Novela muy corta de Verne. Pero sobre todo, muy peculiar. Diferente al grueso de sus novelas. Y como lector de las obras de Verne, agradezco una narración diferente y novedosa, un estilo adicional a la tendencia general.
En esta novela, la historia que está sucediendo, solo sirve como esqueleto principal para soportar una serie de breves relatos que explicarán el desenlace de la trama principal.
Un aeronauta, inicia un vuelo en globo, momento en que un demente salta a la canastilla para acompañarlo de manera forzada. El loco va imponiendo las condiciones de vuelo, soltando los lastres para determinar la altura y hasta soltar la canastilla para suicidarse. Gradualmente, mientras toma el control del vuelo, va narrando diferentes pasajes de viajes realizados en globo, mismos que terminan letalmente. Los relatos, pretenden justificar su decisión de suicidarse. Afortunadamente, el aeronauta principal logra salvarse.
Lo que me pareció poco creíble en la historia, es el hecho de que el aeronauta se resigna a que el loco tome el control del globo. Lo deja hacer a su capricho. De por medio no hay agresiones o amenzas con algún tipo de arma. No alcanzo a entender por qué Verne lo estableció de esta manera.
Un detalle que me llamó la atención es que el viajero demente, es un hombre culto, es un experto teórico en el tema de viajes en globo (no queda claro si cuenta con experiencia práctica previa). Lo que esta refiriendo aquí Verne, como posibilidad, es que contar con conocimientos bastos, puede orillar a tomar decisiones irracionales... Interesante punto.