No soy un bombero, pero tampoco ando con puntillas está dividido en cuatro partes. La primera reúne las historias de Julia, Cachita y Teresa, nacidas en la segunda y tercera décadas del siglo XX. Ángela, Carmen, Mónica, Paloma y Valeria, nacidas en la década de 1930, forman la segunda parte. La tercera concentra a las nacidas en la década de 1940: Ana, Juana, Marina, Rosita y Viviana.
Nuestra intención es abrir una puerta que lleve a todas las voces que aquí no están representadas. Una puerta por la que se deslicen nuevas preguntas, nuevas relaciones, nuevos significados. Una puerta por la que todas las personas sigamos recobrando y celebrando las historias de vida de mujeres que aman a otras mujeres.
amor mío: te quiero, te adoro, te extraño. quiero estar en tus brazos, que me beses, que me acaricies, que me muerdas, que me hagas tuya, que me marques. te espero con amor
una linda sorpresa q me lleve de la feria del libro 💟 son 13 entrevistas a mujeres lesbianas previas a los '70 y creo q lo más interesante es, justamente, la época en la q vivieron su adolescencia y juventud y cómo cuentan sus experiencias en retrospectiva.
me llamó la atención la manera q muchas tenían de vincularse con otras mujeres y los tipos de relaciones que tenían en general, así como su participación y militancia en espacios feministas en un momento q era re complicado.
algunas historias me "gustaron" (son experiencias o sea no es q te gustan o no) más q otras pero en el sentido q fueron más largas entonces llegué como a conectar más con las protagonistas y sus situaciones.
me puso triste pensar q todas, en su mayoría, tuvieron q vivir una doble vida y esconder sus relaciones y q no podían ni pensar en estar de la mano en la calle ni muchos menos darse un beso 😭 invita a reflexionar sobre cómo vivimos hoy nosotras y la 'suerte' q tenemos en un montón de aspectos
“¿Cuántas visibilidades individuales se necesitan para sentir que por fin el silencio se ha roto? Tal vez no sea solo cuestión de cantidad: ¿qué es lo que define el salto cualitativo a partir del cuál las mujeres que amamos a otras mujeres pasamos a ser seres visibles, seres reales?”
“El reconocerse y el nombrarse [lesbiana] era, y aún lo sigue siendo, una de las tareas más difíciles.”
Me gustó mucho la idea de leer pequeños vistazos a la vida de estas mujeres. Una representación tangible de que siempre estuvimos acá. Relatos divertidos, dolorosos e interesantes.
Me pareció súper significativo y fácil de leer teniendo en cuenta que es un libro de no ficción y no suelen ser tan llevaderos.
Me pareció muy interesante el registro de la experiencia lesbiana en una época que parece lejana pero no lo es tanto. Una especie de genealogía rescatada del olvido. Se publicó primero en 2001 y volvió a editarse 20 años después. En épocas como esta, en las que volvemos a tener discusiones que ya estaban saldadas y parece que tenemos que estar defendiendo nuestra existencia porque la derecha rancia no para de asediar, es importante conocer la historia (estas historias, nuestras historias) para pensar qué hacer. Lo que más me gustó fue todo lo que tenía que ver con las primeras reuniones y organización política. En otras secciones hay mucho tilingaje porteño, un clasismo y racismo terrible. Entiendo que quienes hicieron las entrevistas originalmente hayan querido mantener los testimonios tal cual fueron dados, pero me hubiese gustado leer otras voces también.
ESPECTACULAR trabajo de investigación histórica, en sus 13 entrevistas y la conclusión final (finalizado en los 90', esta edición es muy reciente). Volvería a leer muchos de los relatos, que están muy bien logrados por sus entrevistadoras como historias lesbianas -y de época. 5 estrellas 👏