«Este no es un libro sobre la muerte, de esa no sé nada. Es un libro sobre la vida, y de ella sé algunas cosas, al menos todas las que me han explicado quienes han querido abandonarla de forma prematura».
El suicidio en la adolescencia es una tragedia, una catástrofe sin retorno para la persona y un súbito cataclismo que marcará para siempre a la familia y al entorno. En la actualidad, está considerado como un problema de salud pública que, en el peor de los casos, acaba en la pérdida de muchos años potenciales de vida.
Estas páginas son fruto de un trabajo de reflexión compartida que pretende aproximar algunas claves de la conducta suicida a los diferentes agentes implicados en la vida de los adolescentes. Su intención es ofrecer respuestas claras y útiles para el abordaje de esta problemática. Se ejemplifica con experiencias reales para cumplir con el compromiso contraído con las familias: transformar aquel dolor pasado en prevención y ayuda futuras.
Un libro escrito hace poquito que menciona internet e incluso la serie de Por trece razones. Tradicional, paternalista y sarcastico. El autor no ha sido un adolescente con ideas suicidas, y se nota. Los metodos de prevencion resultan ridiculos y la forma en la que describe los casos hace quedar a los adolescentes como tontitas ovejas descarriadas que debes devolver al redil. Creo sinceramente que la mayor herramienta de prevencion al suicidio es la comprension, no atacarlo de forma frontal e impedirlo mecanicamente. Uno deja de ser un suicida cuando puede, no cuando se lo prohiben. Se nota que el autor no ha indagado con profundidad sobre el funcionamiento de los foros sin censura al suicidio y autolesion y los considera inherentemente malos. Van a existir y seguiran existiendo, y muchas veces ayudan a alejar la sensacion de soledad que provoca estar pensando en marcharse. Como dice Antonio Gala, "El niño no se suicida para morirse, se suicida porque no le gusta esta vida y quiere vivir otra. Se suicida para vivir mas". Las relaciones sociales que se dan en internet son un tesoro, un confidente, un igual, un alivio. Expresarse y leer a otros nunca sera pecado. Para profesionales que quieran educarse sobre el suicidio infantojuvenil, recomiendo mucho mas La Huella de la Desesperanza de Javier Urra.
Imprescindible para los profesionales de la salud mental que trabajamos con adolescentes. Trata un tema tan delicado y complejo como el del suicidio de una forma clara, directa y muy pedagógica.