Es un buen libro, especialmente la segunda y tercera parte. La primera parte es una buena introducción a las pasiones desde el punto de vista tomista, aunque un poco árida y difícil para quien no conoce algo de la terminología. Lo bueno es que se puede pasar de esta parte sin entorpecer la lectura del resto del libro. La segunda y tercera parte aborda aspectos prácticos. En la segunda se explican algunos desequilibrios en particular, utilizando textos sencillos e incluso literatura universal, lo que permite que el lector pueda identificarse y hacer más suyo el texto. La tercera parte propone soluciones para la educación afectiva basada en el desarrollo de virtud. Esta tercera parte es de gran utilidad teórica y práctica, aunque a veces no resulta tan concreta. Recomendable.