”No one could be worshiped on the divine altar forever. Legends were merely legends”.
(2.5)
Vamos a ver, me parece algo absurdo tener que aclarar esto, pero aquí lo digo: esta es una reseña del primer tomo de esta historia, ¿vale? Es decir, del contenido del primer libro publicado por Seven Seas. Sí, no soy idiota y desde el primer momento supe que la historia original de esta autora estaría dividida en cinco volúmenes. Dicho esto, vamos con mi opinión.
Aquí nos encontramos con la historia de Wei Wuxian, quien fue un hombre muy reconocido y poderoso en vida. Sin embargo, llegó un momento en el que se empezó a involucrar con la demonic cultivation, así que, cuando murió, la gente lo celebró. La cosa aquí es que, tras muchos años, Wei Wuxian se despierta en el cuerpo de un hombre que se sacrificó a sí mismo para que lo ayudara con una venganza. Ahora, a pesar de que Wei Wuxian tiene ahora una segunda vida, cosas turbias de su pasado seguirán persiguiéndolo e incluso se encontrará de nuevo con alguien a quien ya conocía: Lan Wangji.
A decir verdad, empecé a leer este libro con muchísimas ganas y pensando en todo el hype que le habían metido a la historia: que era espectacular, que la iba a amar, que me iba a morir de ternura con los protagonistas, que no iba a poder parar de leerla ni un momento. Y, para ser completamente honesta, no pasó ninguna de esas cosas. Este primer tomo de la historia de Grandmaster of Demonic Cultivation es tremendamente introductorio, lento y, por momentos, confuso.
Aquí seguramente saltarán muchas personas a decirme que cómo se me ocurre decir eso si luego se pone mejor y, vaya, estoy hablando de esta primera parte, no tengo ni idea de qué sucede en los siguientes tomos todavía. Tengo clarísimo que la literatura oriental es muy diferente en una infinidad de sentidos a la occidental, pero eso no me impide decir que este primer tomo se sintió como un info dump de información constante, de flashbacks que interrumpían bastante la línea temporal y de momentos que no tenían mucha conexión unos con otros. Y me imagino que todo se irá conectando eventualmente, pero lo que me faltó en este primer tomo fue una línea clara de trama que pudiera seguir. Mientras iba leyendo sentía que me estaban contando episodios aislados.
Ahora, creo que, dejando de lado lo anterior, quienes quieran leer este libro y no estén familiarizados desde antes con algún idioma oriental o estén muy enterados de ese tipo de culturas, van a tener que concentrarse muchísimo en los nombres y toda la terminología china que hay en la historia si es que quieren seguirla sin perderse. En este libro es muy común que se refieran a un personaje casi que por tres nombres u honoríficos diferentes, así que les recomiendo leer el anexo que viene al final del tomo para que no se confundan con eso. Yo, personalmente, sí pude seguirlos bien tras unas cuantas páginas porque estoy muy acostumbrada a recordar nombres asiáticos.
Algo que me pareció bastante divertido, dentro de toda la lentitud del libro, fue la actitud de Wei Wuxian en esta nueva vida y cómo se contrastaba su personalidad alegre, desvergonzada y despreocupada con la de Lan Wangji, que es todo lo opuesto, pues es un hombre tremendamente serio, entregado al deber y que siempre busca ser todo lo correcto que pueda ser. Esta es una comparación un poco loca, pero, si quieren darse una idea de cómo eran las interacciones entre ellos, y si vieron Inuyasha, imagínense un mundo en el que el monje Miroku estuviera molestando todo el tiempo a Sesshoumaru. Así son Wei Wuxian y Lan Wangji. Y, a pesar de que sus interacciones son divertidas, siento que hubiera disfrutado muchísimo más sus discusiones y momentos juntos si la trama en general hubiera sido mucho más dinámica.
Ahora, por todo lo que he leído al respecto, la queja más constante de quienes leen este tomo traducido por Seven Seas es, precisamente, la que yo tengo: la lentitud. Y es que, justamente por esa lentitud, los lectores como yo, que no tenemos ni idea de la historia completa, nos vamos a desanimar y es probable que abandonemos la historia en este primer libro. Sean honestos, ¿quién continúa leyendo una saga si el primer tomo se le hace cuesta arriba? Y, a decir verdad, creo que, si lo que afirman quienes leyeron toda esta novela en su plataforma web es verdad, la solución a la lentitud de este primer tomo se arreglaba facilísimo: alargándolo. Es decir, ¿qué le costaba a esa editorial sacar un primer tomo de 600 páginas en lugar de 300? Siento que fue una mala decisión publicar un primer tomo tan corto y que no incluyera el que, según los fans de la historia completa, es el elemento que realmente engancha y que se encuentra más adelante en la novela.
En fin. En mi opinión, este primer tomo fue bastante decepcionante si lo comparo con todo lo que el hype me prometió. Y sí, las últimas treinta páginas repuntan un poco, sobre todo después de cierto episodio de borrachera (graciosísimo, por cierto), así que es probable que en el futuro siga leyendo esta historia. Eso sí, si la continúo, la leeré como un libro más y sin esperar nada de ella porque ya sabemos lo dañino que puede ser el hype (y otras cosas, if you know, you know) para la experiencia lectora.