En vez de una obra de erudición filosófica o un manual filosófico, este libro busca llegar no solo a los expertos o iniciados en la disciplina, sino que quiere ser comprensible por todo aquel que se aventure a comprenderse como “animal enfermo” —como nos tituló Friedrich Nietzsche. Si bien este estudio quiere profundizar en esa especial “enfermedad” que somos, esa incapacidad-capacidad que tenemos de jamás contentarnos con el mero vivir, veremos que gracias a ese cuestionamieto existencial podemos ser lo que animales éticos, técnicos, amorosos y, también, por cierto, filosóficos. Justamente porque nacimos carentes de un sentido natural o divino dado de antemano, somos la maravillosa posibilidad de transformación y resignificación. Un maravilloso “animal enfermo” que sabe ser “sano” de una y mil formas; una y mil veces. A lo largo del libro se abordarán una serie de temas de enrome relevancia para la vida —salud y enfermedad, tragedia y sufrimiento, ética y dietética, medicina y terapia, naturaleza y optimización, cuerpos sanos, enfermos y envejecidos, vida y muerte, o incluso, la extraordinaria "enfermedad" del amor—.evidenciando su doble naturaleza médico-filosófica.
Fue un libro ambivalente. Mientras avanzaba en los capítulos pasé desde el entusiasmo a un mediano desinterés y luego a la inspiración en el cierre.
Los primeros capítulos esbozan una antropología filosófica basada en que los seres humanos tenemos dos partes: una animal, biológica, que nos une con todos los demás seres vivos; y otra divina, enferma, creadora de significados, propia del humano. Por eso no nos basta alimento y refugio para vivir, lo que cubriría solo nuestra parte animal, pero no nuestra parte enferma, que requiere de la filosofía, del amor y de la significación. Es interesante esta antropología no exclusivamente centrada en la filosofía, si no que también tomando lo que sabemos biológica y científicamente de los humanos.
Más adelante se adentra en distintos capítulos que mayormente tratan de filosofía de la medicina, la especialidad de la autora. Aquí hubo algunos más interesantes que otros. En general trataban de definir lo que es estar enfermo, en sus diferentes aristas. El último capítulo trata del amor como “enfermedad” constitutiva del ser humano. Es muy interesante y me llegó en un momento apropiado de la vida.
El libro es relativamente accesible para todo público, sin necesidad de contar con conocimientos específicos sobre filosofía para entenderlo.
Se puede ver mi reseña completa aquí: Libros Chile
Me gustó bastante leer algo que reflexionara de manera tan profunda sobre la enfermedad desde diversas perspectivas.
Sentí que varias veces la autora volvía a lo mismo a veces, lo cual me quitaba el entusiasmo y sentía una cierta repetición excesiva en las ideas expuestas a lo largo de los capítulos.
Con todo, una excelente y fascinante lectura. Me abrió la posibilidad a una serie de referencias y futuras lecturas que miro con muchísimo entusiasmo ("De la brevedad de la vida", de Séneca, la obra de Nietzsche en general, Precht, y muchos otros más).
La autora está más preocupada de caerle bien a Nietzsche que de teorizar sobre la terapéutica o sobre la condición humana.
Sin embargo, el mérito no es lo que se dice, sino las muchas lecturas que hizo la lectora (obviando los lugares comunes nietszcheanos) y que son realmente interesantes. Tiene pasajes sobre las manos, sobre el amor en contextos de drogas, sobre qué es ser hombre sano y la insatisfacción perpetua de nuestra condición.
