EL POZO
Asiento de musgo florido
sobre el viejo brocal derruido.
Sitio que elegimos para hablar de amor, bajo el enorme paraíso en flor.
¡Ay, pobre del agua que del fondo mira, tal vez envidiosa, quizás dolorida!
¡Tan triste la pobre, tan muda, tan quieta bajo esta nerviosa ramazón violeta!
Vámonos. No quiero que el agua nos vea cuando me acaricies. Tal vez eso sea
darle una tortura. ¿Quién la ama a ella?
—Tonta! ¡Si de noche la besa una estrella!
--------------------------------------------
ENREDADERA
Seré benéfica y mínima
como la flor de la salvia
si tú me dejas seguirte
y estar contigo en tu casa.
Cuando tú quieras silencio
seré silencio yo misma.
Haré más lentos mis pulsos,
haré callada la risa,
¡y he de ser como una sombra
que a tu costado se ovilla!
Cuando vuelvas de la calle
hastiado, amargo, sediento,
como agua clara del río
será para ti mi cuerpo.
Y almohada de trébol nuevo,
mi brazo para tu nuca,
sobre tus sienes ardientes, frescas, mis manos desnudas.
Deja que sea a tu lado
como una sombra ligera,
una sombra que tuviese
fragancia de madreselva.
¡Sueño ceñirme a tu vida
igual que una enredadera!