«Los sueños de algunos son la realidad de otros, y la confusión puede ser tan grande que estas letras formarían parte del inconsciente que está siendo liberado durante un sueño. Como Borges lo afirmó, Schopenhauer y Berkeley no estaban equivocados al afirmar que la vida es el resultado del inextinguible trabajo creativo de la mente.»
Las palabras de Lola Ancira son rotundas, cimbran al mundo literario por sus atmósferas, sus personajes y las tensiones que logra, abriendo el camino de una narrativa que seduce al lector al tiempo en que le exige replantearse a sí mismo.
Tusitala de óbitos es un laberinto en cuyos múltiples caminos se encuentran seres mitológicos, ominosos, siniestros y, al mismo tiempo, tan familiares y cercanos a las conductas humanas más básicas y aterradoras que crean un espejo en el que cualquiera reconocerá en sí y en los demás el dramatismo de explicar la existencia en los límites de la razón.
Lola Ancira (Querétaro, 1987) ha publicado ensayos, cuentos y reseñas literarias en diversos medios electrónicos e impresos. Es autora de los libros de cuentos Tusitala de óbitos, El vals de los monstruos, Tristes sombras (traducido al inglés por MTO Press en 2024) y Despojos, obra ganadora del Certamen Nacional de Literatura Laura Méndez de Cuenca 2021. Fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas, del Fonca y del PECDA Querétaro. Su obra ha sido antologada, entre otros libros, en Nuestras resistencias. Escritoras que nos vuelan la cabeza (Santillana, 2023) y Gótico urbano. Nuevas historias de ficción urbana escritas por mujeres (Horror Vacui, España, 2024). Escribió el texto introductorio de la novela Todo ángel es terrible, de Gabriel Rábago Palafox (Vindictas, UNAM, 2023). Actualmente imparte talleres de cuento y cursos de literatura fantástica.
Por desgracia no conecté con este libro. Tenía muchísimas ganas de amarlo pero, aunque los cuentos no me parecieron malos, no hubo ninguno que me llamara la atención en particular o que sienta que se va a quedar conmigo. Eso es lo que por lo general busco en volúmenes de cuentos, aunque la calidad pueda ser variable, si hay alguno que me haya marcado siento que la lectura valió la pena. Como digo, este no es un libro malo solamente no conecté con él. De todos modos tengo ganas de leer más de Lola Ancira por ser una escritora mexicana dentro del género fantástico.
Es sencillo (quizá demasiado) encontrar “comunes denominadores” entre escritores de literatura fantástica y de ciencia ficción, en México y Latinoamérica.
Los caminos se juntan, se arremolinan incluso, de manera que el efecto laberíntico, pretendido tantas veces, se pierde entre las similitudes y las intertextualidades.
Tusitala de óbitos, libro de cuentos de la queretana Lola Ancira, contraviene esa pretensión de establecer coincidencias temáticas. Lo hace, al menos, de fondo. A pesar de que se declara, de manera explícita durante gran parte de la obra, las influencias (de autores y temas) que cohabitan en los cuentos de este libro, la estructura y técnicas narrativas parecen declarar otra cosa.
Existe una divergencia, ni sutil ni retadora, que convierte la lectura del libro en algo más que una aproximación a lo convencional de estos géneros: los cuentos se erigen con un estilo propio y osado. Su estructura se vuelve atrevida. Un arma de doble filo, sin duda, puesto que el camino se intrinca de manera que el lector debe elegir entre aceptar las reglas (que parecen, en realidad, atirreglas) establecidas por la escritora, o relegarlas por completo.
Es innegable la sensación de que la autora pudo perderse en las mismas complejidades que creaba; sin embargo, este desorden resulta benéfico para la obra. Los cuentos no se sujetan a la acostumbrada circularidad, ni a la esperada unidad del efecto. Por el contrario, parecen desafiarlo.
