Este es un libro que combina la inspiración con la realidad y se adapta a todos los soñadores decididos a realizar un gran viaje. Ofrece toda la información para lanzarse a una aventura única y además ofrece historias reales de 131 viajeros que en coche, transporte público, moto, barco, autostop o simplemente a pie se atrevieron a cambiar su vida.
Me ha encantado. En este libro Itziar Marcotegui y Pablo Strubell hacen un repaso a la historia de diferentes viajeros españoles que han hecho rutas largas alrededor del mundo. Cada capítulo analiza los diferentes medios de transporte (coche, moto, bici, a pie, autoestop...) que utilizaron en su periplo, más un par de capítulos extra -para mi, los más valioso-) dedicados a analizar los obstáculos y los aspectos prácticos de organizar un gran viaje. Si eres un viajero que está planteándose pasar unos cuantos meses en la carretera, y buscas inspiración para traer a tierra tu idea soñada...este es tu libro.
Pasé un rato entretenido con este libro abriendo al azar sus páginas, y le doy 3 estrellas, ya que no me gusta dar una o dos estrellas, lo mínimo que doy son 3. El libro no es nada literario, da algunas lecciones de viajes para párvulos o principiantes, y la parte principal es simplemente una recopilación de más de un centenar de biografías resumidas de viajeros y sus modos de transporte. A unos pocos les dedica una o dos páginas, y a la inmensa mayoría apenas un párrafo. En fin, sirve para leer nombres de viajeros que nunca antes habías visto, que son casi todos, que te dejan frío, y que en su vida habrán hecho uno o dos viajes, máximo tres. No hay prácticamente ninguno de los viajeros españoles más consagrados que llevan toda su vida viajando (o como mucho yo solo vi uno o dos) y eso que los hay, bastantes y buenos, y varios de ellos ya conocen todos los países del mundo según las Naciones Unidas. Por ello no comprendo por qué no están incluidos en este libro; tal vez su autor ha querido ignorar a propósito a los más valiosos, bajar el listón y dar voz a los principiantes con pocas tablas y que en el futuro nadie sabrá nada más sobre ellos, desaparecerán por su insignificancia.