Tiene la estructura, la escritura, y las temáticas comunes que pregona un sector del ambiente literario argentino contemporáneo. Y, más específicamente, del cuento. Para mí, estos textos no llegan a ser cuentos. Siempre se quedan en la entrada, porque no plantean un conflicto, no cierran y llegan a un final que es un final porque sí, abrupto. No es un final que el texto requiera. En mi opinión, cuando el texto tiene una estructura bien armada, con un conflicto claro, que se desarrolla en conjunción con los personajes, entonces el final sale cantado. El texto mismo va llevando al final. Pero en estos textos, el final podría haber estado dos páginas antes, tres páginas después. Particularmente, esta forma de plantear el "nuevo" cuento argentino contemporáneo, o esta ola de escritores y escritoras que escriben parecido sobre temáticas parecidas, no me termina de convencer. Me aburre bastante y siento que estoy leyendo siempre lo mismo.