El expresionismo alemán es quizá el más importante de entre todos los movimientos de vanguardia que se gestan en los albores del siglo XX. Una época de violenta intensidad creativa, de disolución y transgresión de los valores culturales establecidos. En este libro, Juan Francisco Pastor Paris lleva a cabo un recorrido abrupto e iconoclasta que deriva de Edvard Munch a la abstracción de Kandinsky, pasando por Kirchner, Egon Schiele o Alfred Kubin; de la Nueva Objetividad de Max Beckmann a la narrativa fantástica de Gustav Meyrink y el cine de Paul Wegener o Friedrich W. Murnau.
Se trata de una obra que en menos de 150 páginas nos transporta a una época histórica entre finales del sigloXIX y principios del XX. Es entonces cuando surge el expresionismo. Básicamente se trata de un periodo en el que el artista plasma la expresión de sus sentimientos en lugar de mostrar la descripción de la realidad. En el libro aparecen algunas obras representativas de la época, como Edvard Munch, Franz Marc, Kandinsky o Egon Schiele entre otros. Lectura entretenida para acercarnos al por qué de esas obras e intentar entender lo que el artista intenta transmitir. Un "pero", me hubiera gustado un tamaño mayor para poder apreciar más y mejor las obras que aparecen.
Cuando hablamos de la primera vanguardia hablamos de uno de los momentos más interesantes, transgresores, pantanosos y violentamente creativos de la historia del arte. La reacción contra el pasado, los nuevos lenguajes y medios de expresión que enlazan un contenido espiritual desenfrenado, son plenamente necesarios en los comienzos del siglo XX, cuando el ser humano se encuentra -quizá por vez primera- realmente perdido.
En este ensayo, Juan Francisco Pastor Paris nos acerca a uno de los grandes movimientos de vanguardia, el expresionismo alemán. Y lo hace de forma violenta y genial, sin rémoras de manual ni miedo a trasgredir los discursos establecidos. Partiendo de una perspectiva general bastante personal en la que se aleja de los tópicos y de las cansinas acumulaciones de datos (propias de quienes en realidad no tienen nada que decir), el autor nos plantea interrogantes y reflexiones, sin dar por sentadas las típicas verdades, antes de pasar a poner los primeros ladrillos de la pintura contemporánea e ir desarrollando todas las manifestaciones del movimiento expresionista, de Munch a Kokoschka, Kandinsky, Otto Dix, etc. en pintura, para luego entrar en oscuridades literarias, herencia del romanticismo, y las pesadillas del interior de la mente tan propias del cine alemán de la época.
Se trata de un libro que destaca por una brillantez y solvencia fuera de lo común hoy día. Un texto magnífico para vertebrar la esencia del arte de vanguardia. En la transversalidad, en hacernos partícipes de ese tejido universal de las artes que resume el expresionismo, partiendo de las profundidades y torturas del espíritu.
Me atrevería a decir que se estamos ante uno de los mejores ensayos sobre arte que se han publicado en años. La única pega que podríamos poner es su brevedad, ya que nos deja con la miel en los labios al terminar con la venida de Hitler, la huida de los artistas a Estados Unidos y el comienzo del expresionismo abstracto americano... Si ya se hubiese metido con Pollock habría sido la leche.
Este breve e intenso viaje por la vanguardia expresionista es una deliciosa pieza de crítica de historia del arte. En el espectro opuesto del manual al uso, el autor comisaria su selección expresionista sin contemplaciones. El criterio de lo que se puede considerar o no vanguardia artística se expone claramente desde la subjetividad más erudita. Lo que no vamos a leer, afortunadamente, es una enumeración de características y de obras de un movimiento artístico sino un texto ensayístico donde el arte está atravesado por la filosofía, la historia y la literatura.
Entramos por las salas de este museo imaginario y nos advierten que aquí no vamos a ver un arte decorativo, descriptivo, un arte prístino o una barrita digestiva impresionista. El recorrido es laberíntico y las señales son equívocas. El pacifismo y las buenas intenciones se reservan para la tienda de regalos. El expresionismo nació en medio de una violencia organizada inédita, el siglo xx comienza con un empacho de racionalismo que se vomita en los lienzos de estos autores.
