Un hombre desciende de un avión en las islas Galápagos. Es músico y ha elegido ese lugar del mundo tan apartado de lo conocido para pasar solo su sesenta cumpleaños porque, además de haber leído mucho a Darwin, quiere estar lo más lejos posible de sí mismo: se ha enamorado de una mujer, Rut, que lo considera muy viejo para ella. Este firme defensor de la ironía como la más exquisita de las formas del humor comenzará entonces un viaje ensimismado por las islas, un viaje por la vida y por el paso del tiempo, una historia íntima acerca de las maneras del amor masculino, una suerte de guía turística sobre el devenir de los seres humanos en el mundo y, por supuesto, acerca de la odiosa falta de Rut. Federico Jeanmaire (Baradero, 1957) es Licenciado en Letras, profesor universitario especialista en el Quijote y cree, como Cervantes, que de las cosas alegres hay que reírse y de las tristes con más razón. Sus libros han sido traducidos a varios idiomas, y obtenido distinguidos premios, como el Rojas, Emecé y Clarín. Su última novela, "Darwin o el origen de la vejez", ha sido galardonada con el XXII Premio Unicaja Fernando Quiñones.
Federico Jeanmaire es un escritor argentino. Es licenciado en Letras y ha sido profesor en la Universidad de Buenos Aires, en la cátedra de Beatriz Sarlo. Investigador del Siglo de Oro, fue becado en 1990 por el Ministerio de Relaciones Exteriores de España para trabajar en la Sala de Manuscritos de la Biblioteca Nacional, en Madrid.
Ese mismo año su libro Miguel, una biografía ficticia de Cervantes, resultó finalista del Premio Herralde de Novela y publicado por la editorial Anagrama. Con su novela Mitre, obtuvo el Premio Especial Ricardo Rojas a la mejor novela argentina escrita entre 1997 y 1999, galardón otorgado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Asimismo, después de 20 años de estudio, publicó Una lectura del Quijote (Seix-Barral, 2004), un ensayo que lo confirmó como uno de los mejores especialistas y lectores de Cervantes.
Descubrí al autor hace poco cuando leí otra de sus novelas "Amores enanos", de la que os hablaré dentro de poco, y debo afirmar que por ahora todo lo que le he leído suyo me ha enamorado. . En esta ocasión nos lleva de viaje a las Galápagos, a través de la mirada de un hombre que no se veía a sí mismo como viejo, hasta que la mujer de la que se enamora lo rechaza por creerle muy mayor para ella. . El amor nos puede hacer grandes, pero también pequeños o, como en esta historia, viejos. . Con la ironía que caracteriza al autor, nos hacemos turistas junto a este músico argentino, que a punto de cumplir los 60 años en soledad, decide ir a recorrer los lugares que Darwin visitó cuando investigaba a las tortugas, a los pájaros y al hombre. . He leído esta novela con un uso inusitado de Google, buscando imágenes de los lugares que nos describe tan bien, o de los animales autóctonos con los que el protagonista se cruza. Y ha sido un gustazo. Y también he hecho uso de plataformas musicales porque cuando habla de las canciones que toca el prota con su armónica, me ha gustado mucho buscarlas y leer esos tramos con la canción de fondo. . Este viaje es el de un hombre que pretende descubrir un lugar y que acaba descubriéndose a sí mismo y si tiene mucha suerte, pretende olvidarla a ella, a Rut, o al menos superarla, conseguir que ya no le duela. . Ha estado genial visitar la isla desde mi casa ¿te atreves a pasear con nosotros? . Por cierto, espero que esa escena en la que nuestro músico se enfrenta cara a cara con esa tortuga gigante, en mitad de un camino haya sucedido de verdad, que alguien haya podido disfrutar de ese momento mágico. .
Este libro me sorprendió. Lo que menos esperas de una narrativa sobre la vejez masculina es que te divierta, pero lo hizo, y mucho. Audaz, irónico, imaginativo. Fue un placer leerlo.
¿Cuándo empezamos a ser viejos? ¿Qué quiere decir envejecer? Son las dos principales preguntas que plantea este libro. Una vez leí una frase que me gustó y podría aplicarse acá; “los hombres envejecemos cuando empezamos a ser invisibles para las mujeres”. La relevancia que tiene la mirada del otro, principalmente de alguien que nos gusta o amamos, sobre quién realmente somos. ¿Quienes somos si no somos aquello que los otros piensan de nosotros?
Nuestro protagonista cumple años y se regala a sí mismo un viaje a Galápagos, uno de los principales destinos que tuvo Darwin en su viaje de 5 años hace casi dos siglos que dio origen a la teoría de la evolución. Si bien él piensa que está viajando al exterior a ver animales, cómo en casi todos los viajes, está viajando a su propio interior para conocerse a sí mismo. La novela va a haciendo paralelismos entre lo que vió Darwin en su momento, sus visiones y conceptos, y lo que ve el narrador en el presente, llevándonos de paseo por este lugar mágico.
Un libro que requiere salir del contexto habitual para pintar situaciones del mundo cotidiano. Que sucede más en la cabeza de nuestro narrador que en la isla de Galápagos y que pregunta muchas cuestiones existenciales, que si bien se identifican con la vejez y la masculinidad, son fácilmente reconocibles para las personas de todas edades y géneros. La soledad, el amor, los miedos, los fracasos, el rechazo. Básicamente de eso se trata la novela, prácticamente toda la literatura. La vida. Fácil de leer y dinámico, como suele hacer este escritor que ya reseñamos previamente.
“Estoy triste. Muy triste. Y en mí, la tristeza se expande siempre hacia el lado de la soledad. Cuando estoy triste, estoy solo. Absolutamente solo. Estoy solo, quiero estar solo, necesito estar solo. Y las luces se van apagando de una en una. Las de afuera y las de dentro. Hasta que quedo a oscuras.”
Cuando leí la sinopsis me interesó la mezcla de los temas del amor a los 60 años, la vejez, y la travesía de Darwin en las Islas Galápagos. Soy biólogo y el tema del archipiélago como ficción, me resultaba de mucho interés.
Sin embargo, creo que el tema esencial real es la descripción del viaje, las peripecias de un turista en Galápagos. El tema amoroso prácticamente no es relevante, la "amada" no tiene mayor peso en la historia.
Me parece también que el lenguaje utilizado es muy simple y poco atractivo. Considero que hay un abuso en el uso reiterado de las palabras "malhumorado" y "mal humor"; se podría decir lo mismo usando otros caminos.
Es una reflexión sobre el hecho de descubrir de repente que ya no somos jóvenes. El protagonista cumple 60 años y se da cuenta de que lo que tiene enfrente es su vejez. El no la ve todavía, pero los otros sí. Pues finalmente son los otros los que te clasifican en las fases de tu vida. Sus reflexiones sobre Darwin son a veces interesantes, aunque un tanto superficiales. Este es un libro de poco peso pero que se lee agradablemente.