Algo más de una veintena de microcuentos donde el país se muestra desde lo íntimo. Donde el dolor privado y el dolor público, confrontan las relaciones madre-hija, niñez-adultez, historias y pandemias públicas, enfermedad y memoria.
Escritora chilena, conocida especialmente por sus cuentos, que pertenece a la llamada "generación de los 80".
Sus cuentos han sido publicados en más de treinta antologías, tanto de Chile, como de Alemania, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos (algunos traducidos por Martha Manier, Diane Russell, Analisa Taylor, Amanda Powell, Jacquline Nanfito, Resha Cardone y Jane Griffin), Francia, Italia, Rusia, Venezuela, entre otros.
Dirige los talleres literarios Ergo Sum desde 1976; también es directora de Ediciones Asterión.
Se siente especial que tenga tan pocas ediciones. Las historias tratan de mujeres, de madres e hijas. Abordan la vejez, la rabia, la muerte. Diría que tiene algo de prosa poética, por las imágenes que presenta. Hubieron un par de cuentos que me gustaron y otros que no resaltaron mucho. Las ilustraciones son preciosas y potencian mucho los cuentos. Bonito y muy triste.
Hubo relatos que sentí como un látigo dentro del pecho, haciendo agua del dolor pasado, presente y prometido. Hubo otros, la minoría, que me resultaron distantes -quizá por mi experiencia o por mi falta de esta-, como si solo permitiesen que fuese espectador. La edición es hermosa.