"Sigo la vida paso a paso, y en estos agudos cuentos confirmo que, mientras la normalidad es cómica, la anomalía es elegante, sugerente, turbadora: tiende, igual que la hiedra, a leer la realidad como un constante cambio de cuerpo, de textura. Un libro de extraña belleza." Enrique Vila-Matas "Todos los elogios se parecen, pero cada elogio sincero alaba un libro a su manera. Porque la escritura es justa y deliciosa, porque una visión del mundo se teje de cuento en cuento, porque hay una rara coherencia entre fantasía y sensibilidad, porque se exploran con arte las tensiones más sutiles entre norma y excepción. Por cosas así, por ejemplo, es de celebrar que semejantes virtudes se desplieguen en una opera prima como esta de Mariana Sández." Eduardo Berti
Mariana Sández nació en Buenos Aires en 1973, y actualmente vive en Madrid. Es escritora, periodista y gestora cultural. Estudió Letras en Buenos Aires, Literatura Inglesa en Manchester y realizó un doctorado en Teoría Literaria y Literaturas Comparadas en Barcelona. Ha dirigido diversos programas culturales destacados en su país. Desde 2005 colabora con los suplementos literarios de los diarios argentinos La Nación y Clarín, y, desde 2021, con El periódico de España. Es autora del libro de entrevistas y ensayos El cine de Manuel: un recorrido sobre la obra de Manuel Antín (2010), del libro de cuentos Algunas familias normales (2021) y de la novela Una casa llena de gente (Impedimenta, 2022), para la cual recibió una Beca de Creación del Fondo Nacional de las Artes de Argentina.
Cada cuento con una voz y una narrativa distinta. Si bien son cuentos simples, me resultaron originales y producto de una observación aguda. Fáciles de leer y entretenidos.
Me encantaron todos menos los últimos sumados en la nueva edición que se me hicieron muy repetitivos. Las lloronas y Foto de familia son una locura. Gran sorpresa de bukku!
Tengo que decir que cuando empecé a leerlo no me enganché, algo que me suele pasar con los libros de cuentos. Solo al final entendí cuál era el hilo conductor de estos relatos sencillos: vínculos que no se eligen y con los que nos vemos obligados a convivir en ciertas circunstancias. Ahí es donde se entreteje lo extraño, lo otro, un cuadro torcido, una foto mal sacada, esa perturbación que no podemos dejar de notar, en ese ámbito familiar. Me hace acordar a Schweblin en el tratamiento de lo extraño, pero con un tono, si se quiere, más patético. Mariana pone el foco en lo cotidiano y encuentra en historias simples, algo para contar, personajes, mundos muy íntimos. De cerca, entonces, ¿quién es normal?
He estado mañosa con los cuentos. “Los cuentos son como novios y yo me quiero casar”, dije alguna vez para referirme a mi predilección por las novelas. Pero Sández tiene algo en su diáspora que me fascina. Estos cuentos están basados en machos perdedores, frustraciones varias, accidentes hilarantes y secuestros culposos. Una fauna rica y contundente. No hay desperdicio en estos cuentos que se abren a intimidades insospechadas. Y sobre todo, a personajes entrañables.
Leí la reedición con CIA Naviera Ilimitada. Algunos cuentos me gustaron más que otros. Me gusta cuando habla de la Literatura y por la Literatura. Creo que se asemeja más a Una casa llena de gente. Es interesante las relaciones familiares y entre personas que plantea.
Me engañó un poco el primer cuento, "Para que no sobre tanto cielo", porque me gustó un montón y pensé que iba a estar buenísimo el libro.
Me emocionó un poco "Foto de familia", en el sentido de que la lectura por fin se ponía interesante, pero la sensación se diluyó muy rápido (igual es uno de los mejores cuentos).
"Las hermanas Requena" me resultó muy inverosímil, nada tenía sentido, para mí fue un WTF, y "Literatura" y "El sueño de Leila" directamente me deprimieron, no hay nada que me resulte peor en ficción que escritores escribiendo sobre escritores y hablando sobre literatura y sobre cuánto leen y formas poéticas sobre morir o que son especiales por tener tinta en las venas (¿?), no hay nada que deteste más que eso, es una forma de narrar que para mí es demasiado pretenciosa y me resulta extremadamente molesta. Lo bueno es que lo terminé en un día (?)