Los tópicos acostumbrados, cierto, se encuentran ahí. Encerrados en esta redoma de cristal engañoso: el sueño que desafía a la realidad (“Pāyğāme”), el destino irrebatible (“9 192 631 770”), la metanarrativa (“El dueño de los sinos”); pero el libro no se limita a explorarlos a través de las temáticas usuales. Su aproximación es, más bien, un abordaje. Un motín contra la estructura común, que permite al lector centrarse, no solo en una prosa provocadora, sino también en la falta de un asidero que le indique lo que sigue después.
Encontramos, como en el caso de “Cosmogonía de las parafilias (o de superpoderes a parafilias)”, los temas recurrentes encuentran explicaciones poco convencionales. Se trata de una pintura de muchos matices que resulta tan confusa como cautivadora. Imposible no mencionar la portada del libro, mural de palabras y símbolos que se mezclan de modo abrumador.
Este es el efecto invariable de la obra.
Una tonalidad divergente, difusa, que envuelve y, al mismo tiempo, arrebata
Quien comparó estas historias con pinturas de Remedios Varo tuvo algo de razón, aunque los cuentos me hicieron sentir en cuadros como los de Leonora Carrington o El Bosco.
Aunque no todos los cuentos me gustaron, los que sí lo hicieron lo valieron por los demás. Creo que el mayor mérito de la autora está en la creación de atmósferas increíbles Los epígrafes son perfectos para cada cuento. El volcabulario de Lola Ancira me sedujo y me dejó con ganas de leer mucho más de ella. Se percibe reverencia por la palabra, por las palabras, por los libros y por las monstruosidades posibles.
El título del libro es enigmático: Tusitala de óbitos (Pictographia, CONACULTA/INBA, 2013). “Tusitala” es el nombre que dieron a Stevenson (La isla del tesoro) en Samoa, donde vivió sus últimos días, y significa “el contador de historias”; “óbito” es una muerte. El título podría traducirse como “Narrador de cuentos de muertos”, que ya no suena tan misterioso. Y lo que nos encontramos en su interior, es un compendio de relatos breves de corte fantástico y un punto cultos, con múltiples referencias literarias, un poco en la vena de Borges y Arreola. Hay algunos destellos de Salvador Elizondo, Edward Gorey, Amparo Dávila, y otros.
La primicia es atractiva, sobre todo frente al sobrepoblado mundillo de la literatura de género, llena de vampiros, zombis y fantasmas, cuyas aventuras no contribuyen en nada sustancial a la literatura, si acaso logran entretener o divertir al lector durante unos minutos, pero el efecto es efímero. Otro punto positivo es que la autora no explora la ya demasiado sobada minificción, terreno fértil para los entusiastas de la literatura referencial y el relato de imaginación, pero que, del mismo modo, poco aporta.
Las narraciones que conforman Tusitala de óbitos, tratan acerca de laberintos, criaturas míticas e imaginarias, asesinos seriales (fetichismo de la comunidad dark), sueño y vigilia, y otros temas cercanos. No hay uno solo que sea sobresaliente de entre la totalidad. En general, todos presentan los mismos elementos positivos y adolecen de las mismas debilidades. Sobre todo, esto último.
Lola Ancira nos presenta un diorama, más que propiamente una colección de relatos, rico en descripciones, juegos intertextuales y guiños sutiles pero efectivos hacia sus influencias literarias. Aunque efectivos y elocuentes, al ser retratos de personajes y situaciones carecen de la trama que caracteriza a un cuento, lo que no necesariamente es negativo pero que, muy probablemente, configure una estructura más abocada a construir entornos semánticos que historias. Una gran representante del género fantástico.
Un viaje onírico y casi pesadillesco por atmósferas construidas a partir de lenguaje ormanental, intelectual y muy descriptivo, casi decimonónico, donde la trama no es tan importante como la psicología de personajes y la construcción de universos breves pero profundos, con la fuerza de un vórtice. Es una lección en cuentos breves y experimentales.
