[1.1⭐] 𝘽𝙖𝙞𝙡𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙨𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙝𝙞𝙚𝙡𝙤 es una novela juvenil de sport romance escrita por Jennifer Iacopelli y publicada en 2022. La historia nos presenta a Adriana Russo, una patinadora artística decidida a ganar a toda costa y a salvar el legado familiar. Cuando un imprevisto amenaza su carrera y su estabilidad en la pista, Adriana opta por una solución que promete drama y romance: fingir una relación con su compañero de patinaje para convencer al mundo (y a los jueces) de que la química entre ellos no se limita al hielo. En medio de campeonatos, conflictos familiares y un triángulo amoroso forzado, la novela intenta mezclar fake dating, segundas oportunidades y una supuesta inspiración en 𝙋𝙚𝙧𝙨𝙪𝙖𝙨𝙞𝙤́𝙣 de Jane Austen.
Tengo otras dos reseñas pendientes desde hace días y, aún así, este libro recién terminado se me hizo irónicamente más fácil de reseñar que uno que me haya gustado.
Vi que se había estrenado una serie basada en esta historia en Netflix, así que decidí leer primero la novela antes de ver la adaptación, pero fue un GRAN ERROR.
Voy a detenerme en algo que, como lectora, me molesta profundamente. Soy una gran fanática de Jane Austen. He leído 𝙋𝙚𝙧𝙨𝙪𝙖𝙨𝙞𝙤́𝙣 y puedo afirmar sin ningún problema que esto NO es un retelling de Jane Austen. No se parece en nada: ni en los personajes, ni en los conflictos, ni en el tono, ni en la construcción emocional. Llamar a esto un retelling de 𝙋𝙚𝙧𝙨𝙪𝙖𝙨𝙞𝙤́𝙣 es, sinceramente, un insulto a Jane Austen. De verdad, saquen eso de la descripción, por favor, porque lo único que logra es generar expectativas completamente erróneas y una decepción aún mayor.
Retomando la reseña, parto por lo más evidente: los personajes planos. En ningún momento logré conectar con ninguno de ellos, no hay profundidad emocional, no hay capas y no hay evolución real. Todos aburren, da lo mismo quién esté hablando o actuando porque sus voces se sienten iguales y sus conflictos no generan ningún tipo de implicación emocional en el lector.
Elisa, hermana de la protagonista, merece un párrafo aparte porque pocas veces he leído un personaje tan insufrible. Es incapaz de soltar a un hombre que claramente no le presta atención y que, además, se nota a kilómetros que está enamorado de la hermana de ella (Adriana, la protagonista). Sus actitudes son infantiles, repetitivas y cansinas, en vez de aportar tensión interesante al conflicto, lo único que logra es provocar hastío. Cada aparición suya era una prueba de paciencia.
En realidad, todos los personajes son bastante nefastos, con una única excepción: Brayden. Él es lo único medianamente rescatable del libro a nivel humano. El resto, especialmente la familia de Adriana, es un desastre. Lo más irónico de todo es precisamente eso: su familia. Ni el padre ni las hermanas la apoyan en el baile sobre hielo, siempre la ocultan, la minimizan y la niegan, siendo que Adriana es la única de las hermanas que ha ganado algún premio en su carrera. Esto no solo resulta frustrante como lectora, sino que además no tiene ninguna lógica interna. Es increíble cómo la novela insiste en invisibilizar a la protagonista dentro de su propio entorno, pero sin construir un conflicto sólido o verosímil a partir de eso. Todo se siente forzado, exagerado y mal planteado.
El fake dating es paupérrimo. Se supone que es uno de los pilares de la historia y, sin embargo, está tan mal desarrollado que apenas se sostiene. La relación fingida recién aparece alrededor del 35% del libro, lo cual ya hace que la lectura se sienta innecesariamente lenta. Durante ese primer tramo pasa poco y nada relevante, y cuando por fin se introduce el fake dating, no se explota como debería. Luego ocurre lo contrario: hay un punto en que se siente claramente que la autora pisa el acelerador y todo empieza a pasar demasiado rápido, es como si la historia no encontrara nunca su propio ritmo.
El final fue terrible, llegué a las últimas páginas comprometida únicamente por una cosa: terminar el libro con la esperanza de que el cierre salvara algo de la experiencia. Spoiler: no lo hizo. No hay recompensa emocional, no hay resolución satisfactoria y no hay sensación de “valió la pena”. Es un final que simplemente ocurre y ya, dejando una impresión aún más amarga de todo lo anterior.
¿Lo único rescatable? El patinaje sobre hielo como concepto y, nuevamente, Brayden. La ambientación del mundo del patinaje artístico podría haber sido muy interesante si se hubiera trabajado con más cuidado y detalle, pero queda en la superficie, como casi todo en esta novela.
Es una novela completamente olvidable y, peor aún, mal escrita. No puedo creer que Netflix haya gastado dinero en adaptar este libro teniendo tantas buenas novelas esperando una oportunidad, no la recomiendo. Dicho eso, probablemente igual vea la serie porque el tráiler vende una historia distinta, una que ojalá haya sabido corregir los errores del libro.
Finalmente, puedo decir que 𝘽𝙖𝙞𝙡𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙨𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙝𝙞𝙚𝙡𝙤 prometía fake dating, romance, tensión emocional y un homenaje a Jane Austen, pero no cumplió con nada de eso. Una lectura decepcionante, mal ejecutada y fácil de olvidar. Si pudiera, le daría 0 estrellas.