This entire review has been hidden because of spoilers.
tiene cuentos que me han parecido buenísimos (como “Actas de consorcio” y “Foto de familia”), otros que están muy bien (como “Las lloronas” y “Las hermanas Requena”) y otros que me han parecido una pérdida de tiempo. “Literatura” y “El sueño de Leila” me han parecido desordenados y no me han gustado nada. suelen fastidiarme les escritores hablando de ídems y de cuánto leen y escriben. el posfacio me ha gustado porque da algunas aclaraciones sin explicar por qué o con qué objetivo ha escrito cada cuento.
Libro de relatos y cuentos donde, como suele suceder, algunas historias están mucho más redondas e interesantes que otras. A pesar de la irregularidad me gustó, sigue la línea de valorar las pequeñas historias del día a día que tanto me atrae. "Erinias" es el mejor cuento de la colección, me pareció muy bueno, y quizás sólo por esa historia sube una estrella en mi puntuación. Sandez es una escritora interesante, que se juega más de una vez en la forma de narrar y eso también es para destacar.
Cuentos que me gustaron ("Para que no sobre tanto cielo", "Diario de un animal", "Foto de familia", "Algunas familias normales" y "Literatura"), aunque mayormente con finales que dejan bastante que desear, y cuentos que me resultaron la nada misma. Por otra parte, me cuesta perdonar el error de que en un cuento se cite el himno nacional como "OH juremos con gloria morir". Es tu himno nacional, mínimo aprendé a escribirlo si lo vas a citar. Eso.
Si con "una casa llena de gente" me enamoro, este compilado de cuentos es la consagración de la autora como la que mejor describe ese mundo raro al que uno entra en una familia, con todas sus vertientes.
El primer cuento me resulto hermoso. De hecho, me dieron muchas ganas de volver a escribir. El resto de los cuentos fue bastante meh hasta que llego #ÉL y por él hablo del cuento Literatura que describió a la perfección lo que es mi mente, mi vida, mi situación amorosa, mis miedos, mi desidia mi todo. Qué linda es la literatura la concha de la lora
Me gustó mucho su novela, y me encanta que esta serie de cuentos tenga cierta relación con esa novela. Son pequeñas fotos de vínculos familiares. Contados sin ningún tipo de pre juicio hacia los personajes. Un buen libro para retomar la lectura.
Excelente narrativa, cada cuento es bien distinto al otro pero al mismo tiempo con un hilo conductor que le da sentido al conjunto. Aun así, no pude conectar demasiado con las historias a pesar de lo bien que está planteado el libro.
Me llegó el libro por una suscripción mensual, es una edición nueva con un agregado de dos cuentos nuevos. Me gustó el libro, muy llevadero, "Literatura" que está escrito ya llegada la pandemia me hizo muy bien. (Gracias a los libros por estar en esta pandemia) aunque debo decir que en general no podría elegir uno solo. Ahora me quedé con ganas de leer Una casa llena de gente para completar el círculo.
Leí la última edición, de compañía Naviera, a través de l suscripción a Bukku. Algunos cuentos mejores que otros. Coincido con varios en que los mejores son Literatura, Algunas familias normales y Las Lloronas.
Los cuentos de la primera edición son lindos, sencillos, rápidos y juntos arman algo. Yo leí la edicion de Cía Naviera, que incluye al final dos cuentos 2020 y que destruyen un poco lo que se venía armando.
"Cosa extraña, me desperté haciendo listas. Todavía en la cama, con la persiana entreabierta y una faja de sol sobre las sábanas, listo mentalmente mensajes sin responder, tareas del trabajo que quedaron pendientes desde el viernes, posibles comidas para esta semana. Actividades que podría compartir con J para intentar ablandarle la apatía en la que la fueron empujando la pubertad y el encierro por la pandemia, todo ese desastre."
Conocí este libro en el taller de Roxana Da Silveira que, como siempre hizo, trajo nuevas voces para leer y analizar. En ese momento solo leímos "Las hermanas Requena" y me había gustado bastante. Entonces decidí darle una posibilidad y compré el libro buscando cuentos muy familiares, historias de personas algo perdidas o algo particulares.
