¿De qué lado están la verdad y la justicia? ¿De qué lado estás tú?
La nueva voz de la novela policiaca en español. Un inteligente y rotundo debut a la altura de los grandes del género negro.
Arde el suelo de granito y solo el rechinar de las cigarras perturba el apacible y familiar verano de San Lorenzo de El Escorial. Sus habitantes, acostumbrados a los rigores de la sierra, se quejan de la ola de calor, resguardándose a la sombra de los antiguos muros del monasterio. Un calor que, sin embargo, no ha acelerado la agonía del hombre que, maniatado en el fresco cuarto de calderas de una casa herreriana entre los pinos del monte Abantos, aparece muerto por deshidratación, con la vista fija en una botella de agua que cuelga del techo a la altura de sus ojos.
La teniente Karen Blecker —recién llegada a España tras pasar la mayor parte de su carrera trabajando para la Europol— y el particular brigada Cano comenzarán por esclarecer la identidad de la víctima, a quien nadie de la zona parece conocer. Pero, a medida que avanza la investigación, los evidentes paralelismos con un crimen cometido dos décadas atrás les obligarán también a escarbar en los dolorosos años de plomo del terrorismo y en las afiladas aristas que siempre presenta la verdad cuando se examina desde los dos lados...
Entretenido. Muy bien llevada y contada la investigación principal. Y la paralela que si, que al final se juntan. Quizá le sobran algunas páginas en el intento de cerrar bien el círculo. Me ha impactado la declaración de un personaje aportando una visión que hasta ahora no había imaginado. Recomiendo su lectura para pasar un rato entretenido en esta trama policial muy bien llevada y resuelta.
Un libro narrado en dos tiempos. Un asesinato actual relacionado con un crímen sucedido años atrás. Entretenido y bien escrito. Lo único que no me ha convencido es ese tufillo a moralina latente.
"La nueva voz de la novela negra española" dicen en la sinopsis, pues vaya depresión.
Saqué el libro de la biblioteca porque su autora era una de las participantes en el certamen de novela negra de mi ciudad... y ya no me acerco a ver su charla ni aunque me regalen toda su bibliografía.
Personajes insulsos, en especial la protagonista y sus amoríos, una historia sin pies ni cabeza, continuas referencias a ver las cosas desde dos puntos de vista: si no lo dice 80 veces no lo dice ninguna, meter a ETA y el debate moral de la guerra sucia sin necesidad ni sentido en la novela...
Para ser la nueva voz de la novela negra española, pone al frente de la investigación a una mujer con orígenes extranjeros y un compañero gay (de lo más original y fresco en el panorama 'noir') y convierte en paletos a todos los personajes 'de pueblo', que cuando hablan dicen "La María" y "El José". No se salva ni uno.
Claro que pueblo pueblo Collado Villalba no es, ya que parece una ciudad. Pero Burgos sí, una ciudad pequeñita.
Y el colmo del despropósito editorial. En la página 113 la inspectora Karen dice lo mucho que le sorprendió encontrar en San Lorenzo "una tienda gourmet que haría palidecer a muchas de Madrid". Pues bien, en la página 381 repite, exactamente, la misma cita. Se ve que el editor se aburrió tanto que no llegó hasta ahí.
Para finalizar, es de lo más ¿fascinante? que la clave para resolver el caso la proporcione un peluquero que resulta que es experto en coches, al que la sagaz pareja de sabuesos le llevan una fotografía sacada de una cámara de seguridad, donde ve algo que nadie, en todo el cuerpo Benemérito, es capaz de descubrir. Dantesco.
Novela que sigue la investigación de un crimen. La primera mitad —o así— va mezclando capítulos de la investigación con otros del pasado que se supone que luego estarán relacionados. Al principio se hace un poquillo lioso porque en los saltos al pasado van apareciendo muchos personajes y tengo que estar muy pendiente de los nombres por si alguno coincide con los de la investigación. Pero no era necesaria tanta atención, la autora no pretende engañar y cuando aparece algo relevante ya lo deja claro.
Un poco pseudo progre en algunos aspectos, un poco pretencioso en otros pero todo palidece ante el oficio de la escritora para contar algo tranquilamente y que vaya a fuego. A poco que se le ponga algo de ganas va viento en popa. Libro ideal para club de lectura, muy ameno.
Tampoco me voy a engañar, es muy probable que en un mes ya casi no me acuerde. Su valor como “alta literatura” es escaso. O que sea algo que me llegue y permanezca en la memoria. Pero las dos tardes y media que me hado no me las quita nadie.