De verdad quería que me gustara este libro pero fue tortuoso de leer. Solamente 4 de los 18 cuentos (?) que tiene la antología valen la pena. Varios no son en realidad cuentos y otros se sienten como si alguien te estuviera contando mal la trama de una película buena.
Me quedo con ganas de leer otro cuentario de Lola Ancira para ver si hay evolución, aunque bajaré mis expectativas.
Cada que se lee una autora nueva me preguntan: ¿Qué sabes de tal autora, qué vaya más allá de la información de la lengüeta? La verdad es que he atinado a decir poco sobre Inés Arredondo, Nelly Campobello, Elena Garro o Rosario Castellanos. Desconozco más de lo que me gustaría para analizar de mejor manera sus obras.
Si me preguntarán sobre Lola Ancira, podría decir un poco más, y aún así sería escaso para poder analizar su obra. En este caso, concordé con el texto de la contraportada, pero una vez que llevaba varios cuentos. La sensación al leer Tusitala de Óbitos es la de estar en la Biblioteca de Babel y seleccionar libros al azar con la esperanza de encontrar un sueño, una pesadilla, un mito o un recuerdo.
Me pareció que los cuentos dialogan a través de sus protagonistas, como si fueran extractos de vidas pasadas que al mismo tiempo no hay forma que se conozcan y mucho se interconecten. Pero el lector parece tener un espacio distinto al tiempo narrado. Así, el "Dédalo" solo es el inicio arquitectónico de la biblioteca, un lugar de muros complejos que te llevan al la extraña enfermedad del sueño de "Pāygāme", una pesadilla que se repite infinitamente como las estancias de espejos que creó Borges o aquella isla de Bioy Casares.
Cuando sientes que te pierdes, entonces encuentras hablando contigo mismo, o más bien, con tu yo del pasado como en "Permanencia" y viviendo en un sueño recurrente con distintas salidas, en la espera de dar con la puerta correcta, como en "9192631770". Para este punto te preguntas quién de todos eres, si el que mira en la biblioteca o el que lee o el que está dentro de los cuentos. Quizá por eso guardas un souvenir como en "Atavismo Ficcional", retienes algo que te recuerde, un cuerpo quizá, las sensaciones. ¿En dónde estás?
¿Cuál es tu "Legado"? dónde y por qué dejas un recuerdo de palabras, la estela de tus discursos, cómo se quedan en aquellos que amas. Sino es a través del cuento, quizá no reflexionas en el peso de tus palabras. Y llegas a mi historia favorita de la compilación "La mujer volátil" ay, cuánta emoción en la cabeza descrita tan vívidamente. Hay un profundo amor en la descripción de el vuelo del adiós, con el que la cabeza de Violeta se despide de este mundo. Se despide y siempre regresa, porque estará ahí en la permanencia del recuerdo. Tan brillante como "Spica" la estrella más brillante de la constelación de Virgo.
¿En dónde estas?, después de este libro ¿dónde está tu mente? será acaso en la biblioteca o dentro de un sueño que se repite como un laberinto, con minotauros y superhéroes; o viviendo una rutina que respira en un parque. Sientes la necesidad de salir de las pesadillas que aquejan constantemente la débil realidad, en la que pocos, quieren permanecer. Y al salir, qué, ¿te volverás a sentir seguro?
Una de las figuras que más está sonando en los libros en el país es el nombre de Lola Ancira, nacida en Querétaro (México) en 1987, siempre tuvo el gusto por las letras, empezando a escribir desde los 15-16 años. Ancira comenta que empezó leyendo a grandes cuentistas cuando pudo como Poe, Quiroga, Gustav Meyrink, Jorge Luis Borges y que de ahí nace su amor por el cuento. De esa época se desprenden los cuentos de éste su primer libro publicado gracias a una convocatoria donde el premio precisamente era ser publicada.
Aunque se le asocia mucho con el terror, en éste primer acercamiento con la autora hay más de lo fantástico y lo extraño. Dicho por ella misma, trató de hacer algo con un lenguaje más complicado y sí, además que se nota que está todavía muy influenciada por sus admirados escritores y aún está buscando su propia voz.
