Okay, antes que nada, quiero aclarar que recibí un ejemplar de la novela a cambio de dar una reseña honesta. También, aunque es algo obvio, quiero agregar que esta es mi opinión y, por supuesto, puede haber gente que no piense igual. Así que, si pensás distinto, tu opinión también es válida.
DISCLAIMER: La reseña contiene spoilers, así que te recomiendo que no sigas leyendo si aún no leíste el libro.
Ahora sí. Debo decir que está super emocionada por leer este libro. No sigo a Victoria en redes, así que no puedo decir que la conozca, pero me emocionaba la idea de darle una oportunidad a una autora joven, local y tan hypeada. Creo que mi mayor problema con "Reino de papel" es que no siento que esté dirigido para un público juvenil mayor o adulto. Es decir, siento que es perfecto para lectores de entre 10 y 14 años. Si bien un 90% de lo que leo es literatura juvenil, no me pude identificar en ningún aspecto con los personajes.
Ya de entrada, Aspen me cayó mal. No sé, a pesar de todas sus condiciones, no había nada que justificara su antipatía o su toxicidad. Me dio la sensación de que era una niña rica caprichosa con ganas de autoconvencerse de que era una chica diferente y superior a las demás, cuando en verdad era igual al resto. Al menos una cosa era cierta: Aspen es una persona terrible. La sinopsis dice "Aspen es la reina de la mentira", pero aún después de leer el libro, no sé sobre qué mentía. Es decir, no es que en su privacidad o con gente en confianza revelara su verdadero "yo" y en público fuera de otra manera, no vi esa dualidad. Incluso en las situaciones en las que podía ser abiertametne honesta, no lo era. Ejemplo: "Aaron se probó mi anillo y me preguntó cómo le quedaba. Quería decirle que le quedaba hermoso, pero en su lugar dije: "te queda ridículo""/ "Mis amigas no me conocen, no se interesan por mí. No saben a dónde fui esta mañana. >>> Las amigas: "¿Dónde estabas, Aspen? ¿Qué te pasó?" Aspen: "Fui al médico (en realidad había estado con Aaron)". O sea, hermana, después te quejás porque tenés que mentir.
También me pareció medio hipócrita que se queje de la toxicidad de sus amigas, cuando ella también es muy hipócrita. Dice "Nadie se preocupa por mi vida, no le intereso a nadie" >>> "Quiero estudiar Medicina, pero no me interesa escuchar a los pacientes, no me importan sus problemas". CO-HE-REN-CIA. En sí, se me hizo un personaje muuuuy difícil de digerir. Compadezco muchísimo a Aaron por haberlo dado todo para hacer que una persona tan fría se siguiera juntando con él.
Del resto de los personajes no puedo decir mucho porque no se ve mucho más que la superficie. Christof vivía drogado o siendo grosero; Aaron aguantaba los comentarios sarcásticos de Aspen y daba todo de sí para que ella saliera de su encierro; las amigas de Aspen...nefastas; de los padres me faltó más, porque me pareció que había mucho para indagar ahí, solo aparecen de a ratos y siempre se repite el comentario de "mis papás viven para trabajar y no me dan atención".
Como ya había visto otras reseñas, entré al libro buscando los problemas alimenticios, la adicción y la ansiedad. Si bien se ve un dejo o una pequeña introducción a esos temas, y luego de debatirlo con dos amigas psicólogas, llegué (y llegamos) a la conclusión de que no están bien representados. Me parece que si hubiera habido más investigación, hubiera estado mucho mejor. Como alguien que sufre de trastorno de ansiedad, no me vi reflejada en Aspen. No reconocí los "síntomas" o "patrones de comportamiento" en sus crisis de ansiedad. Varias de las conductas que tiene Aspen no están estricamente ligadas a la ansiedad, por ejemplo, salir corriendo en medio de una discusión. Recién al final se hace mención de su medicación, pero en ningún otro momento se sabe que Aspen estaba medicada por su ansiedad. Luego, los problemas alimenticios. Solamente se ven recordatorios del padre o de Aaron para que ella coma y a ella comiendo, mayormente, comida chatarra y esquivando preguntas sobre su peso y sus hábitos alimenticios. Jamás se la ve batallando a la hora de comer, contando o quemando calorías obsesivamente ni devolviendo la comida. Aunque es admirable que la autora haya querido representar la realidad de muchos adolescentes, no creo que esa haya sido la manera más indicada.
Con respecto a la adicción, solamente se lo ve a Christof a través de los ojos de Aspen drogado hasta la médula, pero tampoco lo vemos de cerca como para entender qué batallas está librando para recurrir a ese método de "escape", como que queda inconcluso. Además, hay una frase que dice Aspen y con la que no estoy de acuerdo: "un drogadicto es un enfermo sin cura". Concuerdo con que la adicción es una enfermedad, pero hay muchísimas personas que han ido a rehabilitación y nunca jamás tuvieron recaídas, por lo qué sí tiene cura. Esto lo aclaro porque me parece que se le da un mensaje incorrecto a los lectores adolescentes. Pienso que les puede llevar a pensar que si tienen algún familiar/amigo atravesando una situación como la de Christof o incluso lo viven en carne propia, les va a hacer pensar que su condición no se puede enmendar, que ya está todo perdido.
Para ser una novela juvenil me parece que está muuuy cargada. Los capítulos se me hicieron eternos y la narración era demasiado floreada y repetitiva. No voy a negar que Victoria escribe bien, para su edad me parece que tiene mucho talento para expresar sus ideas y desarrollarlos con metáforas, imágenes y comparaciones. A lo que voy es que para este género (juvenil contemporáneo) es mejor que la narración sea más simple y al grano. Ya había llegado un momento que me había trabado muchísimo, porque las descripciones eran larguísimas y la cantidad de diálogo era poca. Creo que otro fallo estuvo en usar las primeras 200 y pico de páginas como introducción a la historia, porque me dio la sensación de que la trama llevaba mucho menos texto. Si mal no recuerdo, recién a eso de la página 350 empecé a ver el hilo de la trama, pero hasta ese momento sentí que no pasaba absolutamente nada relevante. A eso de la página 420 empecé a notar cosas que me interesaban, como la problemática con la madre, la reconciliación con su padre, su relación con Aaron y su separación de las amigas.
Hubo un par de cosas que me quedaron inconclusas, como Avery. ¿Quién es Avery? La nombraba cada capítulo, pero nunca la vimos en escena ni interactuar con nadie. Como ese era un factor detonante para Aspen, hubiera estado bueno indagar por ese lado. No creo que hubiera cambiado mucho si la novela ya tiene como 480 páginas.
En fin, creo que no me dejo nada afuera. Lo que más me frustra es no poder haber disfrutado este libro tanto como me esperaba. Le doy 2 estrellas por la remontada de las últimas 40 páginas y la intención de Victoria al crear esta historia. Entiendo que es su primera novela y para tener 18 años eso ya es super admirable. Espero poder leer más cosas suyas en el futuro para ver su evolución.