El texto recorre, sobre todo, pintura y literatura, formando un elogio de un movimiento artístico que hacía de la búsqueda de contradicción su arma contra las esclavitudes modernas.
Cuando se acaba la lectura, abandonas la exposición y vas directamente al café de enfrente sin pararte en la tienda, hay demasiada polémica, hay urgencia de discutirla entre vinos, el siglo XX todavía nos deja sedientos.
Este libro, "Expresionismo" de Juan Francisco Pastor Paris, que ha llegado a mi gracias a babelio (masa critica) planta la semilla para buscar, ver y leer sobre el expresionismo alemán y cómo vivieron artistas, escritores, cineastas o filósofos en ese momento histórico y el porqué de sus obras. Me gustan especialmente las citas y las imágenes que aporta para entender este movimiento. Un librito y digo librito porque tiene pocas páginas muy interesante y recomendable.
Nuevo ensayo de un autor que va in crescendo con cada entrega que proporciona al mundo literario. En esta ocasión, Juan Francisco Pastor París se centra en el tortuoso y profundo expresionismo alemán. De enorme interés resulta el recorrido que Pastor París lleva a cabo por el movimiento desde sus inicios, destacando el análisis que en el libro expone sobre las heridas psíquicas causadas por la Gran Guerra en el inconsciente colectivo e individual y que resultaron en perturbadoras obras artísticas. Si bien es la pintura el terreno en el que más se prodiga el autor, se exponen también profundas reflexiones sobre otros campos del arte como el de la literatura... Absolutamente recomendable, tanto por su erudición, como por la calidad literaria que destilan sus páginas, sin olvidar las bellas imágenes que se intersectan en el texto y que son desgranadas por la aguda pluma del autor.
El presente libro no es un manual de Expresionismo al uso. Ni mucho menos es un texto introductor, como pueden dar a entender lectores primerizos y mediocres que ni siquiera merecen ostentar tal título. Es el culmine de la representación artística, literaria, filosófica y cinematográfica enmarcado en el área de estudio de las vanguardias de la primera mitad del siglo XX constituye el corolario sistematizado de un diálogo intersubjetivo entablado entre dos interlocutores: el autor Juan Francisco Pastor Paris, escritor, Doctor en Letras y ensayista clásico ya de nuestro tiempo, y su subconsciente, tan estrechamente ligados como distanciados por una mente humana cuya corteza consciente es crisálida de la quintaesencia del pneuma vital y maestra en el arte de blandir el sable de doble filo sensitivo cuyo asesto certero sobre la carne cognoscible abre la brecha a las facultades discriminantes entre el batiburrillo de azarosa transgresión de los límites de fuerza intelectiva cuya vibración atómica en el seno amoroso de las partículas del aire que iluminan el pasadizo donde Bécquer se encuentra con los espíritus de la realeza morisca se transforma en un huracán de pasión incontrolable que resquebraja el espejo de Alicia junto a su esencia refractaria hasta convertir al aventurero de la pluma en ristre en un self-dividido entre el peso de la carne putrefacta que lo envuelve como un sudario en La Trinchera, de Otto Dix; o lo disuelve en el vacío existencial infinito diluidos sus pedazos en el líquido abrazo de La novia del viento, de Oskar Kokoschka: o bien son arrastrados a un sueño sin destino por la mano negra del hechicero Karswell en el filme the Night of the Demon, a lo que el mismo personaje denomina el lado crepuscular o la penumbra de la conciencia. No se pierdan este viaje en perfecto aquelarre con los monstruos nacidos de la tradición germana en tiempos de desesperanza humana, copa de vino afrodisíaco en mano, hacia el sentido de la palabra muda que es paradójicamente la finalidad de nuestra existencia cuando osamos resarcirnos de la voluntad de poder de la que Heidegger ya nos prevenía y que nos somete a su esclavitud caótica y libertaria.