic Railroad, which was adapted into anime in the late twentieth century, as were many of his short stories. Much of his poetry is still popular in Japan today.
Este libro es engañoso, toda vez que “La oficina de los gatos” es solo una de las narraciones que lo integran, pero no por eso menos digno de leerse.
Kenji Miyazawa fue un autor japonés cuya vida fue breve: murió de pleuresía a los 37 años. Su acercamiento al vegetarianismo y su fervor budista quedan plasmados en varios de sus relatos sin que, afortunadamente, podamos tildarlos de fanatismo. Al contrario, en su forma de concebir la literatura como una misión, observamos en ellos a uno de los pocos autores japoneses del s. XX cuya obra deja abiertas las puertas al diálogo, a la discrepancia y, no menos importante, a la duda.
Esta recopilación consta de 25 narraciones breves que no siempre es posible clasificar como “cuentos”. Miyazawa a veces coquetea con la fábula, otras con el relato fantástico (tan cercano a los simbolistas franceses del s. XIX) y a veces con la prosa poética o ensayística. Sin embargo, tanto por su novedad como por su carácter profundamente heterogéneo, esta compilación merece ser (re)conocida no solo porque fue pionera en muchos de sus textos para el tiempo en que fue escrita (1918-1927), sino por lo cálido de su tratamiento y lo atemporal del tono en cada una de sus páginas. En suma, se trata de un libro bello y profundamente humano.
cuentos favoritos: en lo profundo del bosque, la lider del escuadron kairo, las botas de la rana, el zorro y el espiritu de la tierra, el festival de los vegetarianos (!!!), signal y signaless, el fruto del gingko
Si quieres relajarte y viajar por el mundo fantástico, este es tu libro, aquí encontrarás historias muy dinámicas y atractivas.
🐱Gatitos que llevan una oficina burócrata y discriminan a su compañero color ollín. 🕷Una araña roja, una babosa plateada y un mapache peleando por ser el mejor en la Escuela del Tejón. 🐭Ratones, ratoneras, gatos y pájaros. 🌲Bosques. 👩La líder del escuadrón Kairo. 🐸Ranas, monos, bestias y zorros. 🥕El gran festival de los vegetarianos. 🚉Un tren camino a Bering parte en medio del hielo. ✨️La fiesta de la linterna de los pequeños zorros. 👨🏫Un inspector educacional que se encuentra con Polillas venenosas. 🏡Lugares encantados. 🌳Los hijos del ginkgo que se despiden de su madre árbol para caer por el viento, cuestionándose qué les deparará el destino. 👨🌾Vida de campo y viajes oníricos
Me encanta Miyazawa y esta colección de cuentos es una verdadera joyita que se disfruta de comienzo a fin y refleja a la perfección el estilo lírico y melancólico del autor, junto con su profundo cariño por la naturaleza y su apuesta por tratar de hacer el mundo un mejor lugar. Siempre me ha llamado la atención que se califique a Miyazawa como un escritor infantil, porque a mi parecer sus historias son probablemente incomprensibles y poco atractivas para un niño. Sé que muchas de ellas y parte de su universo nacen como relatos para su hermana que estaba muriendo, pero pese a que están protagonizadas por animales o niños, con una visión que a primeras puede parecer sencilla, tienen una melancolía que lo tiñe todo y mensajes profundos, son historias tiernas y que apuestan por el bien y la amabilidad, pero carecen de inocencia, no hay una romantización simplista de la realidad en sus páginas. La oficina de los gatos reúne relatos muy diversos que tratan temas tan disímiles como la discriminación, los perjuicios, la envidia, la coexistencia plena con la naturaleza, el vegetarianismo y la aceptación de los ciclos vitales, entre muchos otros, y la mayoría de los textos, aunque no todos, tienen el clásico estilo de fabula del autor. Una verdadera maravilla.
Kenji Miyazawa (1896-1933), fue un autor formado, con una intensa conciencia política, social y religiosa, adhiriéndose a la secta budista Nichiren, además de pasarse joven al veganismo. Como escritor, destaca por sus múltiples relatos cortos que reflejan su personalidad, preocupaciones y educación. "La oficina de los gatos y otros relatos" editada por @satoriediciones, es una fantástica selección de los mismos. La acción de muchos de ellos radica en la región de Ihatov, que no deja de ser una representación de su Iwate natal. De hecho, se nota la influencia de leyendas locales de la zona, pues hacía 1910 ya había aparecido el libro "Mitos populares de Tono", de Yukio Yanagita, que a buen seguro conocía Miyazawa. Sus historias hay que leerlas con tranquilidad, dejando que las sensaciones que transmite te transporten a un mundo de fantasía, pero increiblemente fiel al real. Una de las historias más interesantes y largas del libro es el debate entre veganos y carnívoros, cuyo resultado mejor no revelo.
Este libro es —tal y como dijo el propio Miyazawa— alimento para el alma. Con cada fábula, con cada personaje, sentía que me acercaba más a la verdadera bondad de espíritu. A través de animales e incluso objetos inanimados, Miyazawa hace una crítica al ser humano y sus muchas facetas negativas: su egoísmo, su hipocresía, su falsedad, su inagotable necesidad de competir… pero también abre la puerta a la esperanza con personajes bondadosos y que velan por hacer de este mundo un lugar mejor. Cada relato, pese a ser breve, te transporta a un mundo de fantasía y te aporta una enseñanza (sobre las personas, sobre el mundo y incluso sobre ti mismo). Un autor muy infravalorado en el mundo hispanohablante, así que para hacerle justicia debo decir que de verás recomiendo este libro. Especialmente para aquellas personas que quieran ser mejores personas ♥️
Literatura de época. Los cuentos necesitan en la gran mayoría de los casos un análisis sesudo y con explicaciones importantes de palabras y tradiciones de cuando fueron escritos. Difiere considerablemente con las fábulas occidentales y cuentos típicos y esto ocasiona complicaciones importantes en su lectura y entendimiento.
Sin embargo, algunos de ellos, como la oficina de los gatos, son una gozada. El problema es que los cuentos disfrutables son los menos. También da un vistazo claro de muchas ideas detrás de algunas películas de Studio Ghibli y similares.
Un libro que invita a reflexionar y con una cantidad inmensa de metáforas y "moralejas". Sin embargo, por esto mismo y por ser literatura japonesa pura, no es para cualquier lector. Son cuentos cortos de este autor, algunos buenos, otros mejores, otros poco interesantes...
Es tierno pero siento que no entiendo todo, tal vez una buena recomendación antes de leerlo sería darle una revisada a la religión budista, por otro lado me gusta que caaaaasi en todos lo cuentos se resuelven hablando y dialogando, si no es que morían los animalitos de formas crueles :s