Entrando a la obra, siempre he visto los libros de cuentos o relatos como una especia de “tracklist” literario, el editor, autor o quien decida en que orden deben estar los cuentos debería preocuparse por las sensaciones que se van acumulando, uno tras otro, hasta que al final quedé un sabor de satisfacción en el lector, incluso si el primero no fue el mejor o el peor debe existir un progreso en la lectura y aquí se da eso, de hecho, el inicio es el que a mi parecer se aleja más de todo el conjunto, directamente bebiendo de Meyrink el libro arranca con Dédalo a medio camino entre lo surreal y lo onírico, la protagonista del cuento está encerrada en su casa y ve pasar los años y los cadáveres mientras un Hipopótamo aparece de vez en cuando (¿?). La verdad el cuento menos logrado y, para que mentir, el que no entendí del todo.
El segundo cuento titulado Paygame me parece retoma un poco la filosofía de Meyrink, donde los sueños y esperanzas son el artífice de la decadencia del ser humano, sin embargo abandona la forma tan críptica del primero y en forma de “estudio” nos habla del estado del sueño. El siguiente es Permanencia, que sigue la estela de lo onírico, de lo indivisible del mundo terrenal y el astral, es curioso que de alguna forma estos 3 primeros cuentos me recuerdan mucho al autor antes mencionado, como una pequeña trilogía en su honor, a partir de ahí cambia el rumbo de los relatos.
1 192 631 770 cuyo tema es más cercano a un efecto mariposa y viajes en el tiempo por decirlo de alguna forma. Atavismo ficcional nos narra la obsesiva colección del protagonista a partir de la muerte de su abuela. Cosmogonía de las parafilias (o de superpoderes a parafilias) nos sitúa en un futuro distante donde la especie humana alcanza la inmortalidad y nos describe, como su nombre dice, las filias que han alimentado a la humanidad. En Los infortunios de Vigilus Haufniensis un matrimonio consigue las materias primas para sus obras plásticas de la forma más orgánica posible. Legado es sobre un amante que deja su voz para seguir acompañando a su amor. Un inminente progreso habla sobre un viejo ermitaño que abandona su departamento para encontrase lo absurdo de nuestro mundo consumista, un relato con bastante humor. Y así se van sucediendo las historias, donde Ancira nos demuestra su capacidad de tocar varios temas.
Creo que sería necedad describir cada uno, pero es importante dar cuenta de los versátil que puede ser la autora en abordar distintas cuestiones desde su primera obra publicada. Todavía nos encontraremos con cazadores mitológicos, aquelarres, voyerismo y un relato urbano en Nómada que me pareció de lo mejor del libro al condensar en tan poco el espíritu de animal nocturno de la CDMX.
Su escritura cambiante dependiendo de lo que quiera contar, pero siempre clara, encontrando atavismos a los poetas malditos. La autora muestra desde éste primer acercamiento sus propias filias. En sus breves relatos encontraremos la mejor tradición de la fantasía, lo extraño y lo delirante. Si bien aquí hay una influencia muy marcada de los escritores mencionados al principio, Ancira demuestra ser una digna heredera de aquellos sueños febriles que sólo en pocas plumas pueden ser tan exquisitos.
Un cuentario que homenajea a los maestros indudables de Lola Ancira. Tusitala de óbitos, es una colección de historias de la imaginación que me intrigaron por lo atmosféricas, la capacidad de la autora para horadar en la tradición (su afán: refrescarla) y las obsesiones notorias que nos exhibe. Por tradición me refiero a la tradición literaria y en la más primigenia: la de las cosmogonías. Me resisto a pensar este llibrito como obra de subgéneros, antes bien, Ancira se encamina a un mundo literario original, o debí decir, muchos mundos. Mis cuentos favoritos: Dédalo y 9 192 631 770.