“Los dos lados” supone el debut en solitario de Teresa Cardona, tras publicar en francés y bajo seudónimo dos thrillers históricos escritos a cuatro manos. Ahora se pasa a la novela negra con esta primera entrega de la serie de la Teniente Karen Blecker, y que en mi caso ha supuesto descubrir a una autora a la que seguir la pista muy de cerca, ya que logra lo que toda buena historia debería hacer, esto es, que el lector se plantee a sí mismo una serie de preguntas a las que quizás no sea fácil responder, pero que dan pie a un interesante debate interior.
En una calurosa mañana de verano de 2016 aparece en una casa de San Lorenzo de El Escorial el cadáver maniatado de un hombre muerto por deshidratación, con la vista fija en una botella de agua que cuelga del techo fuera de su alcance. La teniente de la Guardia Civil Karen Blecker, recién llegada a España tras su paso por la Europol, será la encargada de investigar, junto al Brigada Cano, una muerte que guarda ciertos paralelismos con otra ocurrida en el pueblo dos décadas antes.
La narración está muy bien llevada, intercalando dos líneas temporales, 2016 y 1989, que se desarrollan de forma paralela, logrando mantener el interés en ambas hasta el momento en que convergen. A pesar de ser dos momentos no tan lejanos en el tiempo, la autora consigue reflejar las profundas diferencias que se han producido en nuestra sociedad en estos años.
Me ha gustado especialmente el retrato costumbrista que se hace en la parte de la historia que se desarrolla en 1989. Esos veranos de infancia en el pueblo, con sus fiestas, sus juegos, las mañanas de estudio para recuperar las asignaturas suspensas…La cotidianidad de las situaciones que refleja hacen que lo que ocurre después resulte aún más inquietante.
La autora hace un interesante retrato psicológico de uno de los personajes. A medida que vamos conociendo más detalles de él, la atmósfera se irá enrareciendo, y lo que parecía un verano normal se convierte en una situación repleta de tensión. Esos dos lados del título se harán patentes también en este personaje, convirtiéndolo en un villano de esos que recuerdas tiempo después. Esa maldad por la maldad, porque puede ejercerla y disfruta haciéndolo, hará que uno se plantee una serie de cuestiones éticas y morales a las que es difícil responder.
Los personajes protagonistas, Blecker y Cano, resultan amables, creíbles y cercanos. La camaradería entre ambos se traslada al lector, especialmente durante sus conversaciones delante de un plato de morcilla, chorizo, o lo que se tercie. Unos diálogos muy cuidados también plantean ciertas cuestiones que invitan a la reflexión.
La lectura resulta de lo más amena ya que la investigación es creíble en todo momento, alejada de tiros o persecuciones, y reflejando a la perfección lo que es el trabajo de la Guardia Civil en una pequeña localidad. Además, sentirás como si estuviese recorriendo las calles de San Lorenzo de El Escorial junto a Blecker y Cano .
Otro de los aspectos que me gustó es que Cardona no juzga a sus personajes, limitándose a exponer su situación concreta en cada momento,analizando sus circunstancias y el lado en el que se encuentran, lo cual será determinante a la hora de tomar una decisión en el dilema que se les plantea, dejando que sea el lector el que decida dónde situar esa fina línea que separa la justicia de la venganza.
“Los dos lados” me atrapó desde el principio, tanto por su trama como por sus personajes, pero si por algo sobresale sobre otras novelas del género es por la reflexiones que obliga hacerse al lector. ¿El fin justifica los medios? ¿Está justificado tomarse la justicia por su mano? Como todo en la vida, dependerá del cristal con el que se mire, y la contestación a esos dilemas éticos, cuya respuesta lógica parece irrefutable, siempre vendrá determinada por el lado de la historia en que te encuentres en ese momento.
Todo un descubrimiento que os recomiendo si queréis una novela negra que os haga pensar.
La deshidratación como causa de dos homicidios distanciados en el tiempo. Tono reflexivo/filosófico en cuanto a lo que es justicia, lo que está establecido, si debemos reinsertar o no a los asesinos que han cumplido condena, el dolor y sufrimiento permanente de familiares de la víctima. ¿Nuestra actitud ante eso será la misma si somos ajenos o estamos implicados? Todo tiene dos lados y debemos tenerlo presente. Los investigadores pertenecen a la Guardia civil y ,como siempre, el narrador omnisciente nos cuenta el qué y el porqué de su manera de ver las cosas , su situación personal y sentimental que aquí no se aleja de los tópicos. La historia es verosímil pero hay cierta precipitación en el secuestro del niño. Muy entretenida y fácil de leer.