Una vez abierto el libro nos encontramos con 10 cuentos variados y de gran calidad. Las historias van desde una familia disfuncional donde el hijo no se banca a la novia del padre; una persona que un día pierde la cabeza y se vuelve artista; un periodista que se hace amigo de una ex estrella; dos hermanas inseparables que se separan; una rara historia de una pelea en una reunión de consorcio; una empresa que esconde un secreto; un hombre que decide formar una familia de la manera menos esperada; un chico que sueña con algunas familias normales; el diario de una mujer de corazón divido; y, a lo último, un delirio hermoso sobre la muerte de una escritora. Todas estas historias están marcadas en una narrativa muy liviana, fácil de leer, con una prosa que peina cada tanto lo poético de una forma muy bella y donde se nos muestra personajes que viven momentos particulares o extremos y donde al final no siempre la vida les cambia. Por eso el título me parece acorde: "algunas familias normales" habla no solo de que cada cuento tendrá personas aceptables y otras no tanto, sino que, además, no todos los cuentos terminarán como nos gustaría o como fuera más lógico. Algunas serán normales, otras serán sorprendentes.
Cuento por cuento, rápido: - Para que no sobre tanto cielo: 9/10. - Diario de un animal: 6/10. - Luna en Nueva York: 9/10. - Las hermanas Requena: 8/10. - Actas de consorcio: 5/10. - Las lloronas: 7/10. - Foto de familia: 9/10. - Algunas familias normales: 10/10. - Literatura: 10/10. - El sueño de Leila: 9/10.
Lo bueno: El cuento que le da el título a la obra "Algunas familias normales" es maravilloso. Hace llorar y, a la vez, sorprende la calidad que tiene para hablar de una familia tan compleja como aquella que tiene una persona con una discapacidad. "Literatura" es un cuentazo. Gran acierto estar juntos, porque son lo mejor del libro. "Para que no sobre tanto cielo" es un dignísimo comienzo y "El sueño de Leila" un hermoso final. "Luna en Nueva York" merece ganar un premio.
Lo malo: "Actas de consorcio" desentona un poco bastante con el resto del libro. Ojo, no es mal cuento, por si solo podría funcionar muy bien, pero en este libro se siente como si fuera una mosca en medio de la sopa.
Definitivamente no fue un libro para mí. Eso no lo hace malo, de hecho reconocí algunas frases que me gustaron mucho, algunas historias fueron interesantes, y lo leí en una sentada, pero el todo no me convenció. Ninguna historia me pareció excelente, creo que la mejor es La Literatura, pero no me encantó al nivel de salvar todo el libro. Se trata de un conjunto de cuentos con distintos tipos de familias, dinámicas, lazos, etc. Algunos creo que tenían buenas premisas pero estaban mal ejecutados y otros me pareció que estaban bastante bien ejecutados pero no la idea no era buena, al menos para mí (trato en todo momento de mantener eso presente para que se entienda que otro lo puede amar pero en mi escala, está mucho más cerca de un no que de un si). El cuento que me gusto más, cómo dije es el de La Literatura, y creo que fuera de la historia, que no me apasionó, me gustó cómo estaba escrito. Creo qué tal vez no era tan importante la historia sino la forma en que estaba contada, pero tenía algunas frases, cambios en el narrador (donde de a momentos le hablaba a un otro ausente, en otros había diálogos con otros personajes, en otros hacía una especie de monólogo interno, haciendo muy variada y rica la narración completa). Creo que es el más complejo podría decir, pero lamentablemente es el último, por lo que pasé por historias que no me interesaron no gustaron y cuando ya estaba contenta de terminar, me encontré con este cuento que fue un acierto pero no suficiente. Personalmente no lo recomiendo, pero no me sorprendería para nada que otros lo adoren ya que no le dejo de reconocer la variedad que supo reflejar la autora en este libro.
La argentina Mariana Sández ficciona escenas familiares, la dinámica dentro del hogar que siempre, mirada desde afuera, parece irreal y ficticia.
Porque todas las familias guardan disparidades y anomalías, mecanismos distintos que aseguran su existencia, aunque la convivencia sea dolorosa, extraña o solitaria. Pero lo que hace la normalidad, dentro de los vínculos familiares, es justamente esa cualidad única e irrepetible que la compone.
De sus propios cuentos, Sández afirma que en ellos “subyace la idea de cómo la familia no es una célula única, sólida ni estática, sino que puede ir adoptando todas las variaciones, frágiles y móviles, que caben en un caleidoscopio”.
Porque la familia muta su comportamiento, su composición y espíritu cada vez que lo necesita. Sea por necesidad de uno de sus miembros o el de todos en general. Y como parte de esa normalidad, todos alguna vez querremos irnos, no pertenecer, abandonar, olvidar y enterrar. Sin embargo, la familia es eso también.
Es, justamente, lo que Sández hace con gran maestría en sus cuentos: retratar los momentos de quiebre, las inseguridades, las limitaciones y el desarrollo de las relaciones, familiares, laborales y sociales, de acuerdo a quien la experimente y cuente.
