Juan Filloy (1 August 1894 – July 15, 2000) was an Argentinian writer. At various times, he was also a swimmer and a boxing referee. He spoke seven languages. Most of his life was spent in Rio Cuarto, south of Córdoba, where he served as a judge.
He received many honors and awards during his lifetime, including a nomination for the Nobel Prize. He wrote 55 novels, all of which were given titles with seven letters: "Caterva", "¡Estafen!", "Aquende", "La Purga", "Metopas", "Periplo", "Sexamor", "Tal Cual" and "Zodíaco" are among the best known. He also composed over 6,000 palindromes and coined words which have passed into general usage.
He was friends with (and influenced) Julio Cortázar and Jorge Luis Borges. He was also an acquaintance of Sigmund Freud. He died of natural causes while sleeping, shortly before his 106th birthday. He often said that he wanted to live in three centuries. His burial place is in the "Cementerio San Jerónimo" in Córdoba, Argentina.
Aclaración: Yo no leí este libro, sino Elegías y Sonetos del mismo autor, pero como no se encuentra en Goodreads, lo reseño aquí.
3,5 estrellas.
En general, siempre me han gustado los sonetos, probablemente sean mi estructura poética favorita. Así que, por supuesto, los sonetos han sido mi parte favorita de este libro. Juan Filloy tiene una capacidad brillante para expresar en unas pocas líneas la complejidad de los sentimientos humanos, con una belleza en sus palabras que es realzada por las restricciones del formato. Además, se destaca el ritmo y la musicalidad de su poesía.
En cuanto a las elegías, algunas me resultaron interesantes, como Conato de elegía materna, Elegía fraterna y Elegía ferroviaria para Bernardo, donde destaca su exploración de la muerte, la decepción y el dolor. Sin embargo, no logré conectar con ninguno de los demás poemas de esta sección.
Aquí dejo retazos de mis poemas favoritos de la colección:
"Exangüe y dulce yo grabé mis huellas con refinada timidez, acaso. Por eso en vez de florecer estrellas cada paso fue impronta del fracaso".
"Tal vez en el olvido esté la gracia, tal vez la sensatez en ser opaco, tal vez la dicha en no tener apuro".
"Horizontalizada, fría, inerte natural, sin achaques, sin misterio mudarse de la casa al cementerio. ¡Qué trampa comodísima la muerte!"
"Lleno de júbilo planté un arbusto en el solar desierto de mí mismo, ¡cuánta flor esperaba mi optimismo fue próvida en espinas de disgusto!"
"Desecha el alma, rota la quijada, en pedazos la fuerza de mi fuero, tal un mosaico bizantino espero recomponer mi imagen fragmentada".
"Muchas veces se evaden mis instintos de la cárcel moral que los sofrena. Y regresan cansados, indistintos, bestias de circo con la panza llena".
"Robar al hombre la esperanza es como quitarle las limosnas al mendigo".
Recomiendo este libro a quienes gusten de relatos cortos, posean un humor ácido o picarezco y además quieran saber de qué estamos hechos los argentinos, que somos vigilantes de día y ladrones de noche. Si hay algo que admiro de Juan es el léxico con el cual se maneja en sus obras, dando a conocer muchas palabras hoy en desuso y que enriquecían nuestro lenguaje castellano. Y otra cosa que admiro de él es su capacidad por describir personajes como en esta obra, que son algo así como aguafuertes acerca de personajes y situaciones un tanto particulares y llenas de humor que me hicieron más de una vez al final del relato soltar una carcajada. Este libro resulta simpático, de fácil lectura, repleto de picardías, guiños al lector y situaciones comunes de las que hasta hoy en día somos testigos en nuestra república Argentina.
Hacía muchos años que no leía a Juan Filloy, y este volumen de relatos/viñetas me dejó con ganas de volver a leer sus novelas y su volumen de cuentos (el que no he leído aún). La prosa de Filloy volvió a enamorarme ¿por qué? No lo sé con precisión, y eso es algo que no me voy a detener a averiguar. Con el placer de leerlo es suficiente.
No me gustó tanto como Caterva y Op Oloop, sin embargo tiene relatos que me remiten mucho a esos libros. Gentuza es por momentos más oscuro y menos satírico, más "crudamente realista" por decirlo de alguna forma. Pero nunca dejando de ser Filloy Uno de mis autores favoritos