España, años 80. La sociedad (según cuenta) está dividida en progres y conservadores. Un periodista progre se casa con una mujer de familia acomodada. ETA está en todo lo suyo. El periodista (según lo pinta) es bienintencionado pero un poco lelo porque deja que le camelen. La Benemérita hace lo que puede por mantener el tipo en Euskadi. A veces se les va la mano, lo cual está un poquito mal pero como tú no estás en su pellejo no debes criticarles. En estas desaparece un niño y, como quien saca un conejo de una chistera, una persona se transforma en un narcisista perverso por él lo vale. Muchos años después aparece un cadáver en unas circunstancias muy particulares. El pasado vuelve. (¡Uuuuhhhhh!)
Topicazos, trama errática y mucha moralina machacona. Se salva porque se lee fácil.
La historia hasta la mitad me parece interesante aunque sin excesos. A partir de ahí se centra en la investigación y ahí se me queda descafeinada. Me pasa sin pena ni gloria. No llego a entender el tema de meter el asunto de ETA aquí, lo veo forzado y artificioso. Cuando los policías se enteran de quien es el asesino detallan su suposición y esta queda calcada por la típica carta de confesión del propio asesino. Una carta poco natural, pues no veo a una persona dando detalles que a nada le pueden importar a la persona para la que se dirige dicho escrito. Queda muy de "qué buenos son los polis, que lo clavaron todo". No me gusta. Otra cosa que no me entra es el desamor de la , por su puesto, mujer investigadora jefa que tanto abunda ahora. El desamor ni se aborda ni se obvia y queda en un obligado ingrediente que parece que tiene que tener este tipo de novela. Al menos huye del final con triple mortal que tanto odia este que escribe. Algo es algo. A por otra.
Finalizada. Edición digital. Novela que narra dos líneas temporales. Por un lado la actual, la investigación por la aparición de un cadáver con sus peculiaridades. Por otro, una ligeramente anterior en el tiempo que nos lleva a entender qué ha pasado. Creo que es un poco previsible y se me hizo un poco largo, pero es muy correcto. Nota 3/5. FIN.
Excelente libro, muy bien contado. Me gusta cómo va hilando la historia. Cómo una escena se vive desde otros puntos de vista, incluso varias veces, sin llegar a ser pesado. De ese modo se crea un entramado muy sólido, que hace la lectura muy amena. Novela negra con ligeros tintes sociales, que no molestan nada, todo lo contrario. Muy recomendable
No conocía a esta autora hasta que la editorial me hizo llegar la primera entrega de una saga donde los protagonistas son una pareja de guardias civiles un tanto peculiares.
Ambientado en San Lorenzo del Escorial con un crimen bastante especial, el relato te va llevando del presente a finales de los años 80. El crimen actual tiene relación con lo sucedido en esos años. Un hecho bastante macabro que marcó la vida de muchas personas. A través de los testimonios de varios personajes se va desarrollando la historia y desenredando todos los hilos.
La narración es muy ágil, introduciendo tanto detalles del entorno para crear una muy buena ambientación, como datos históricos. Además, a través de las conversaciones de los investigadores, va creando puntos de controversia y discusiones, planteando temas muy interesantes que me han hecho plantearme muchas de las posiciones de los personajes.
En conclusión, una novela que a priori parecía ligera y sencilla que se ha convertido en una muy buena lectura con un trasfondo de crítica social perfectamente conseguido.
Un apunte, a pesar de ser el primer libro publicado de la serie, cronológicamente es el segundo
Una buena construcción de personajes, una trama que te facilita entrar en la historia. San Lorenzo del Escorial como un personaje más. Cuando el pasado no te deja vivir el presente, y se tira por el camino recto. Continuaré con el resto de la saga.
La autora española, publica bajo su verdadero nombre en 2022 Los dos lados, una historia cuya protagonista, Karen Blecker, es una teniente que acaba de llegar al país tras pasar gran parte de su carrera profesional trabajando para la Europol.
Nada más llegar, comienza la investigación policial junto a su compañero José Luis Cano del hallazgo de un cadáver que simula el escenario de Tántalo, muerto por deshidratacion al no poder acceder a una botella de agua que alguien le ha colocado justo encima de la cabeza.
Los dos agentes de la Guardia Civil trabajan sin descanso en una serie de indicios que les llevan a una historia pasada en la que la identidad del cadáver les desvela una controvertida situación que se originó en el seno de la familia del niño al que daba clases.
