Juan Friede Alter, caballero andante en un trópico que lo cautivó, llegó como negociante a Colombia en 1925 para nacionalizarse, echar raíces en el país y después de trabajar en actividades mercantiles y artísticas, dedicarse durante cerca de cincuenta años a la investigación histórica y etnográfica. El libro recorre tres periplos: el de comerciante, promotor cultural, crítico de arte y mecenas; el de quien dedicó su vida y obra a la defensa de los indígenas colombianos y a investigar las fuentes documentales de nuestra historia; y el de la historia de la investigación antropológica e histórica en Colombia.