Una interesante reivindicación de la ciencia política diferenciándola de otras ciencias (sobre todo de la filosofía política).
El libro es un poco denso por momentos. A mi gusto, a Sartori le cuesta definir las cuestiones por la positiva y escapa a este problema generando la distancia a partir de lo que no es. Otro aspecto que me disgustó del libro es que por momento los temas se solapan entre los capítulos reflejando cierto desorden o manifestándose como una compilación poco revisada. Tal vez estas cuestiones sean típicas de los libros de epistemología pero con el correr de las páginas se vuelve desgastante.
En definitiva, un libro interesante como disparador a otras lecturas y un libro que advierte al lector desprevenido de no confundir filosofía política con ciencia política.