Más allá de la trama policíaca, hay un componente moralista que une el terrorismo de ETA en los 80 con el propio crimen que acontece la historia de la novela, contado desde el punto de vista de cada personaje en su particular visión del procedimiento carcelario. Con argumentos aplastantes que suponen un mantra para el lector en un tira afloja de esos dos lados en los que difiere una condena y que será lo que marque esa dualidad de opiniones y conducirá la historia. Precisamente la premisa de la que parte la novela plantea esa cuestión ¿De qué lado están la verdad y la justicia? ¿De qué lado estás tú?
La autora confecciona un cuadro psicológico fabuloso para desgranar el crimen digno de la investigación policial que llevan a cabo Karen y Cano.
Quizás el final me ha parecido poco determinante. Se enreda en cavilaciones de los inspectores a escasas páginas del final y se hace aburrido tanta hipótesis sin demostrar nada. He echado de menos también una ultima página más emotiva que simplemente un caso cerrado y una eScena cotidiana entre los agentes. Esto es lo que hace que no vaya a leer las dos siguientes novelas de la autora, al no tener un final tan contundente como la historia en sí.
A estas alturas y casi finalizando el año 2022, ya no es ninguna novedad decir que la revelación de este año en la novela negra y criminal lleva nombre de mujer: es Teresa Cardona, autora que con los dos libros con los que se ha dado a conocer —sí, han sido dos las novelas que se han publicado este mismo año (y parece ser que la tercera está al caer)—, ha ilusionado a infinidad de lectores. Pero ¿quién es Teresa Cardona y dónde estaba escondida? Pues sencillamente no estaba escondida y ya existía desde hace años como escritora publicando en el país vecino, Francia, novelas negras a cuatro manos bajo seudónimo. Ahora, con la primera novela que se ha publicado aquí, Los dos lados, nos presenta a la teniente Karen Blecker, recién llegada de la Europol, y al brigada Cano, trabajando ambos en el cuartel de la Guardia Civil en San Lorenzo de El Escorial en un caso donde se muestra cómo la venganza no sabe de relojes ni de calendario. Con la segunda, Un bien relativo, siguiendo con ambos protagonistas, nos presentará un caso criminal de dudosa intención original.
Ambas novelas tienen en común que están escritas en dos espacios temporales para ir alumbrando las tramas —el presente, en el año 2016—, y están narradas en tercera persona. Teresa Cardona exhibe una sencillez narrativa limpia y sin dobleces donde demuestra que no es necesario la palabra rebuscada ni tampoco el relleno vacuo sino que desarrolla las dos novelas con una habilidad natural que el lector agradece.
Me ha gustado mucho, la trama está bien hilada, aunque a veces sea un poco liosa por la cantidad de personajes que se nos cruzan. Las continuas idas y venidas del asesinato actual al del pasado nos van aproximando a ambas historias y hasta que ambas se unen, sin que nada chirríe. Y el empeño de Blecker por hacernos ver los dos lados de las historias, no solo de la que se traen entre manos sino de todas las historias que nos rodean, te llevan a reflexionar y a preguntarte qué habrías hecho tú en tal o cual circunstancia.
El hecho de que todo transcurra en San Lorenzo de El Escorial hace que también me atraiga la historia, pues muchos de los lugares que menciona la autora, los sitios donde se toman una caña, o un café, o comen, o cenan, son conocidos por mí por haber estado en ellos o haber pasado por tal o cual calle. Y eso siempre es un plus.
Me ha gustado también el hecho de que no haya asesinos en serie, ni que le cojan manía a los investigadores de forma personal, y que los guardias civiles tengan vidas más o menos normales, más o menos anodinas, no se salten las reglas, no se saquen conejos de la chistera. Eso lo hace todo más creíble.
Muy entretenida, escrita de manera ágil y directa, sin descripciones pesaditas ni relleno que sobre (al final se complica un poco la historia antes de poder resolverla, y creo que la autora se ha metido en un pequeño berenjenal tratando de atar cabos).
No tiene ambiciones de gran literatura negra como Muñoz Molina, ni tampoco imita al trío de Mola, ni a Juan Jurado, ni nada por el estilo, y justo eso es lo que me ha gustado: que tiene su propia voz y su propio ambiente, sin basarse en la violencia y la sangre a raudales para chocar al lector, en vez de ahondar en la sicología y la motivación de cada personaje para que sus actos sean lógicos.
No diré ni mú sobre la trama, los personajes o las sorpresas, porque tiene cositas muy originales y no se lo quiero reventar. Eso sí, mejor leérsela de una tacada en vez de empezarla, dejarla unos días y luego tratar de seguir leyendo, porque tiene dos líneas de tiempo y tal vez eso pueda confundirlos un poco si no tienen los capítulos ya leídos bien fresquitos en la memoria.
