Impulsada por el aburrimiento en el tiempo del deber (el trabajo, las rutinas diarias ineludibles), decidí a acercarme a este libro para comprender un poco más "Una situación [...] en la que uno tiene que pasársela reprimiéndose"
¡Todo un acierto!
El aburrimiento no está definida aún como una patología en sí misma, sin embargo es algo a lo que todos nos enfrentamos tarde o temprano, en diversas situaciones, y que nos ha acompañado como amigo/enemigo fiel. Esto ha hecho correr ríos de especulación sobre el origen de una sensación (el aburrimiento) tan ligada a otra (la sensación de vacío, del sinsentido), que sin duda merece más atención de la prestada.
Aquí hay "expertos" que se han planteado la posibilidad de tratar el aburrimiento exógeno (el que tiene origen en un entorno poco estimulante o restrictivo) con fármacos. Sobran las palabras que describan las implicaciones de semejante locura, pero esto trajo a mi memoria la historia de "Un mundo feliz" (Novela de Aldous Huxley) que, para quien la haya leído (y para quien no tranquilo, que no hay spoiler), será clara la asociación entre una sociedad adormecida por la Soma y la incapacidad de rechazar el status quo, gracias a esta droga que anula la voluntad y las ideas que no discurran por los caminos preestablecidos.
"Nosotros somos los herederos de quienes evitaron el aburrimiento y aumentaron los poderes de la mente, de los que fueron elevados hacia una forma de vida que buscaba transcender. Si nuestos antepasados no hubieran emprendido una fractura de la relación perfectamente regulada con el ambiente, empujados por el exceso de comodidad y el aburrimiento, quizás el ser humano no existiría (Blumenberg, 2013)"
"El aburrimiento es el que mantiene en funcionamiento al mundo. Nos hace ser lo que somos. Somos aburriéndonos. Somos el ser que se aburre. Somos los que no podemos ser sin aburrirnos. Somos los que dejarán de ser por aburrimiento".
Que la vida puede llegar a ser soporífera no es un secreto para nadie. Toca, por tanto, conocer mejor a este "enemigo" silencioso y torearlo lo mejor posible. Yo me inclinaré siempre por una buena lectura para machacarlo :)