Esta novela agarra al lector por su bilis y le revienta el lado finito a la soga que cotidianamente aprieta nuestro cuello comunal. El horror lleva al desgaste de esa rabia biliosa que termina por enfrentar la futilidad de cualquier esfuerzo irreverente por perturbar el caos que ya, por costumbre, es orden. El Killer revuelca al lector en el miasma del lodazal urbano puertorriqueño. El placer de la desviación no es posible en un ambiente donde el nihilismo está en el sistema -Beatriz Ramírez Betances
"He decidido matar a todos los tecatos". Con esta impactante y curiosa oración comienza la primera novela de Josué Montijo. Recuerdo el día en que fui a una librería y pregunté por recomendaciones de escritores puertorriqueños y me pusieron su último libro de cuentos Hasta el Fondo. Al preguntar por otras de sus obras me mencionan El Killer pero que personalmente al empleado no le gustó y dejó de leerla por lo cruento del tema. Obviamente su crítica no influyó en mi decisión, me hice de ella y no me arrepiento. Es cierto que el tema es algo insensible y cruel pero lo irónico es que lo que siente el asesino en la novela hacia los drogadictos es lo que la mayoría de las personas sienten cuando se les acerca un tecato. Con esto no estoy diciendo que la mayor parte de las personas quisiera matar a los tecatos, es el mero hecho de repulsión y falta de humanismo hacia estas personas. Con relación a la prosa se puede encontrar esa narrativa coloquial entretenida y fluida de las veces de otros grandes como Rafael Acevedo, Pedro Cabiya y Eduardo Lalo. En cuanto a la estructuración de la novela, está escrita en formato de diario con un twist bien inesperado al final. Buenísima, altamente recomendada.
Una novela acerca de un hombre que decide "matar a todos los tecatos", es algo horrible y cruel pero a su vez no deja de ser interesante. Por lo menos para mí lo es. A través de esta novela cruda, Josué Montijo nos presenta en forma de diario las entradas de este asesino. Sus confesiones, su manera de operar, sus contradicciones, sus pajeos mentales, incluso a veces nos adentramos a sus posibles explicaciones de estos actos macabros y su manera de ver el mundo.
Sinceramente esperaba un poquito más de la trama, quizá es que armé en mi mente otro viaje a la novela. Sin embargo este libro sirve más como un estudio de personaje y no tanto como la novela de los asesinatos per sé. Sinceramente dentro de todas las digresiones que hay en la narrativa es precisamente eso lo que más me disfruté del texto. Los viajes, las opiniones, la total contradicción entre sus hechos y lo que escribe en su diario es interesante. La novela en el recorrido entero de sus páginas juega con la noción preconcebida que el lector tiene de lo que debe ser un asesino en serie y más aún el asesino lanza constantemente la advertencia que él no es tan distinto a sus posibles lectores.
El comienzo atrapa. Me recordó un poco a El túnel de Sabato por ser un asesino que en primera persona te lo dice de entrada. También tiene sabor a La propuesta modesta, de J. Swift, por el uso de ese humor negro ante una problemática que no muchos quieren hablar. La disonancia cognitiva del personaje es un espejo donde nadie se quiere ver. Al comenzar tan rápidamente entiendo que algunos la encuentren un poco lenta por momentos mientras se desarrolla la trama y conocemos cómo piensa el protagonista, pero la novela es tan corta que no me molestó. Además, el final me pareció satisfactorio. En general, disfruté bastante la lectura.
I read the latest edition 2020 published by Ediciones Laberinto. The cover is red. La novela promete pero nunca llega a un punto culminante satisfactorio. I really wanted to like it.
Es lowkey una crítica a Puerto Rico desde el punto de vista de un loquito que se va en viajes depresivos, dice disparates y mata tecatos. El final me encantó.
Acabé 'El Killer' de Josué Montijo. Quizás resulta mejor decir que 'El Killer' (se) acabó... • El asunto es que, en el transcurso de la lectura, tienes la tentación de, aunque sea de forma ligera, pensar que 'El Killer' tiene razón... Este queda contigo invadiendo las posibilidades de nuestro cotidiano. • "He decidido matar a todos los tecatos. Lo he decidido y lo declaro de entrada para evitar malos entendidos, enfados o reclamaciones futuras. Esta es mi historia y, ya que me fui al extremo, quisiera que tuvieras algo en mente: los extremos no suelen ser sutiles." [ Así comienza 'El Killer' ] • "En lo que me toca, la crueldad la miro como un sentimiento que expone la voluntad de mi ser al desnudo. Un sentimiento de voluntad desfasado de todos los cantos lastimeros. Una esquela para la misericordia, o sea: la crueldad como sistema, citando a Verbitsky." p.8 • "Cuando esto sucede, abrazo el gatillo, todo mi cuerpo se hace un dedo. Ese dedo es un péndulo que marca la travesía de un tiempo exacto. Tiempo de muerte, tiempo final fatal para el otro que debe someterse a su ritmo ajeno aunque lo recele. El trámite de existir es tan efímero, andamos de prestado." p.18 • "Dijo algo así: si he hecho algo bueno, me arrepiento de ello con toda mi alma." p.51 • "Yo me inventé, sin proponérmelo deliberadamente, el resquicio para escapar. Y escapo doblemente. He pasado desapercibido en todos lugares. Nadie sabe quién soy. Quiero decir, nadie me apuntó ni como el delincuente que fui nombrado, el loco, el cruel, inhumano, que asesinó a tantos. Nadie sospechó de mí. Seguí siendo el mismo en la escena cotidiana. El mismo vecino tranquilo, el mismo trabajador que se persona a la oficina todas las mañanas cinco días a la semana, el mismo estudiante universitario." p.132 • "Me venció la humanidad que me posee." p.97