En sus palabras, estos relatos “captan esa circunstancia en las que seres dispares coagulan juntos y se ven obligados a encontrar estilos de coexistencia, ya que las opciones son la tómbola o la soledad”.
Y la soledad es un camino que poquísimos se atreven a recorrer. Por eso, al final encontramos la manera de generar esa coexistencia y de hacerlo lo menos invivible posible.
¿Qué es la normalidad? Es justamente algo que nos estamos cuestionando hace un año y en general nos cuesta ya pensar en algo que pueda clasificarse como normal. En realidad, lo normal o lo raro es desde dónde se mire. Elegimos amistades y parejas, pero no así padres, hermanos, compañeros de trabajo o vecinos. Y quedamos conectados; nuestros mundos personales conviven indefectiblemente con el exterior, los mundos de los otros. Qué difícil es que todo encaje a la perfección. De hecho, la perfección es imposible porque también es subjetiva. Los personajes de estos cuentos intentan convivir con esa imperfección, con eso que no encaja, que a veces es ellos mismos. Una pareja traslada su hartazgo a la supuesta incapacidad de un chico de sacar una foto perfecta; un empresario y hombre de familia comienza a perder el pelo y su única escapatoria parece ser dibujar cartílagos, como si los propios se hubieran atrofiado y lo hubieran paralizado. Unas mellizas octogenarias se separan por primera vez por algo trivial, quizás, en el fondo, el deseo de una libertad que nunca se dio; una reunión de consorcio agresiva; una mujer es secuestrada con su hija por un hombre que le asegura que él es su compañero perfecto; el nacimiento de un hermano menor discapacitado absorbe a Fabián y lo aísla de una vida deseada y normal. ¿Existen las familias normales? ¿Qué normalidad buscamos? Parece que hoy no nos queda otra que adaptarnos a una nueva normalidad. La vida de todos atraviesa transformaciones, y muchas veces esa imperfección es la ficha necesaria para quedarse o para irse.
Me encanto el libro. Cuentos hermosos sobre personas normalas, historias cotidianas super bien contadas.
"Literatura", un cuento espectacular. Todo el libro vale la pena para leer ese cuento. Un diario íntimo en el que la protagonista le habla a un amante (medio real, medio imaginario) y va describiendo desde que la relación se enciende hasta que se termina. Una prosa maravillosa muy cercana a la poesía.
"El sueño de Leila" me pareció hermoso, cortito, entretenido. Muchos de nosotros podríamos terminar como ella.
Otros que tambien me gustaron son: "Para que no sobre tanto cielo" y el que da nombre al libro "Algunas familias normales". No había leído nada de esta autora pero ya es una nueva favorita.
Buen libro de cuentos, donde se habla de diferentes familias. Algunas de sangre, otras adquiridas por el contexto. En este libro encontrás de todo.
Me sorprendí para bien, porque hubo muchas historias que me engancharon, y no podía parar de leer. Algunos de los cuentos narrados se alejaron completamente de lo que esperaba cuando leí el título del libro. Pero creo que eso es algo bueno.
Si bien la historia que le da su nombre al libro no fue de mis favoritas, creo que más bien lo contrario, entendí las motivaciones de la autora para contar esa historia. No es fácil vivir del legado de tu familia, sobre todo si ese legado es menos que impresionante.
En general, me gustó, y leería más de esta autora.
Venía con una racha medio mala de cuentos, en los que me cruzaba con muchos que se sentían inconclusos y llenos de lugares comunes. Con este libro me pasó exactamente lo contrario. Son sencillos, pero originales. Empiezan en escenarios conocidos, pero te llevan a puertos inesperados. Toman temas trillados y los ponen bajo una luz diferente, otra perspectiva. Son de lectura ágil, me resultó muy difícil soltar un cuento una vez empezado. Literatura fue mi claro favorito, y sabiendo su contexto, ya leeré “Una casa llena de gente”. Este libro me encantó, definitivamente fue una grata sorpresa.
"Algunas familias normales" (Mariana Sández) me gustó mucho porque, en sus cuentos, se busca visibilizar las situaciones reales vinculares que muchas veces no queremos o no podemos ver. . Las expectativas que se generan en los personajes, poco se relacionana con lo que vivencian. . La lectura me resultó atrapante y me enganché con los personajes. Hay un sólo cuento (el último) que, si bien me gustó, sentí que no seguía la línea de los otros. De todas maneras, es un libro que volvería a leer porque hay relatos muy conmovedores que me encantaron.