Cada uno de estos relatos pone una estampa ante nuestros ojos, rápida y ligera, llevándonos a la sonrisa sin ningún comentario; después, ya terminada la lectura, es cuando el humor se convierte en sutil horror al comprender toda la situación, y, lo que es más grave, al reconocer nuestra mayor o menor semejanza con los personajes vivos. Alguna vez incluso hay toda una tragedia de la naturaleza humana puesta en sordina bajo aspecto de ridícula incomprensión.
Primera vez leyendo algo de Chéjov en una de estas hermosas ediciones que tiene Viva Leer Copec , agradezco mucho que venga con una pequeña biografía retrospectiva del autor que ayuda un poco a preparar el terreno para comprender la profundidad de estos relatos. A ver, a diferencia de Cortazar por ejemplo, estos cuentos son mucho más aterrizados a la naturalidad pero aún así gozan de ese misterio metafórico que te deja desconcertado, muchos son irónicos con el objetivo de desenmascarar la extraña condición humana, constantemente sentía esa risita interior en mí pensando ¡¿what the hell?! and that is my thing. Lo que sí entre todo este enredo y los nombres rusos imposibles de pronunciar a veces me confundía un poco. Le puse 3,5 ⭐ porque no todos los cuentos me dejaron diciendo WOW, aunque fueron tantos que es entendible. Agradezco el estilo narrativo porque incluso escribí notas en él.
Entre los cuentos que más me gustaron están: -El espejo curvo -Del diario de un ayudante de contable -La cerilla sueca (interesantísimo porque se dice ser una crítica a Crimen y cástigo de Dostoyevski ) -La condecoración -El libro de reclamaciones -El camaleón -Los nervios -Un perro caro -La lezna en el saco -El signo de admiración
Leer a Chejov nunca tiene pérdida. Su pluma llena de afilados dientes, listos para demostrar con gracia las contradicciones de la vida rígida rusa de su época, mantienen al lector a mano en medio del desastre de la vida.
Es ideal leerlo con lentitud, un cuento a la vez por enormes espacios de tiempo. De otra manera, no se disfruta.
Solo alguien tan talentoso cómo Anton Chejov, puede hacer tan interesante un cuento de la vida cotidiana. Sus cuentos van desde "mujiks" a los que no les pagan, militares sufriendo por dolores de muela, confusiones y malentendidos con nombres como en "El Apellido Caballuno"; de la soledad, de la muerte, de vodka y borracheras como en "Vejez". Tambien hay uno que otro de terror como "El Espejo Curvo".
Anton demuestra una técnica impecable. Va directo al grano en párrafos introductorios. Y como dijo José María Malverde en el prólogo: es un maestro de la brevedad.
"Era un prodigio de la naturaleza, un armónico de hermosura, elegancia y amor".
my favorite stories: - El espejo curvo - Un triunfo del vencedor - La muerte de un funcionario - En la oficina de correos - La calumnia - La cerilla sueca - Los cantores - El album - Los ánimos se... - El vint - Una noche terrible - Cronología viva - Los simuladores - El padre de familia - El suboficial... - Ah, el público! - La lezna en el saco - El signo de admiración
Chéjov con su famoso y sucinto estilo, no cuenta historias superficiales: cada uno de sus relatos tiene un gran impacto comparado con la longitud de los mismos. Leer una compilación del autor es como asistir a una exposición de la naturaleza humana, con todas sus alegrías, tristezas, miedos, contradicciones y sinsentidos.
Pequeñas historias, como postales de la vida en la Rusia de segunda mitad del siglo XIX. No he podido evitar sentirme identificado o encontrar similitudes con la vida cotidiana. El ser humano no ha evolucionado demasiado.