Echo en falta un análisis riguroso de las instituciones, un análisis realmente materialista (que es la escuela de la autora) y al mismo tiempo ontológico, de lo que es la salud, más allá de la parafernalia del hombre como animal enfermo y el sustrato del bigotudo de Nietzsche. Lo que quiero decir es que la autora tiene un sustrato, tiene unas ideas base, pero esas ideas no las ha compatibilizado con la realidad. Las ideas me parecen vagas, poco precisadas con instituciones reales, con circunstancias reales, con ciencia real, con la vida real. Si no se ahonda en la infraestructura, en una interpretación de la psique, o del cuerpo, no es mucho lo que se pueda hacer. Si no se tiene un sistema fuerte (Nietzsche no era un escritor sistemático, sí fuertemente aforístico), se parte de supuestos muy generales que podrían no detallarse con fuerza. Creo que la autora podía seguir el caso de una persona en silla de ruedas, o alguien en un estado límite entre la vida y la muerte, y ponerse a clasificar a juguetear, porque el material es muy rico. Creo que bajar a casos particulares no solamente sirve para hacer analogías, sino para agarrar más precisión en el camino.
A lo que se me puede decir: "oye, pero es que igual este libro busca ser accesible". Yo creo que un libro puede ser accesible sin perder precisión.
Además, tiene una frase deus ex machina, a saber: "somos animales enfermos", frase que sirve para todo.
-¿Por qué sufrimos? -Porque somos animales enfermos. -¿Por qué somos difíciles de satisfacer? -Porque somos animales enfermos y la salud no es algo que se valora hasta que no se tiene. -Bueno, ¿y por...? -¡Por eso! Porque somos animales enfermos.
También echo en falta un análisis moral. Entiendo que sea nietzscheana, pero me habría encantado que enfrentase con fuerza otras formas de ver la ética, que llegara a conclusiones fuertes. Lo digo como defensor de la ética de las virtudes, y cómo eso se relaciona al cuidado de los familiares, por ejemplo. ¡Es que este libro me parece desaprovechado!
Como consejo: háganse el favor y pidan este libro en una biblioteca, al menos para revisar su bibliografía. Anoté muchos libros interesantes, cosa que te agradezco directamente, Diana.
Dos ejemplos (sólo algunos): * Love drugs: the chemical future of relationships - Brian D. Earp, Julian Savulescu * Némesis médica - Ivan Ilich * Filosofía de la medicina - Hans Georg Gadamer
De modo que el libro, aunque no me guste en sus conclusiones ni la manera que tiene de llegar a ellas, sí me gusta en algunos modos, en algunas maneras que tiene de desenvolverse. La autora sí tiene talentos para la síntesis y hay pasajes que tienen cuerpo, como un buen vino. Creo que la autora sí es honesta en lo que pretende, aunque el resultado no me convenza ni me parezca claro realmente.
3.5 ⭐ creo q si pluma es un buen acercamiento a la filosofía (en especial para alguien que tenía un rechazo a ella, yo), pero el tema que abordó quizás no fué el mejor para mí, los primeros 3 capítulos me gustaron y los últimos 3 igual, entre medio, me costó dhdjdvdjbd
11 capítulos o entradas que nos hablan de una definición en torno a qué es y cómo nos comportamos hacia la filosofía desde las perspectiva "nietzchiana" de ser <>, como una construcción individual y social, permeada por el desarrollo psicológico individual y social a la cual nos vemos sumergidas y sumergidos de manera constante.
La doctora en filosofía nos lleva a transitar por la medicina, la biótica, diétetica, el amor, la muerte, el cuerpo, los súper cuerpos. Todo en un lenguaje que permite que nos acerquemos quienes no somos expertas o expertos en filosofía, pero si podemos identificar las pistas en torno al pensamiento filosófico y su análisis de todo lo que nos rodea.
Desde Senéca, pasando por Schopenhauer, Unamuno e incluso Byung Chun-Hal, pero todos bajo el paraguas filosófico de su trabajo de experta en torno a Fiederic Nietzsche. Un libro ensayo que permite comprender y entender un poco más el mundo que nos rodea y cómo nos podemos enfrentar a él, desde nuestra mortandad y la construcción de un ideario desde ser los animales enfermos en que nos convertimos a cada momento. Extraordinaria lectura.