“Love can’t cure a mental illness”.
¿Hola, Alice Osman? ¡No puedes hacerle esto a mi pobre corazón, joder! Con cada tomo que pasa, la historia de Nick y Charlie va haciéndose más profunda, emocional e importante. Creo que es el primer libro de estos de Heartstopper con el que lloro y… wow.
Aquí Nick y Charlie no solamente tienen que enfrentarse a un paso importante de su relación, que es el decirse “te amo”, sino que deben aprender a lidiar con problemas de salud mental. Charlie lo está pasando muy mal y, por su parte, Nick tiene que comprender, por duro que sea, que el amor no lo cura todo y que, si bien Charlie necesita de todo su apoyo, él solo no puede “arreglarlo”.
De verdad que este tomo me partió el corazón en mil pedacitos, pero, al mismo tiempo, lo fue arreglando porque, a pesar de todo, Heartstopper es una historia llena de esperanza y en la que sabemos que todo saldrá bien al final. ¡Y menos mal!