Ópera prima de la escritora queretana Lola Ancira. Libro que acapara tu atención desde el título de la antología pero también los títulos de cada uno de los relatos, los cuales son una combinación entre la narrativa y lo ensayístico, atravesados por una prosa poética. También es el libro con mayor carga de fantasía, incluso en algunos rozando con la ciencia ficción, sin dejar de mostrar situaciones verosímiles, es un libro más libre, aborda temáticas muy variadas. Desde estos primeros escritos en búsqueda de su estilo propio, el cual se ve influenciado por grandes autores ya clásicos como Borges, Quiroga o Poe, se logra además una estética lúgubre dotada de un lenguaje muy fino que logra tocar algunas fibras, transmite sensaciones oníricas que se perciben reales, logra penetrar los sentidos a través de su manera de narrar y ambientar sus relatos.
"Que es la muerte sino la ausencia de vida", y aún así hablan de ella como sí realmente la conocieran. Cuando ha Sido tan discreta que solo te ha mostrado una pequeña faseta dejandote a obscuras para saber el resto.
Aquí encontrarás un pequeñito matiz de las emociones que puede causar la muerte junto con citas increíblemente cuidadas de varios autores.
Dejandote la sensación de conocer más del tema y enamorando te de la pluma de la escritora.
Bien fundamentado hay narraciones que llegan al alma y te evocan recuerdos de vida pasada o presente que hasta sonreiras.
La autora tiene una forma tan bonita y exacta de describir las cosas más asquerosas y horribles posibles. Lo interesante de que sus cuentos inicien (en su mayoría) con epígrafes, es que al leerlos te puedes dar una idea de que va la historia. Quince relatos muy bien escritos y con el eje central de cuestionar que es vivir y que es ser humano
La pluma de Lola Ancira está llena de magia, con un uso brillante del lenguaje cada cuento te lleva a un lugar de miedo diferente, invita a reflexionar en la vida en el folclore y sobre todo te lleva a lugares mágicos y tenebrosos de tal manera que cada cuento quieres más y más
“Sólo fuimos un placer efímero de una inventada deidad”. No todos los textos de la obra son cuentos, algunos son más postales o estampas. Los últimos dos, Circuito cerrado y Temporada de caza, fueron mis favoritos y estos sí que son cuentos.
Tusitala de óbitos y sus cuentos oníricos (ese sueño como enfermedad) con la muerte siempre presente es un deleite intelectual: un gran viaje en el que hay que atravesar un laberinto de palabras e imágenes para vivir la angustia de lo fantástico 🌟
“Me rompí el corazón para despedazar el miedo de no tenerte, agredí directamente aquello que más me atemorizaba y no sobreviví.”
“Con el temor de quien tiene la certeza de una desgracia.”
“…porque al igual que todos los hombres, fiel a mi naturaleza, siempre he temido a lo desconocido.”
#bookquotes
Contador de historias de muerte. Muerte literal, parcial, de espíritu. Una compilación de dieciocho cuentos variopintos. Seres reales y fantásticos. Sueños, realidades y futuros inverosímiles. Unicornios y mujeres de carne y hueso. Historias que se antojan de terror y que – como de costumbre – son las terrenales las que provocan mayor angustia y temor.
No es ningún secreto que Lola resulta fantástica. Llegar a su primer libro de cuentos ha resultado una buena experiencia; si bien, no ha logrado sustituir al favorito, no hay duda que logra provocar toda la incomodidad que la caracteriza. Resulta imposible leerla sin arrugar la cara y entrelazar las manos, gestos acompañados por una opresión perene en el pecho; aunque podría sonar desagradable, resulta más bien maravilloso. No dejen de leerla!
Un reflejo de la narrativa actual mexicana. En este caso Lola Ancira proporciona paisajes y una atmósfera que nos envuelve con sus palabras. Fantasía y ficciones llenas de letras emotivas, un viaje alucinante, a veces macabro y otras más con tintes melancólicos. "El legado", "Spica" y "los infortunios de Vigilius Haufniensis" son mis relatos favoritos.