Recomendada para lectores de novela de misterio de tipo realista y con los pies en la tierra. Más, por favor.
Aunque los personajes parecen una colección de estereotipos y la trama general llegue a ser muy evidente, hasta el punto de casi hacer perder el interés de la historia, el desarrollo de los capítulos finales logra mantener la atención hasta el desenlace final. Toda la historia tiene un planteamiento moral que se presenta reiteradamente. En este se cuestionan los límites para combatir el mal, así como los peligros de sobrepasarlo. Aunque a veces los atajos sean o se presenten como el método más efectivo para conseguir el bien.Este planteamiento da coherencia al título. La segunda parte del libro ha mejorado mi valoración del mismo que amerita, a mi juicio, la cuarta estrella.
Agosto, San Lorenzo de el Escorial, en plena ola de calor, en el cuarto de calderas de una finca aparece un hombre maniatado y muerto por deshidratación, con la vista fija en una botella de agua que cuelga del techo. La teniente Karen Blecker —recien llegada a España tras trabajar casi toda su carrera para la Europol— y el particular brigada Cano deberán esclarecer la identidad de esa víctima a quien nadie parece conocer. El muerto fue el asesino de un niño hacia más de 30 años, en parecidas circunstancias y los guardias civiles investigan a todos las personas que han vivido la agonía de la culpa durante todo este tiempo mientras el ahora asesinado cumplía condena.
Acabo de leer algunas reseñas criticando la novela, y me han hecho reír. No les falta razón, en algunas cosas; la autora reitera y repite, la moraleja, vale. Pero criticar la transcripción de diálogos de pueblo por poner el artículo a los nombres propios y juzgarlo de paletos deja al lenguaje como de . Paletos o no paletos. Y para mí el lenguaje es del pueblo, es algo vivo y plural. En fin, que la novela es entretenida y dinámica. Supongo que las expectativas determinan la reseña. Yo creo que cumple su función.
La idea es buena pero el libro no está a la altura, los personajes planos, no he logrado empatizar con ninguno, aunque el mejor me ha parecido el “malo”, sobran páginas, sobran referencias a ETA que tiene más relevancia en la trama que la historia principal, sobran juicios sobre torturas con puntos de vista injustificables y sobran cada vez más cosas porque va de mal en peor hasta lograr ser aburridísimo. 1,5.
Una novela con dos tramas que se entretejen, el pasado y el presente. La historia que más me interesó es la del pasado y cómo nos va presentando a un personaje manipulador y sin empatía, un auténtico depredador. Me interesó la reflexión sobre la justicia y la venganza, según seamos parte del delito o simples observadores. Los personajes están bien planteados, el niño es conmovedor. En cuanto al presente, el desenlace me resultó previsible.
Una novela negra de guardias civiles más, ambientada en San Lorenzo de El Escorial (ni siquiera me ha quedado claro la distinción). Pretende ser profunda en el debate entre el Estado de Derecho, los derechos de los presuntos delincuentes y la urgencia de algunas situaciones. Aporta poco. Tampoco el tema psicológico del narcisista perverso me parece bien tratado. Y la resolución del caso poco trabajada. Se lee bien. Pero absolutamente prescindible
Libro que se lee muy fácil. Ambientado en dos épocas, la actual y finales de los 80. De lenguaje sencillo, lo que más me ha gustado son las reflexiones, los dilemas propios de los protagonistas y de los secundarios. Trama sencilla, pero que engancha. Muy buenas descripciones, tanto del pueblo donde está ambientado, el Escorial, como de los personajes. Lo recomiendo.
Buen libro , te mantiene muy entretenido y hasta el final no sale a la luz el verdadero asesino. Muy interesante y único el ver tu nombre saliendo continuamente en la historia y sobre todo sentir y conocer cada una de las calles, de los lugares y los personajes de San Lorenzo de El Escorial, mi pueblo.
Pues la novela y la trama es la excusa. El dilema es el tema central. Como novela… una más… con bastantes altibajos y sin terminar de mantenerte en vilo… pero tampoco te desengancha… Correcta pero muchas veces parece q el avance de la novela es una sucesión de acciones para seguir presentando la duda. Mi posición al respecto es clara, por otro lado
He disfrutado mucho leyéndolo. Con un lenguaje fácil de leer, crea una trama de personajes que se entrecruzan y que tiene mucho gancho. Creo que es una novela policiaca muy bien escrita, con una buena descripción de los personajes y contando dos asesinatos, diferidos en el tiempo pero ligados. Además, plantea un dilema legal y ético sobre la tortura muy interesante.