El libro Memorias eclipsadas. Duelo y resiliencia comunitaria en la prisión política, publicado por Editorial Asterión, es un ensayo basado en la investigación de Jorge Montealegre sobre las condiciones de sobrevivencia en las prisiones de la dictaduras latinoamericanas de los años setenta; en especial de mujeres en Punta de Rieles, Uruguay, y de hombres en Chacabuco, Chile. El escritor, que se doctoró en Estudios americanos con esta investigación, reflexiona sobre la construcción del enemigo interno, la resistencia cultural al interior de las cárceles como enfrentamiento de la adversidad, las reivindicaciones de memoria de las víctimas; finalmente, propone y define los pilares de la resiliencia comunitaria. El libro está prologado por el Vicerrector de Vinculación con el Medio de la U.de Santiago, Dr. Sergio González Rodríguez, quien “Jorge Montealegre se encuentra en una doble situación. Es el investigador del estudio que sistematiza las experiencias y les otorga su lugar analítico en la elaboración del texto, pero, al mismo tiempo, es actor de su estudio ya que le correspondió vivir la experiencia de preso político en el estadio Nacional y en el campo de concentración de prisioneros políticos de Chacabuco”.
me hubiese encantado que el libro hubiese tenido más orden temático — si bien es imposible que sea puro y no se toquen nuevamente los temas en intersecciones, el introducir ciertos tópicos pudo haber sido mejor, porque constantemente volvemos a temas mencionados con anterioridad que hubieran sido mejor con orden y reducción de redundancias. sin embargo, rescato profundamente la entrega de testimonios (y destacar los efectos del patriarcado), vivencias, análisis y ejemplos para estos tiempos sobre cómo afrontamos comunitariamente la resilencia, la colectividad, la tortura, la prisión política, la persecución, la emergencia, la autotransformación [de la persona y su relato].
existe un apartado que habla sobre el holocausto y me decepciona que se nombre al hecho como únicamente una cuestión judia [marx reference!!/joke], como algo biológicoracial, y que por ello la comparación con otros campos de concentración no debería ser mecánica, lo entiendo, pero no fueron su exclusividad y acuñan el apellido de su nombre a una de las poblaciones objetivo a reprimir, por ejemplo. además de que resulta algo contradictorio con un análisis previo respecto a los estereotipos que se navega en el imaginario colectivo respecto a quiénes o cómo son lxs socialistas/comunistas/subversivxs, y la represión y autocensura que aquello conllevó, los mismos testimonio demuestran que gente podía no tener nada que ver o saber nada de ello y aún así irse detenida y desaparecida.